TCL X11L: el televisor Mini LED que alcanza los 9.000 nits

El TCL X11L es uno de los televisores Mini LED más avanzados de la compañía y llega con unas cifras que llaman especialmente la atención: hasta 9.000 nits de brillo máximo y 11.520 zonas de control de la retroiluminación. Disponible en 75, 85 y 95 pulgadas, este modelo apuesta por las grandes diagonales y por llevar el contraste y el brillo de las imágenes HDR a un nivel muy elevado. Pero detrás de estas cifras hay una tecnología que merece la pena conocer para entender qué puede aportar realmente este televisor.

Televisor TCL X11L

Un televisor Mini LED concebido para las grandes diagonales

El TCL X11L se sitúa en la parte más alta de la gama de televisores de la compañía y deja claras sus intenciones desde el primer momento por las diagonales en las que está disponible. La serie se ofrece en 75, 85 y 98 pulgadas, tres tamaños que sitúan este modelo directamente en el territorio de los televisores de gran formato y que permiten disfrutar de una superficie de imagen considerable incluso en salas de grandes dimensiones. TCL no parece haber buscado con el X11L un televisor pensado para llegar a todo tipo de hogares, sino mostrar hasta dónde puede llevar su tecnología Mini LED cuando el tamaño de la pantalla deja de ser una limitación.

La base de esta propuesta es un panel QLED con retroiluminación Mini LED, una combinación que TCL lleva años desarrollando y que en este modelo alcanza algunas de sus cifras más llamativas. Frente a un televisor convencional, la retroiluminación Mini LED permite controlar la iluminación de diferentes zonas de la pantalla con mucha mayor precisión, algo especialmente importante cuando se pretende conseguir un elevado contraste y reproducir imágenes HDR con grandes diferencias entre las partes más oscuras y las más luminosas. En el X11L, esta tecnología se acompaña además de una cantidad de zonas de control especialmente elevada, un aspecto que merece que nos detengamos en él más adelante.

El propio diseño del X11L también resulta significativo. A pesar de tratarse de un televisor Mini LED que necesita integrar un complejo sistema de retroiluminación detrás del panel, TCL destaca el reducido grosor de la pantalla, de alrededor de dos centímetros. Es una cifra que llama especialmente la atención cuando se pone en relación con el tamaño de las pantallas y con la tecnología que albergan en su interior, y que muestra que la búsqueda de prestaciones no se ha limitado únicamente a aumentar el brillo o el número de zonas de control. El resultado es un televisor concebido como una propuesta de gama alta tanto por sus dimensiones como por la tecnología que incorpora.

Grosor de pantalla de sólo dos centímetros en el TCL X11L
Grosor de pantalla de sólo dos centímetros en el TCL X11L

Mini LED, QLED y un control de la luz extraordinariamente preciso

El TCL X11L utiliza la tecnología SQD-Mini LED desarrollada por la compañía, una evolución de su sistema de retroiluminación Mini LED que combina el control preciso de la luz con la tecnología Super QLED y un nuevo panel WHVA 2.0 Ultra. La propuesta de TCL no consiste únicamente en aumentar el número de pequeños LED utilizados para iluminar la pantalla, sino en conseguir que esa luz pueda controlarse con una precisión mucho mayor, de manera que las zonas brillantes y oscuras de una misma imagen puedan mantenerse separadas con mayor claridad. Es precisamente aquí donde adquiere especial importancia el sistema de atenuación local del X11L.

En un televisor LCD convencional con retroiluminación, la luz procede de una fuente situada detrás del panel y debe distribuirse por toda la superficie de la pantalla. La tecnología Mini LED permite utilizar un número mucho mayor de fuentes de luz de menor tamaño y, además, dividir la retroiluminación en numerosas zonas que pueden aumentar o reducir su intensidad de forma independiente. Cuantas más zonas y mayor sea la precisión con la que se puedan controlar, más posibilidades existen de iluminar una parte concreta de la imagen sin tener que aumentar innecesariamente la luz en las zonas que deberían permanecer oscuras. TCL denomina a su nueva arquitectura Precise Dimming Series, y en el X11L alcanza cifras especialmente elevadas.

En el modelo de 98 pulgadas, TCL declara hasta 20.736 zonas de atenuación precisa, mientras que la versión de 85 pulgadas alcanza hasta 14.400. Estas cifras no deben interpretarse como si cada zona correspondiera a un único píxel, porque no es así: cada zona controla la iluminación de un conjunto de píxeles. Sin embargo, una densidad tan elevada de zonas permite realizar un control de la retroiluminación mucho más localizado y puede ayudar a reducir uno de los problemas habituales de los televisores LCD con atenuación local, el llamado blooming, que aparece cuando la luz de una zona brillante se extiende hacia áreas que deberían permanecer oscuras.

