La publicación de una investigación sobre la recopilación de datos en algunos televisores LG ha abierto una nueva discusión sobre la privacidad en los Smart TV. Los responsables del estudio afirman haber encontrado comportamientos relacionados con funciones de reconocimiento de contenido, dispositivos conectados y servicios de voz, mientras que LG niega las acusaciones más graves y defiende que estas tecnologías son opcionales y dependen de la configuración elegida por el usuario. Analizamos qué se ha investigado, cómo ha respondido la compañía y qué cuestiones siguen generando debate.

La investigación que puso el foco en los televisores LG
La polémica comenzó el 6 de septiembre de 2026, cuando el canal especializado en hardware Gamers Nexus publicó una extensa investigación realizada junto a Level1Techs y varios investigadores independientes de ciberseguridad. El trabajo analizó el comportamiento de varios televisores inteligentes de LG, incluyendo modelos OLED, para comprobar qué información podían recopilar y transmitir los dispositivos mientras estaban conectados a una red doméstica.
Para realizar las pruebas, los investigadores utilizaron diferentes técnicas de análisis, entre ellas la captura del tráfico de red con herramientas como Wireshark y el examen del firmware de los televisores. El objetivo no era únicamente comprobar qué datos enviaba un televisor a los servidores de LG, sino averiguar qué información podía obtener el propio aparato sobre su entorno.
Los resultados que presentó Gamers Nexus fueron mucho más amplios de lo que inicialmente podría sugerir el término «televisor inteligente». Según la investigación, determinados televisores LG podían identificar dispositivos presentes en la misma red local, obtener información relacionada con las redes Wi-Fi cercanas y recopilar datos relacionados con el contenido reproducido. El equipo también mostró pruebas relacionadas con el micrófono del televisor que posteriormente se convertirían en uno de los puntos más controvertidos de toda la investigación.
La investigación llamó especialmente la atención porque planteaba una cuestión que va mucho más allá de la publicidad personalizada: ¿hasta dónde puede llegar la recopilación de información de un televisor que tenemos dentro de casa y al que hemos dado acceso a nuestra red?
LG respondió pocos días después rechazando las principales acusaciones. La compañía afirmó que sus televisores no graban ni transmiten continuamente las conversaciones de los usuarios y defendió que funciones como el reconocimiento de voz y el reconocimiento automático de contenido (ACR) están sujetas a determinadas opciones de privacidad y consentimiento.
A partir de ese momento, la cuestión dejó de ser solamente qué habían encontrado los investigadores. También pasó a ser cómo interpretar esos hallazgos y hasta qué punto la explicación de LG responde a las pruebas mostradas. Y ahí es donde comienza la parte más interesante de esta historia.
¿Qué encontraron los investigadores?
La investigación de Gamers Nexus, Level1Techs y los investigadores de seguridad que colaboraron con ellos no se limitó a analizar qué aparece en pantalla. El equipo estudió el tráfico de red y el funcionamiento interno de varios televisores LG para comprobar qué información podían recopilar y qué datos podían salir del dispositivo. Sus conclusiones abarcan varios mecanismos diferentes, algunos relacionados con funciones conocidas de los Smart TV y otros que los investigadores consideran mucho más preocupantes.
Reconocimiento automático de contenido (ACR)
Uno de los principales focos de la investigación fue el reconocimiento automático de contenido, conocido como ACR. Esta tecnología permite identificar qué contenido se está reproduciendo en el televisor y asociarlo con información que puede utilizarse para recomendaciones, medición de audiencia o publicidad personalizada.
Los investigadores sostienen que el sistema de LG puede reconocer contenido independientemente de su procedencia, incluyendo señales procedentes de aplicaciones, HDMI, USB y otras entradas del televisor. La tecnología ACR no es exclusiva de LG: forma parte desde hace años del funcionamiento de numerosos Smart TV y ha sido objeto de investigaciones académicas sobre seguimiento de la actividad de los espectadores.
El televisor puede buscar otros dispositivos de la red
Otro de los hallazgos que más llamó la atención fue el comportamiento del televisor dentro de la red doméstica. Los investigadores mostraron capturas de tráfico en las que un televisor LG identificaba otros dispositivos conectados a la misma red, incluso algunos que no estaban vinculados directamente con el televisor.