A esta arquitectura de retroiluminación se suma la tecnología Super QLED de TCL, que utiliza puntos cuánticos junto con un filtro de color UltraColor y un sistema de procesamiento destinado a mejorar la pureza y precisión de los colores. TCL afirma que el conjunto puede alcanzar hasta el 100 % del espacio de color BT.2020 en todos los escenarios, una cifra que sitúa al X11L en un nivel muy ambicioso en reproducción cromática. De esta forma, el televisor no basa su propuesta únicamente en conseguir una enorme cantidad de luz, sino en combinar brillo, control de la retroiluminación y reproducción del color para aprovechar mejor las posibilidades de los contenidos de alto rango dinámico.

Hasta 9.000 nits: la cifra que sorprende

Si hay una cifra del TCL X11L que llama inmediatamente la atención es su capacidad de alcanzar hasta 9.000 nits de brillo máximo en el modelo de 75 pulgadas. Estamos ante un valor extraordinariamente elevado para un televisor y que sitúa al X11L en un terreno muy diferente al de la mayoría de televisores domésticos. En las versiones de 85 y 98 pulgadas, TCL eleva todavía más esta cifra y declara hasta 10.000 nits, por lo que el tamaño de la pantalla determina también algunas de las prestaciones máximas de esta gama.

Pero ¿qué son exactamente los nits y qué significa alcanzar una cifra tan elevada? El nit es una unidad utilizada para expresar la luminancia de una pantalla y permite cuantificar la cantidad de luz que puede emitir una determinada superficie. Por eso, cuando hablamos de 9.000 o 10.000 nits no estamos hablando simplemente de que el televisor sea «más luminoso», sino de la capacidad de reproducir niveles de luminancia muy elevados en determinadas partes de la imagen. Para entender con más detalle qué representa esta unidad y por qué resulta especialmente importante al hablar de contenidos HDR, lo explicamos en nuestra guía [Qué son los nits y para qué sirven en una pantalla].

La cifra resulta todavía más interesante cuando la relacionamos con el sistema Mini LED y con el elevado número de zonas de atenuación del X11L. Conseguir mucho brillo no consiste únicamente en disponer de una potente fuente de iluminación: también es necesario controlar con precisión dónde se aplica esa luz para evitar que las zonas que deberían permanecer oscuras se iluminen innecesariamente. TCL ha desarrollado para esta generación su sistema de control de la retroiluminación y afirma que la combinación de brillo elevado, numerosas zonas de atenuación y su tecnología de control de halos permite mantener un alto nivel de detalle tanto en las partes más luminosas como en las sombras.

Conviene, no obstante, interpretar estos 9.000 y 10.000 nits con cierta prudencia. TCL especifica que se trata de cifras obtenidas en sus propios laboratorios y advierte de que los resultados pueden variar dependiendo del entorno o de las normas y métodos de ensayo utilizados. Por tanto, no debemos entender que el televisor vaya a mostrar permanentemente toda la pantalla a 9.000 o 10.000 nits, sino que estamos ante una cifra máxima de luminancia alcanzable en determinadas condiciones. Precisamente por eso, más que quedarnos con el número, lo interesante es analizar cómo utiliza el X11L esa enorme capacidad de brillo para reproducir imágenes HDR con altas luces muy intensas sin perder el detalle de las zonas oscuras.

HDR: cuando el brillo cobra sentido

Hablar de una capacidad de hasta 9.000 nits resulta mucho más interesante cuando la relacionamos con el HDR, ya que es precisamente esta tecnología la que permite aprovechar una gama de luminancias mucho más amplia que la de los contenidos de rango dinámico estándar. En una imagen HDR pueden coexistir zonas muy oscuras junto a puntos de luz de gran intensidad, como el reflejo del sol sobre una superficie, una explosión, unas luces en una escena nocturna o los destellos de una fuente luminosa. El objetivo no es simplemente conseguir una imagen más brillante, sino representar con mayor precisión las diferencias entre las zonas oscuras, los tonos intermedios y las altas luces.

Para entender mejor qué significa todo esto y cómo funciona el alto rango dinámico, explicamos con detalle este concepto en nuestra página [Qué es el HDR]. En el caso del TCL X11L, la elevada capacidad de luminancia adquiere especial relevancia porque se combina con el sistema Mini LED y con un gran número de zonas de atenuación local. De esta forma, el televisor puede intentar mantener una elevada intensidad en las partes de la imagen que necesitan mucha luz mientras reduce la iluminación en las zonas que deben permanecer oscuras, algo fundamental para que el aumento de brillo no se traduzca simplemente en una imagen globalmente más luminosa.

El X11L es compatible con los principales formatos HDR utilizados actualmente, entre ellos Dolby Vision IQ, HDR10, HDR10+ y HLG. Dolby Vision IQ añade además la posibilidad de adaptar la representación de las imágenes teniendo en cuenta las condiciones de iluminación de la sala, mientras que HDR10+ utiliza metadatos dinámicos para ajustar la reproducción de las escenas. La presencia de estos formatos permite al televisor recibir información HDR de diferentes fuentes y aprovechar sus capacidades de procesamiento y de control de la retroiluminación según el contenido reproducido.

Es aquí donde las cifras del X11L empiezan a adquirir una dimensión diferente. Los 9.000 nits del modelo de 75 pulgadas —y hasta 10.000 nits en las versiones de 85 y 98 pulgadas— no significan que toda la pantalla vaya a permanecer constantemente a ese nivel de luminancia, sino que el televisor dispone de un margen extraordinariamente amplio para reproducir determinadas altas luces. TCL sitúa precisamente esta capacidad como uno de los pilares de su propuesta HDR, combinándola con el control preciso de la retroiluminación para conseguir altas luces intensas sin renunciar al detalle en las sombras.

Un diseño sorprendentemente delgado

Una de las características del TCL X11L que puede pasar desapercibida entre sus extraordinarias cifras de brillo y control de la retroiluminación es su diseño. TCL ha conseguido reducir el grosor del televisor hasta aproximadamente 2 centímetros en el punto más delgado de los modelos de 85 y 98 pulgadas, una medida especialmente llamativa si tenemos en cuenta que estamos ante televisores Mini LED que necesitan incorporar detrás del panel todo el sistema encargado de generar y controlar la iluminación de la pantalla. La compañía combina este perfil plano con un diseño de marcos prácticamente inexistentes que denomina Virtually ZeroBorder, buscando que la pantalla tenga un mayor protagonismo visual una vez instalada.

Conseguir un televisor de estas dimensiones y mantener un perfil tan reducido implica concentrar en un espacio muy limitado una electrónica considerablemente más compleja que la de una pantalla convencional. El X11L incorpora no sólo el panel y su retroiluminación Mini LED, sino también los sistemas de control de las miles de zonas de atenuación, el procesamiento de imagen y el resto de componentes necesarios para un televisor de estas características. Por eso, el grosor resulta especialmente interesante cuando se observa junto a las prestaciones que hemos visto hasta ahora: TCL no ha buscado únicamente aumentar el brillo o multiplicar las zonas de control, sino también reducir el volumen físico necesario para integrar toda esta tecnología.

El resultado es un diseño que intenta combinar dos características que tradicionalmente no han sido fáciles de reunir en un televisor LCD de gran formato: una elevada complejidad interna y un aspecto exterior muy delgado. En las fotografías del X11L se aprecia especialmente bien esta intención, con un perfil que apenas parece guardar relación con la cantidad de tecnología que se encuentra detrás de la superficie de la pantalla. En este caso, los aproximadamente 2 centímetros deben entenderse como el grosor mínimo del panel y no como una medida uniforme de todo el televisor, pero aun así se trata de una cifra notable para un Mini LED de 85 o 98 pulgadas.

Tcl destaca un grosor inferior al diámetro de una moneda de euro en el X11L
Tcl destaca un grosor inferior al diámetro de una moneda de euro en el X11L

Sonido firmado por Bang & Olufsen

TCL también ha querido cuidar especialmente el apartado sonoro del X11L y para ello ha contado con Bang & Olufsen, una colaboración que va bastante más allá de colocar el nombre de la firma danesa en la carcasa del televisor. La compañía habla de una cadena acústica desarrollada y ajustada conjuntamente con el equipo de B&O, con especial atención a la reproducción de los agudos, los medios, los graves medios, las voces y la escena sonora. El X11L incorpora así un sistema de altavoces integrado pensado para ofrecer una reproducción más completa que la habitual en un televisor ultradelgado y que pueda acompañar con cierta solvencia a las grandes prestaciones de imagen de este modelo.

El diseño acústico resulta especialmente interesante cuando observamos la parte posterior del televisor. TCL ha distribuido diferentes elementos de su sistema de sonido en el reducido espacio disponible detrás de la pantalla, incluyendo altavoces destinados a diferentes funciones dentro de la reproducción. La propia compañía describe una arquitectura que incorpora un canal central, dos unidades dedicadas a los graves y canales destinados a crear una sensación de sonido envolvente, una configuración que permite entender por qué el apartado acústico del X11L no puede reducirse simplemente a la presencia de unos pequeños altavoces integrados.

El televisor es además compatible con Dolby Atmos, junto con otros formatos y tecnologías de audio, y puede reproducir las pistas compatibles utilizando su propio sistema de altavoces. TCL ha ido incluso un paso más allá al incorporar compatibilidad con Dolby Atmos FlexConnect, que permite ampliar posteriormente el sistema mediante altavoces inalámbricos compatibles y crear una configuración envolvente más completa. También existe la posibilidad de añadir un subwoofer inalámbrico, de manera que el usuario puede aumentar las prestaciones de graves sin tener que sustituir el sistema acústico integrado del televisor.