Entre los dispositivos detectados durante las pruebas aparecían teléfonos móviles, relojes inteligentes, ordenadores, routers, termostatos y otros equipos. Los investigadores también señalaron que el televisor podía obtener información relacionada con redes Wi-Fi cercanas, como sus nombres, intensidad de señal y canales.
Esto necesita una explicación importante: detectar dispositivos presentes en una red no significa por sí mismo que LG esté espiando esos dispositivos. Los televisores inteligentes necesitan descubrir otros equipos para determinadas funciones de conectividad. De hecho, LG reconoce que sus televisores disponen de funciones de descubrimiento de dispositivos y sostiene que esa información se utiliza para facilitar la conectividad, no para crear perfiles publicitarios del hogar.
La controversia está, por tanto, en qué información se obtiene, con qué finalidad y qué ocurre posteriormente con ella.
Datos de localización y otros identificadores
Los investigadores también afirmaron haber encontrado información como direcciones IP y datos relacionados con la localización. Según Gamers Nexus, el volumen de información observado durante sus capturas de tráfico era considerable y parte de esos datos podían quedar registrados por el sistema del televisor.
Aquí volvemos a encontrar una diferencia importante entre la existencia de una función técnica y el uso que se haga de los datos que genera. Que un televisor conozca determinados datos de red no significa automáticamente que todos ellos se utilicen para publicidad o que se envíen a terceros. Precisamente por eso esta investigación resulta difícil de resumir en una sola frase.
El punto más delicado: el audio
Pero el hallazgo que provocó la mayor preocupación fue el relacionado con el micrófono y el reconocimiento de voz.
Gamers Nexus mostró durante su investigación registros y transcripciones que, según el equipo, procedían de audio captado por el televisor. Los investigadores afirmaron haber observado actividad de audio incluso cuando el televisor estaba en standby y sostuvieron que determinados datos podían almacenarse localmente para ser transmitidos posteriormente cuando volvía a existir conexión.
Este es también el punto en el que debemos ser especialmente cuidadosos. Las pruebas mostradas por los investigadores son una cosa y la interpretación de esas pruebas es otra. Gamers Nexus considera que sus resultados demuestran un comportamiento de recopilación de audio mucho más amplio de lo que un usuario podría esperar. LG, en cambio, niega que sus televisores graben o transmitan conversaciones ambientales de forma continua y afirma que el procesamiento de voz se activa mediante una interacción del usuario o mediante la palabra de activación cuando esta función está habilitada.
Por eso, en lugar de afirmar que «LG graba las conversaciones de sus clientes», resulta más preciso decir que los investigadores presentaron evidencias que interpretan como captación y procesamiento de audio ambiental, mientras que LG rechaza esa interpretación.
Y esta diferencia será fundamental para entender el siguiente capítulo de la polémica: la respuesta oficial de LG y la posterior réplica de los investigadores.
LG responde: «Los televisores no graban continuamente las conversaciones»
La investigación provocó una respuesta directa de LG. El 14 de septiembre de 2026, la compañía publicó un extenso comunicado en el que rechazaba las principales acusaciones y cuestionaba algunas de las conclusiones extraídas de las pruebas realizadas por los investigadores. LG afirmó que sus televisores no están diseñados para grabar ni transmitir continuamente las conversaciones de los usuarios y explicó cómo funcionan, según la compañía, las principales tecnologías que habían sido objeto de la investigación.
Uno de los puntos centrales de la respuesta fue el reconocimiento de voz. LG explicó que esta función no permanece escuchando conversaciones para enviarlas a sus servidores. Según la compañía, cuando el reconocimiento de voz está activado, el televisor utiliza el micrófono para detectar una palabra de activación compatible o recibe la orden cuando el usuario pulsa el botón correspondiente del mando. La detección de la palabra de activación se realiza localmente en el propio televisor.