Aquí conviene, sin embargo, poner las cosas en su sitio. Que un televisor sea compatible con Dolby Atmos no significa que pueda ofrecer por sí solo la misma experiencia espacial que un sistema de cine en casa con altavoces físicos colocados alrededor del espectador. El X11L parte de una posición especialmente favorable gracias a su sistema de sonido integrado y a la colaboración con Bang & Olufsen, pero las limitaciones físicas de cualquier televisor siguen existiendo. La verdadera diferencia en una instalación Atmos llega cuando disponemos de altavoces externos capaces de reproducir y distribuir los diferentes canales alrededor de la posición de escucha.

En cualquier caso, resulta positivo que TCL no haya tratado el sonido como un elemento secundario en un televisor en el que la imagen recibe tanta atención. El X11L combina una pantalla de grandes dimensiones con un sistema acústico desarrollado junto a Bang & Olufsen y, además, ofrece la posibilidad de ampliarlo posteriormente. Para un usuario que quiera mantener una instalación relativamente sencilla, disponer de un sistema de sonido integrado de este nivel puede ser una ventaja importante, mientras que quienes busquen una experiencia de cine en casa más ambiciosa siempre tendrán la posibilidad de recurrir a un sistema de audio externo.

Altavoces del TCL X11L
Altavoces del TCL X11L
Detalle de los altavoces del TCL X11L
Detalle de los altavoces del TCL X11L

Frecuencia de refresco y otras tecnologías

El TCL X11L también está preparado para reproducir con gran fluidez las imágenes en movimiento gracias a un panel con una frecuencia de refresco nativa de 144 Hz. Esto significa que la pantalla puede actualizar la imagen hasta 144 veces por segundo, una cifra especialmente interesante en escenas con mucho movimiento, como retransmisiones deportivas, películas de acción o videojuegos. Frente a los tradicionales 60 Hz, una frecuencia elevada permite mostrar los desplazamientos con mayor continuidad y puede reducir la sensación de desenfoque y de interrupciones en movimientos rápidos.

En el apartado gaming, TCL incorpora además VRR (Variable Refresh Rate), una tecnología que permite sincronizar la frecuencia de actualización del televisor con la velocidad a la que la consola o el ordenador genera cada imagen. De esta manera se pueden reducir problemas como el tearing, que aparece cuando se muestran simultáneamente partes de dos imágenes diferentes, y conseguir una reproducción más fluida cuando la tasa de fotogramas varía durante una partida. El X11L también dispone de ALLM (Auto Low Latency Mode), que permite activar automáticamente un modo de baja latencia cuando detecta una fuente compatible, algo especialmente útil para reducir el tiempo que transcurre entre la acción realizada con el mando y su representación en pantalla.

La conectividad está igualmente preparada para aprovechar estas prestaciones. El X11L incorpora cuatro entradas HDMI 2.1 con soporte para señales 4K a 144 Hz, por lo que no es necesario reservar una única entrada para conectar una consola o un PC de altas prestaciones. Esta característica resulta especialmente interesante en un televisor de estas dimensiones y permite conectar simultáneamente diferentes fuentes compatibles con las posibilidades de la pantalla.

TCL añade además su Game Accelerator 288, que permite elevar la frecuencia de actualización hasta 288 Hz cuando se conecta una fuente HDMI compatible con 288 Hz. Es importante diferenciar esta cifra de los 144 Hz nativos del panel: los 288 Hz corresponden a un modo específico de funcionamiento y dependen tanto de la fuente como de las condiciones de señal admitidas. Por tanto, no debemos interpretar que el X11L sea un televisor con un panel nativo de 288 Hz, sino que dispone de una función adicional orientada principalmente a aprovechar determinadas fuentes de PC y conseguir una respuesta todavía más rápida en juegos compatibles.

El apartado de procesamiento de imagen también tiene un papel importante en el tratamiento del movimiento. El X11L incorpora el procesador TSR AiPQ, que coordina diferentes algoritmos de procesamiento relacionados con la nitidez, el color, el contraste y el movimiento. TCL incluye entre sus funciones sistemas específicos como AI MotionMaster, destinados a analizar las imágenes y optimizar su reproducción, aunque conviene diferenciar estas funciones de la frecuencia física de actualización del panel: el procesamiento puede ayudar a mejorar la percepción de fluidez, pero no sustituye a una frecuencia de refresco elevada.

En conjunto, el X11L presenta una configuración especialmente completa para quienes buscan un televisor de gran formato que también pueda utilizarse con consolas y ordenadores de altas prestaciones. Los 144 Hz nativos, VRR, ALLM, las cuatro entradas HDMI 2.1 y el Game Accelerator de hasta 288 Hz hacen que sus posibilidades no se limiten a la reproducción de películas y series. Y, en un modelo cuya pantalla puede alcanzar las 98 pulgadas, disponer de una electrónica preparada para gestionar movimientos rápidos resulta especialmente importante para que semejante superficie de imagen pueda mantener la sensación de fluidez que se espera de un televisor de esta categoría.

Tamaños disponibles y posicionamiento

El TCL X11L está disponible en 75, 85 y 98 pulgadas, tres diagonales que dejan bastante claro el público al que TCL dirige este modelo. No estamos ante un televisor pensado para adaptarse a cualquier salón, sino ante una propuesta de gran formato en la que el tamaño de la pantalla forma parte de la propia filosofía del producto. Las tres versiones comparten la arquitectura SQD-Mini LED, el panel WHVA 2.0 Ultra, la tecnología Super QLED y el sistema de sonido desarrollado junto a Bang & Olufsen, pero existen diferencias importantes entre ellas en algunos de sus datos fundamentales.

La versión de 75 pulgadas es la más compacta de la familia y también la que presenta las cifras máximas más contenidas. TCL especifica hasta 9.000 nits de brillo HDR y 11.520 zonas de atenuación precisa, unos valores que ya resultan extraordinariamente elevados para un televisor doméstico. Por su parte, el modelo de 85 pulgadas aumenta el número de zonas hasta 14.400 y alcanza hasta 10.000 nits, mientras que el enorme 98X11L lleva el sistema hasta 20.736 zonas de atenuación precisa, manteniendo también la cifra máxima de 10.000 nits.

Esta diferencia resulta especialmente interesante porque demuestra que no estamos simplemente ante tres tamaños de una misma pantalla. A medida que aumenta la superficie del panel, TCL también incrementa el número de zonas utilizadas para controlar la retroiluminación. Esto permite mantener una densidad de control elevada en las diagonales más grandes y ayuda a explicar por qué el 98X11L se convierte en el modelo que concentra las cifras más espectaculares de la serie. En este caso, el tamaño no es únicamente una cuestión de pulgadas: también determina parte de la arquitectura de imagen utilizada por el televisor.

Por posicionamiento, el X11L ocupa la parte más alta de la oferta de televisores Mini LED de TCL. La propia compañía lo presenta como su referencia dentro de esta tecnología y sitúa su propuesta alrededor de cinco elementos fundamentales: un elevado número de zonas de atenuación precisa, una capacidad de brillo HDR extraordinariamente alta, una amplia reproducción cromática, un panel diseñado para mejorar el contraste y un diseño especialmente delgado. La combinación de estas características explica que el X11L no compita únicamente por ofrecer una pantalla grande, sino por llevar la tecnología Mini LED de TCL a su máxima expresión en esta generación.

La elección entre las tres diagonales dependerá, por tanto, tanto del espacio disponible como de lo que cada usuario espere del televisor. Las 75 pulgadas permiten acceder a la familia X11L sin llegar a las dimensiones extremas de las otras versiones, mientras que las 85 pulgadas representan un punto intermedio especialmente interesante al combinar una superficie de imagen muy grande con las mismas 10.000 nits de brillo máximo que el modelo de 98 pulgadas. Este último, por su parte, está claramente concebido para quienes buscan una pantalla de dimensiones excepcionales y quieren aprovechar además la configuración más avanzada de la serie, con sus 20.736 zonas de atenuación precisa.

En cualquiera de sus versiones, el X11L se encuentra en una categoría muy concreta dentro del mercado: la de los televisores de gran formato que utilizan la tecnología Mini LED como alternativa a los paneles autoemisivos y que intentan compensar sus limitaciones mediante un control extremadamente preciso de la retroiluminación. TCL no ha creado simplemente una gama con tres tamaños diferentes, sino una familia en la que el aumento de la diagonal viene acompañado de una evolución de la arquitectura de iluminación. Y eso hace que el 98X11L, con sus casi dos metros y medio de diagonal y más de veinte mil zonas de atenuación, sea el verdadero escaparate tecnológico de esta generación.

TCL X11L: una declaración de intenciones

Después de recorrer las principales características del TCL X11L, resulta difícil verlo simplemente como un nuevo televisor dentro de la renovación anual de una gama. TCL ha utilizado este modelo para reunir algunas de las tecnologías de imagen más avanzadas que tiene actualmente a su alcance y, sobre todo, para demostrar hasta dónde puede llevar su desarrollo de la tecnología Mini LED. Las cifras son suficientemente elocuentes: hasta 10.000 nits de brillo máximo, 20.736 zonas de atenuación precisa, una reproducción cromática que alcanza el 100 % del espacio BT.2020 según las especificaciones de la compañía, panel WHVA 2.0 Ultra, 144 Hz nativos y un sistema de sonido desarrollado junto a Bang & Olufsen.

Pero probablemente lo más interesante del X11L no sea ninguna de estas cifras considerada de forma aislada, sino la manera en la que TCL ha intentado combinar todas ellas. El televisor necesita controlar una cantidad extraordinaria de luz sin perder detalle en las sombras, reproducir colores intensos sin sacrificar precisión, mantener una elevada fluidez en las imágenes y hacerlo además desde un chasis cuyo grosor mínimo ronda los dos centímetros en las versiones de 85 y 98 pulgadas. Es una combinación que obliga a trabajar simultáneamente en la retroiluminación, el panel, los filtros de color, el procesamiento de imagen y el diseño físico del televisor.