LG también quiso diferenciar entre la función de reconocimiento de voz y una supuesta grabación permanente del entorno. La compañía sostiene que el hecho de que el micrófono pueda permanecer preparado para detectar la palabra de activación no significa que las conversaciones ambientales se estén grabando y enviando continuamente a LG. Cuando se produce una orden de voz, el audio necesario para procesarla puede ser enviado al servicio correspondiente para generar la respuesta solicitada.
¿Y qué ocurre con el reconocimiento automático de contenido?
Otro de los aspectos señalados por LG es el ACR (Automatic Content Recognition), la tecnología que permite identificar el contenido que aparece en la pantalla. La compañía afirma que esta función es opcional y que los usuarios pueden decidir si desean activarla durante la configuración del televisor o posteriormente desde los ajustes de privacidad.
LG explica que ACR puede utilizar información sobre el contenido reproducido para proporcionar determinados servicios, como recomendaciones, medición de audiencia o publicidad personalizada. La compañía insiste, sin embargo, en que el usuario debe dar su consentimiento para las funciones que requieren esa información.
Esto introduce una distinción importante en toda la polémica. LG no niega que sus televisores recopilen determinados datos. Lo que rechaza es la interpretación de que esa recopilación equivalga a una vigilancia continua o a una grabación indiscriminada de las conversaciones de los usuarios.
LG también responde sobre los dispositivos de la red
Respecto a las pruebas relacionadas con otros dispositivos conectados a la misma red Wi-Fi, LG explica que sus televisores incorporan mecanismos de descubrimiento destinados a permitir funciones de conectividad. El televisor puede detectar determinados dispositivos de su entorno para facilitar características como la conexión con teléfonos móviles u otros equipos compatibles.
La compañía sostiene que esta información no se utiliza de la forma descrita por los investigadores para crear un perfil publicitario del hogar. También diferencia entre la información que el propio televisor puede detectar localmente y los datos que posteriormente pueden transmitirse a los servidores de LG o a terceros.
LG rechaza que sus televisores sean «spy TVs»
En definitiva, la posición oficial de LG es que la investigación mezcla funciones legítimas de los Smart TV con una interpretación que, según la compañía, exagera lo que realmente sucede con los datos.
LG defiende que sus televisores disponen de mecanismos de recopilación de información, reconocimiento de contenido y servicios de voz, pero sostiene que estos funcionan dentro de las opciones de privacidad y consentimiento establecidas por la compañía. También niega que sus televisores estén grabando de manera continua las conversaciones de los usuarios para enviarlas a LG o utilizarlas con fines publicitarios.
Pero la respuesta de LG no puso punto final a la polémica. Los investigadores no aceptaron su explicación como una refutación de sus pruebas y respondieron posteriormente a varios de los argumentos planteados por la compañía.
Y es precisamente esa segunda respuesta la que permite entender por qué esta historia sigue siendo mucho más compleja que un simple «LG dice que no».
Los investigadores responden a LG
La respuesta de LG no cerró la polémica. Gamers Nexus publicó posteriormente un nuevo vídeo dedicado específicamente a analizar las explicaciones de la compañía y sostuvo que LG no había presentado pruebas que contradijeran los resultados obtenidos durante su investigación.
Uno de los principales puntos de desacuerdo vuelve a ser el micrófono. LG afirma que el televisor solamente procesa datos de voz cuando el usuario activa una interacción mediante el botón correspondiente del mando o cuando se detecta una palabra de activación, y que el audio utilizado para detectar esa palabra se procesa localmente y se elimina si no se reconoce.
Gamers Nexus, sin embargo, sostiene que esta explicación no responde a determinadas pruebas que mostraron durante su investigación. El equipo afirma haber encontrado registros y transcripciones de audio que, según su interpretación, no encajan con la idea de que el procesamiento de voz termine inmediatamente después de comprobar si se ha pronunciado la palabra de activación. También cuestiona qué información puede permanecer almacenada en el televisor y durante cuánto tiempo.
Aquí existe una diferencia importante entre ambas posiciones: LG está hablando del funcionamiento previsto de sus servicios de reconocimiento de voz, mientras que los investigadores están poniendo el foco en lo que observaron directamente en determinados televisores durante sus pruebas. Que ambas cosas parezcan contradictorias no permite por sí solo determinar cuál de las dos explicaciones describe todos los escenarios posibles.