También resulta significativo que TCL haya elegido SQD-Mini LED como tecnología protagonista de su buque insignia. En lugar de limitarse a aumentar el número de LED o de zonas de atenuación, la compañía ha desarrollado una arquitectura que combina la retroiluminación Mini LED con su sistema Super QLED, el filtro UltraColor y el panel WHVA 2.0 Ultra. El objetivo es conseguir un control de la luz cada vez más preciso y mantener una reproducción cromática amplia incluso en escenas complejas, donde conviven elementos muy brillantes y zonas oscuras.

Esto no significa que el X11L elimine por completo las limitaciones inherentes a cualquier televisor LCD con retroiluminación. La cantidad de zonas de atenuación puede reducir considerablemente los halos y mejorar el contraste, pero sigue existiendo una diferencia fundamental respecto a un sistema en el que cada píxel puede controlar individualmente su propia emisión de luz. Precisamente por eso resulta interesante observar hacia dónde está evolucionando el Mini LED: en lugar de intentar ocultar sus limitaciones, TCL está aumentando progresivamente la precisión del control de la retroiluminación hasta niveles que hace pocos años resultaban difíciles de imaginar en un televisor doméstico.

El resultado es un producto claramente orientado al gran formato y a quienes buscan una pantalla capaz de ofrecer una experiencia de cine en casa a gran escala. Con versiones de 75, 85 y 98 pulgadas, el X11L no pretende ser un televisor universal, sino una demostración de lo que TCL puede hacer en la parte más alta de su catálogo. La versión de 98 pulgadas, con sus 20.736 zonas de atenuación precisa y hasta 10.000 nits, representa especialmente bien esa filosofía, mientras que las versiones de 75 y 85 pulgadas permiten trasladar buena parte de esta tecnología a espacios en los que una pantalla cercana a los 2,5 metros de diagonal no sería viable.

Y quizá esa sea la mejor manera de entender este televisor. El X11L no es solamente una colección de cifras espectaculares, sino una declaración de intenciones de TCL en un mercado en el que las tecnologías de visualización están evolucionando rápidamente. La compañía ha decidido utilizar su modelo insignia para demostrar que el Mini LED todavía tiene mucho margen de desarrollo y que puede competir en la gama más alta mediante una combinación de brillo extremo, control preciso de la luz, reproducción cromática, grandes diagonales, procesamiento avanzado y un sistema de sonido especialmente cuidado.

En definitiva, el TCL X11L representa una de las propuestas Mini LED más ambiciosas de la generación 2026. Sus cifras no garantizan por sí solas una calidad de imagen perfecta, porque la experiencia final siempre dependerá del contenido, del ajuste del televisor y de las condiciones de visionado, pero sí muestran con claridad la dirección que TCL ha decidido tomar. Y después de analizar todo lo que ofrece este modelo, hay algo que parece evidente: TCL no ha utilizado el X11L simplemente para actualizar su catálogo, sino para enseñar hasta dónde está dispuesta a llevar su tecnología Mini LED.

TCL X11L de 75 pulgadas

TCL X11L de 85 pulgadas

TCL X11L de 98 pulgadas

Cambios en la TDT en noviembre de 2026: ¿qué televisores serán compatibles?

La TDT española afronta en noviembre de 2026 una nueva etapa con la llegada de emisiones en Ultra Alta Definición (UHD) mediante la tecnología DVB-T2 y una reorganización de algunos canales. El cambio no supone un apagón general ni obliga a comprar un televisor nuevo de inmediato, ya que las emisiones actuales en HD continuarán durante esta primera fase. Te explicamos qué ocurrirá, qué tendrás que hacer en casa y qué televisores podrán recibir las nuevas emisiones.

Cambios en la TDT

¿Qué cambia en la TDT el 5 de noviembre de 2026?

El 5 de noviembre de 2026 comenzará una nueva etapa para la Televisión Digital Terrestre en España. Ese día, el múltiple estatal RGE2 empezará a utilizar la tecnología DVB-T2, un sistema de transmisión más eficiente que permitirá incorporar nuevas emisiones en Ultra Alta Definición (UHD). Al mismo tiempo se reorganizarán algunos canales de la TDT, por lo que será necesario resintonizar el televisor o el receptor para encontrarlos en su nueva ubicación y acceder a las nuevas emisiones UHD.

Sin embargo, es importante aclarar desde el principio que el 5 de noviembre no se producirá un apagón general de la TDT ni todos los canales pasarán a utilizar DVB-T2. En esta primera fase, el resto de múltiples digitales continuará utilizando el sistema DVB-T y las emisiones en HD seguirán disponibles, mientras que las nuevas versiones UHD convivirán con ellas. La migración completa hacia DVB-T2 se realizará posteriormente y dependerá de la evolución del parque de televisores compatibles.

¿Hay que resintonizar el televisor?

Sí. A partir del 5 de noviembre de 2026 será recomendable realizar una nueva búsqueda automática de canales en el televisor o en el receptor de TDT. Ese día se producirán cambios en la distribución de algunos canales y comenzarán nuevas emisiones en UHD mediante DVB-T2, por lo que la resintonización permitirá localizar los nuevos servicios y encontrar correctamente los canales que hayan cambiado de ubicación.

La operación es muy sencilla y no requiere cambiar la antena, modificar la instalación de la comunidad de vecinos ni llamar a un instalador. Basta con entrar en el menú de configuración del televisor, buscar el apartado correspondiente a canales o sintonización y seleccionar la búsqueda automática. Una vez terminada, puede ser necesario volver a ordenar la lista de canales según las preferencias de cada usuario.

Es importante hacer la resintonización aunque el televisor no sea compatible con DVB-T2. Los canales que continúen emitiendo mediante el sistema DVB-T podrán seguir viéndose en HD, pero algunos servicios cambiarán de posición y las nuevas emisiones UHD solo estarán disponibles en los televisores que cuenten con un sintonizador compatible. Por tanto, resintonizar no significa que haya que cambiar de televisor: simplemente permite que cada aparato encuentre todos los canales que puede recibir después de la reorganización.

¿Qué televisores son compatibles con la nueva TDT?

Para recibir las nuevas emisiones UHD de la TDT será necesario que el televisor o el receptor externo incorpore un sintonizador compatible con DVB-T2 y pueda descodificar vídeo mediante H.265/HEVC, que es el formato establecido para las emisiones UHD en la TDT española. Además, para disfrutar de esas emisiones en su resolución original, el televisor deberá disponer de una pantalla UHD o 4K.

Esto no significa que todos los televisores que no cumplan estos requisitos vayan a dejar de funcionar el 5 de noviembre. Durante esta primera fase, el resto de múltiplex de la TDT continuará utilizando DVB-T y las emisiones UHD convivirán con sus correspondientes emisiones en HD. Por tanto, un televisor que no sea compatible con DVB-T2 podrá seguir recibiendo los canales que continúen emitiéndose mediante el sistema actual, aunque no podrá acceder a las nuevas emisiones UHD.

También conviene aclarar que tener una pantalla HD no impide por sí mismo recibir DVB-T2. Un televisor puede tener una pantalla de 1.366 × 768 píxeles, por ejemplo, y disponer de un sintonizador DVB-T2 capaz de recibir la señal. En ese caso podrá sintonizar una emisión transmitida mediante DVB-T2, aunque naturalmente no podrá mostrarla con la resolución UHD original de 3.840 × 2.160 píxeles.

Por eso, para saber si un televisor está preparado para esta primera fase no basta con mirar si es HD o 4K. Lo realmente importante es comprobar qué sintonizador de TDT incorpora y qué formatos de vídeo puede descodificar. En los televisores más recientes será habitual encontrar DVB-T2 y HEVC, mientras que en modelos antiguos puede no ser así.

¿Cómo puedo saber si mi televisor es compatible?

La forma más sencilla de comprobarlo es consultar las especificaciones técnicas del televisor, bien en el manual de instrucciones, en la página web del fabricante o en la documentación que acompañaba al aparato. Para recibir las nuevas emisiones UHD de la TDT, debemos buscar que el televisor indique que dispone de DVB-T2 y que es compatible con H.265/HEVC. Si además queremos disfrutar de esas emisiones en su resolución original, necesitaremos una pantalla UHD o 4K.

No debemos confundir la resolución del televisor con su capacidad para recibir la señal. Que un aparato sea Full HD, HD Ready o 4K nos dice qué resolución puede mostrar su pantalla, pero no qué sistema de transmisión de TDT puede sintonizar. Del mismo modo, que sea un Smart TV tampoco garantiza por sí solo que disponga de DVB-T2 y HEVC: son características diferentes que dependen del modelo concreto. La normativa española obliga a los fabricantes a informar de estas capacidades en las especificaciones de los receptores comercializados.

En los televisores relativamente recientes, lo habitual es que encontremos DVB-T2 y HEVC entre sus características. Sin embargo, si tenemos un televisor de diez o quince años, como puede ocurrir con muchas segundas televisiones de 32 pulgadas, no debemos dar por hecho que sea compatible. En ese caso lo más recomendable es localizar el modelo exacto y consultar sus especificaciones antes de comprar ningún dispositivo.

También podemos comprobar qué ocurre después de la resintonización del 5 de noviembre. Si el televisor encuentra las nuevas emisiones UHD y puede reproducirlas correctamente, significa que dispone de la compatibilidad necesaria para recibirlas. Si no aparecen, eso no quiere decir que el televisor haya dejado de servir para la TDT: durante esta primera fase continuará pudiendo recibir las emisiones que sigan utilizando DVB-T, aunque no tendrá acceso a las nuevas señales UHD transmitidas mediante DVB-T2.

Por tanto, no es necesario cambiar de televisor simplemente porque llegue DVB-T2. Antes de gastar dinero, conviene comprobar qué sintonizador incorpora nuestro aparato y qué emisiones queremos recibir. Si el televisor funciona correctamente y no es compatible con DVB-T2, todavía podremos seguir utilizándolo con las emisiones que continúen disponibles mediante DVB-T.