El ACR vuelve a estar en el centro de la discusión
Los investigadores también cuestionaron la explicación de LG sobre el reconocimiento automático de contenido (ACR). La compañía afirma que esta función es opcional y que determinados usos publicitarios requieren que el usuario acepte los acuerdos correspondientes. Gamers Nexus no centra su crítica únicamente en la existencia de ACR, sino en la cantidad de información que el televisor puede generar y en cómo se presenta al usuario el consentimiento para su utilización.
Esto es relevante porque que una función sea opcional no responde por sí mismo a todas las preguntas sobre privacidad. También importa qué información genera, qué finalidad tiene, durante cuánto tiempo se conserva y con quién puede compartirse.
¿Y el resto de dispositivos de la casa?
En este punto la discusión es algo diferente. LG reconoce que sus televisores pueden utilizar funciones de descubrimiento de dispositivos para localizar equipos compatibles conectados a la misma red. La compañía sostiene que esta información se utiliza para funciones de conectividad y que no sirve para crear perfiles publicitarios del hogar.
Gamers Nexus considera, en cambio, que el alcance de ese descubrimiento merece una mayor explicación. Durante sus pruebas, los investigadores mostraron cómo el televisor podía detectar numerosos dispositivos de una red local, incluidos teléfonos y otros aparatos que no estaban directamente relacionados con el televisor. Ars Technica también pudo observar pruebas en las que un televisor LG examinaba la red local en busca de otros dispositivos.
En este caso conviene hacer una distinción: detectar dispositivos de una red no significa necesariamente que sus propietarios estén siendo rastreados con fines publicitarios. El descubrimiento de dispositivos es una función habitual en equipos conectados. La cuestión que plantea la investigación es qué información concreta obtiene el televisor y qué sucede posteriormente con ella.
La seguridad introduce otra dimensión
La investigación también puso sobre la mesa varias vulnerabilidades de seguridad de webOS. Este aspecto es especialmente importante porque cambia parcialmente la naturaleza del problema: no se trataría únicamente de qué información recopila LG mediante las funciones normales del televisor, sino también de qué podría llegar a hacer un tercero si consiguiera explotar una vulnerabilidad.
Gamers Nexus mostró escenarios en los que determinadas vulnerabilidades podían permitir un acceso mucho más profundo al sistema del televisor. Algunas de las demostraciones relacionadas con el audio estaban vinculadas precisamente a este tipo de problemas de seguridad, algo que LG no abordó completamente en su primera respuesta pública.
Por tanto, conviene no mezclar dos cuestiones diferentes: una cosa es la recopilación de datos que forma parte del funcionamiento previsto del Smart TV y otra que una vulnerabilidad de seguridad pueda permitir a un atacante utilizar el dispositivo de una manera que el fabricante no pretende.
Una polémica que sigue abierta
Después de las dos versiones, el escenario queda bastante más claro, pero no necesariamente más sencillo.
LG sostiene que las acusaciones de grabación continua de conversaciones son falsas y explica que el procesamiento de voz está limitado a las interacciones autorizadas por el usuario. Los investigadores mantienen que sus pruebas muestran comportamientos que no quedan suficientemente explicados por esa respuesta y cuestionan además el alcance de la recopilación de datos y determinadas cuestiones de seguridad.
Por ahora, lo más riguroso es presentar las pruebas, las explicaciones y las discrepancias entre ambas partes, en lugar de convertir una de las dos versiones en una conclusión definitiva. Y precisamente por eso la pregunta inicial de este artículo —si los televisores LG «espían» a sus usuarios— resulta mucho más complicada de responder con un simple sí o no.
¿Qué está realmente demostrado?
Después de conocer las dos versiones, resulta tentador resumir toda la polémica con una frase sencilla: «LG espía a sus usuarios» o, en el extremo contrario, «todo es falso». Sin embargo, las pruebas y las explicaciones publicadas hasta ahora no permiten reducir el asunto de una forma tan sencilla.
Lo que sí podemos hacer es separar los diferentes elementos de la investigación y comprobar qué reconoce la propia LG, qué sostienen los investigadores y qué cuestiones continúan siendo objeto de discusión.
El ACR existe y recopila información sobre el contenido
Esto no forma parte de la controversia. LG utiliza tecnología de reconocimiento automático de contenido (ACR) en sus televisores. Esta tecnología puede identificar el contenido que se está reproduciendo y utilizar esa información para diferentes servicios, entre ellos recomendaciones, medición de audiencia y publicidad personalizada, según las funciones y permisos activados por el usuario. LG sostiene que ACR es una función opcional y que requiere consentimiento.
Por tanto, la cuestión no es si un Smart TV de LG puede recopilar información sobre lo que estamos viendo. Puede hacerlo cuando las funciones correspondientes están activadas. El debate está en el alcance de esa recopilación, la forma en que se solicita el consentimiento y qué ocurre posteriormente con los datos.
Los televisores pueden descubrir otros dispositivos de la red
Tampoco existe una controversia sobre la existencia de esta función. LG reconoce que sus televisores pueden buscar otros dispositivos presentes en la red local y explica que se trata de una característica habitual de los dispositivos inteligentes que permite funciones como compartir contenidos, realizar conexiones o interactuar con otros equipos.
Los investigadores demostraron que ese descubrimiento puede proporcionar al televisor información sobre numerosos dispositivos presentes en el entorno doméstico y sobre redes Wi-Fi cercanas.
Lo que no está demostrado simplemente por la existencia de ese escaneo es que LG utilice toda esa información para crear perfiles publicitarios de los miembros de una vivienda. Esa es una cuestión diferente y requiere analizar qué datos salen realmente del televisor, dónde se almacenan y para qué se utilizan.
El procesamiento de voz es el punto más controvertido
Aquí encontramos la mayor discrepancia.
LG afirma oficialmente que sus televisores no graban ni transmiten continuamente las conversaciones ambientales. Según la compañía, cuando está activado el reconocimiento de voz de campo lejano, el televisor procesa localmente el sonido para detectar la palabra de activación. Si esta no aparece, LG sostiene que ese audio no se convierte en texto, no se almacena y no se transmite. El procesamiento de una orden de voz comienza cuando se reconoce la palabra de activación o cuando el usuario pulsa el botón de voz del mando.
Gamers Nexus, por su parte, afirma haber observado durante sus pruebas comportamientos que considera incompatibles con esa explicación. Su investigación muestra capturas de audio, transcripciones y almacenamiento de información que los investigadores interpretan como evidencia de que determinados televisores pueden captar y conservar audio ambiental en circunstancias que el usuario probablemente no esperaría.
Esta es, por tanto, una cuestión que debemos presentar como una discrepancia entre las pruebas de los investigadores y la explicación oficial de LG, no como un hecho definitivamente resuelto.
También existe una cuestión independiente de seguridad
Hay otro aspecto que merece separarse de la recopilación de datos normal: las vulnerabilidades de seguridad de webOS mostradas durante la investigación.
Los investigadores sostienen que determinadas vulnerabilidades podían ser utilizadas para obtener un acceso mucho mayor al televisor, incluyendo escenarios relacionados con la captación de audio. Esto es diferente de afirmar que LG utilice deliberadamente esas vulnerabilidades para espiar a sus clientes.
Dicho de otra manera: una vulnerabilidad que permita a un tercero tomar el control de determinadas funciones del televisor no demuestra que el fabricante esté realizando ese comportamiento de manera intencionada. Es un problema de seguridad que debe analizarse por separado. La investigación de Gamers Nexus dedica una parte importante de sus pruebas precisamente a este aspecto.
Entonces, ¿qué podemos afirmar?
A estas alturas podemos establecer varias cosas con bastante claridad:
| Cuestión | Situación |
|---|---|
| Los televisores LG incorporan ACR | Confirmado |
| ACR puede recopilar información sobre el contenido | Confirmado |
| LG puede descubrir dispositivos de una red local | Confirmado y reconocido por LG |
| Los televisores disponen de funciones de reconocimiento de voz | Confirmado |
| LG afirma que no graba continuamente conversaciones | Posición oficial de LG |
| Los investigadores presentan pruebas que interpretan como captación de audio ambiental | Hallazgo y conclusión de los investigadores |
| LG acepta esa interpretación | No |
| Existen cuestiones de seguridad en webOS investigadas por el equipo | Documentadas durante la investigación |
| LG admite que sus televisores están diseñados para espiar continuamente a los usuarios | No |
Esta última tabla probablemente sea la forma más clara de entender toda la polémica.
Hay algo especialmente importante: que una función recopile datos no significa automáticamente que exista una conducta ilegal o que el fabricante esté «espiando» al usuario en el sentido coloquial de la palabra. Para llegar a una conclusión así habría que determinar, entre otras cosas, qué datos se recopilan, con qué consentimiento, cómo se procesan, dónde se almacenan, con quién se comparten y cuál es la finalidad de ese tratamiento.
Y precisamente ahí es donde la investigación de Gamers Nexus y la respuesta de LG presentan interpretaciones diferentes.
Por ahora, lo más riguroso para el consumidor es conocer ambas posiciones y saber qué funciones de privacidad están activadas en su propio televisor. La polémica ha puesto de manifiesto algo que sí parece indiscutible: un Smart TV moderno es un dispositivo conectado con capacidades de recopilación y procesamiento de datos mucho más amplias de lo que puede sugerir su apariencia de simple pantalla.
¿Qué significa esto para el propietario de un televisor LG?
Después de conocer la investigación y las respuestas de LG, es lógico que un propietario de un televisor de la marca se pregunte qué puede hacer. La primera cuestión importante es que no todos los televisores LG tienen exactamente las mismas funciones ni las mismas opciones de privacidad. Estas pueden variar según el modelo, la versión de webOS, el país y los servicios que el usuario haya activado.
Por eso, la polémica no significa que todos los televisores LG estén realizando exactamente las mismas tareas de recopilación de datos.
Revisar las opciones de privacidad
LG permite gestionar diferentes opciones relacionadas con la privacidad y el uso de datos desde los ajustes del televisor. Entre ellas pueden encontrarse funciones relacionadas con el reconocimiento automático de contenido, la publicidad personalizada, recomendaciones y servicios de voz.
El nombre exacto de los menús puede cambiar dependiendo de la versión de webOS, por lo que no sería adecuado dar una ruta única que sirva para todos los modelos. Lo importante es localizar dentro de los ajustes las opciones relacionadas con Privacidad, Acuerdos de usuario, Publicidad, Reconocimiento automático de contenido y Reconocimiento de voz.
Si una función no resulta necesaria para el uso que hacemos del televisor, el usuario puede valorar si desea mantenerla activada.
El reconocimiento automático de contenido
Como hemos explicado, ACR permite identificar el contenido que aparece en pantalla. Puede resultar útil para determinados servicios, pero también implica que el televisor obtiene información sobre nuestros hábitos de consumo audiovisual.
La propia LG indica que esta función es opcional y que puede gestionarse desde las opciones de privacidad.
Por tanto, quien quiera reducir la cantidad de información que genera su televisor puede revisar específicamente este apartado y comprobar qué ha aceptado durante la configuración inicial.
¿Y el reconocimiento de voz?
La situación es similar con los servicios de voz.
Si el televisor dispone de micrófono y el usuario no utiliza las funciones de control por voz, puede resultar razonable revisar si el reconocimiento de voz está activado. LG sostiene que la detección de la palabra de activación se realiza localmente y que las conversaciones que no contienen esa palabra no se transmiten a sus servidores.
En cualquier caso, conviene comprobar qué servicios de voz están habilitados en nuestro modelo concreto y qué acuerdos de privacidad hemos aceptado.
Mantener el televisor actualizado
Hay otro aspecto de esta historia que no tiene tanto que ver con la privacidad como con la seguridad.
Los Smart TV son ordenadores conectados a Internet con una pantalla de grandes dimensiones. Utilizan un sistema operativo, ejecutan aplicaciones y mantienen comunicaciones de red, por lo que también pueden presentar vulnerabilidades de software.
La investigación puso precisamente de manifiesto este tipo de problemas en webOS. Por ello, mantener el televisor actualizado cuando LG proporciona nuevas versiones de firmware es una medida básica de seguridad, igual que ocurre con un teléfono móvil, un ordenador o un router.
El usuario también puede controlar la conectividad
Otra posibilidad consiste en revisar qué dispositivos están conectados al televisor y qué servicios de conectividad tenemos habilitados.
Funciones como compartir contenidos desde un teléfono, duplicar la pantalla, conectar dispositivos mediante la red local o utilizar asistentes de voz requieren que el televisor pueda comunicarse con otros equipos.
No significa que estas funciones sean inseguras por sí mismas. Forman parte del funcionamiento normal de un Smart TV moderno. Pero conocerlas permite decidir cuáles necesitamos realmente.
No hace falta convertir un Smart TV en un televisor «tonto»
Todo esto tampoco significa que haya que desconectar el televisor de Internet para utilizarlo con tranquilidad.
Un Smart TV ofrece precisamente servicios que dependen de la conexión a Internet: aplicaciones de streaming, actualizaciones, recomendaciones, asistentes de voz, transmisión desde otros dispositivos y muchas otras funciones.
La cuestión es más sencilla: conocer qué hace nuestro televisor y decidir qué funciones queremos utilizar.
La polémica alrededor de LG sirve, en este sentido, para recordar algo que podemos aplicar a cualquier marca: cuando configuramos un televisor conectado, no solamente estamos eligiendo la calidad de imagen o las aplicaciones que queremos instalar. También estamos decidiendo qué servicios tendrán acceso a determinados datos relacionados con nuestra utilización del dispositivo.
Una polémica que todavía deja preguntas abiertas
La investigación sobre los televisores LG ha puesto sobre la mesa una cuestión que va mucho más allá de una marca concreta. Los Smart TV actuales son dispositivos conectados capaces de reconocer contenidos, comunicarse con otros equipos, ofrecer servicios de voz y recopilar diferentes tipos de información sobre su utilización. Muchas de estas funciones tienen una utilidad evidente y forman parte de lo que esperamos de un televisor moderno.
El problema aparece cuando el usuario no conoce con suficiente claridad qué información se recopila, para qué se utiliza y qué opciones tiene para limitarla.
En el caso de LG, la investigación de Gamers Nexus y la respuesta posterior de la compañía ofrecen dos interpretaciones diferentes de determinados comportamientos del televisor. LG niega que sus televisores estén grabando continuamente las conversaciones de los usuarios y defiende el funcionamiento de sus sistemas de reconocimiento de voz, ACR y descubrimiento de dispositivos. Los investigadores, por su parte, consideran que las pruebas realizadas muestran comportamientos que no quedan suficientemente explicados por la respuesta de la compañía.
A día de hoy, por tanto, resulta más riguroso hablar de una controversia sobre el alcance de la recopilación y el procesamiento de datos en los Smart TV de LG que afirmar sin matices que la compañía «espía» a sus usuarios.
También conviene recordar que las cuestiones planteadas por esta investigación no son exclusivas de LG. Los televisores conectados de diferentes fabricantes incorporan tecnologías de reconocimiento de contenido, publicidad personalizada, asistentes de voz y otras funciones que requieren el tratamiento de datos. La discusión sobre privacidad en los Smart TV, por tanto, probablemente continuará mientras estos dispositivos incorporen cada vez más servicios conectados.
Para el usuario, quizá la conclusión más útil sea mucho más sencilla: un Smart TV no es solamente una pantalla. Es un dispositivo conectado y, como ocurre con un teléfono móvil, un ordenador o cualquier otro equipo conectado a Internet, merece la pena conocer sus funciones de privacidad, revisar las opciones disponibles y mantener actualizado su software.
No se trata de tener miedo a la tecnología ni de renunciar a sus ventajas. Se trata de utilizarla sabiendo qué hace.
Y en el caso concreto de LG, la discusión entre la compañía y los investigadores todavía deja preguntas abiertas que merecen seguir siendo observadas.