¿Necesito comprar un receptor TDT externo?

No necesariamente. Si nuestro televisor funciona correctamente y podemos seguir recibiendo las emisiones de TDT que continúan utilizando DVB-T, no necesitamos comprar ningún aparato nuevo para seguir viendo la televisión después del 5 de noviembre. La primera fase del cambio afecta al múltiple RGE2, que comenzará a utilizar DVB-T2 para las nuevas emisiones UHD, mientras que el resto de múltiples continuará inicialmente con DVB-T.

Si nuestro televisor no dispone de DVB-T2 y queremos recibir las nuevas emisiones UHD, sí podemos recurrir a un receptor externo compatible con DVB-T2 y H.265/HEVC. Este dispositivo se encarga de recibir y descodificar la señal de TDT y se conecta al televisor, normalmente mediante HDMI. De esta forma podemos seguir utilizando un televisor antiguo sin necesidad de sustituirlo simplemente por una cuestión de compatibilidad con el nuevo sistema de transmisión.

Eso sí, hay que tener en cuenta una limitación importante: si conectamos un receptor DVB-T2 a un televisor cuya pantalla solo tiene resolución HD, podremos recibir la señal UHD, pero no veremos la imagen en UHD. El televisor seguirá mostrando la imagen con la resolución máxima que permita su panel. Por tanto, en una televisión HD de 32 pulgadas de cierta antigüedad, comprar un receptor externo puede tener sentido para mantener la compatibilidad con las emisiones futuras, pero no para convertirla en un televisor 4K.

En el caso de una televisión de más de diez años, lo más sensato es comprobar primero sus características y no comprar nada por adelantado. Si no dispone de DVB-T2, seguirá pudiendo utilizarse durante esta primera fase con las emisiones que continúen en DVB-T. Solo si queremos acceder a las nuevas emisiones UHD necesitaremos un receptor externo compatible o, si lo preferimos, valorar la sustitución del televisor. La migración completa de la TDT a DVB-T2 llegará en una segunda fase y todavía no tiene una fecha concreta establecida.

¿Qué ocurrirá con los televisores que no sean compatibles con DVB-T2?

Si nuestro televisor no es compatible con DVB-T2, el 5 de noviembre de 2026 no dejará de funcionar ni perderemos de golpe el acceso a la TDT. Durante la primera fase de la transición, el resto de múltiplex continuará utilizando DVB-T, por lo que podremos seguir viendo las emisiones que continúen en este sistema. Las nuevas emisiones UHD que se incorporen mediante DVB-T2 tendrán además su correspondiente emisión en HD, de modo que ningún espectador quedará sin acceso a esos contenidos por utilizar un televisor que no sea compatible con la nueva tecnología.

La diferencia estará en que esos televisores no podrán recibir directamente las nuevas emisiones UHD transmitidas mediante DVB-T2. Si queremos acceder a ellas sin cambiar de televisor, podremos utilizar un receptor externo compatible con DVB-T2 y HEVC/H.265, siempre teniendo presente que un televisor con pantalla HD no podrá mostrar una imagen UHD en su resolución original. Para una segunda televisión antigua que utilizamos ocasionalmente, por tanto, puede ser perfectamente razonable continuar utilizándola tal como está.

La situación cambiará cuando llegue la segunda fase de la transición, en la que DVB-T2 se implantará en todos los múltiplex de la TDT. Sin embargo, esa segunda fase todavía no tiene una fecha concreta fijada: el Real Decreto establece que comenzará cuando se alcancen determinados indicadores de adaptación del parque de receptores. Por tanto, no hay ninguna razón para sustituir ahora un televisor que funciona correctamente únicamente por miedo al cambio del 5 de noviembre.

En resumen, para la mayoría de los hogares el cambio de noviembre será mucho menos complicado de lo que algunos titulares pueden hacer pensar: resintonizar el televisor y comprobar qué emisiones puede recibir. Los aparatos compatibles con DVB-T2 y HEVC podrán acceder también a las nuevas emisiones UHD, mientras que los demás podrán continuar recibiendo la TDT que permanezca en DVB-T. Y cuando llegue el momento de la migración completa, habrá que valorar entonces si nuestro televisor necesita un receptor externo o si ha llegado el momento de sustituirlo.

¿Los televisores LG espían a sus usuarios? Esto es lo que sabemos

La publicación de una investigación sobre la recopilación de datos en algunos televisores LG ha abierto una nueva discusión sobre la privacidad en los Smart TV. Los responsables del estudio afirman haber encontrado comportamientos relacionados con funciones de reconocimiento de contenido, dispositivos conectados y servicios de voz, mientras que LG niega las acusaciones más graves y defiende que estas tecnologías son opcionales y dependen de la configuración elegida por el usuario. Analizamos qué se ha investigado, cómo ha respondido la compañía y qué cuestiones siguen generando debate.

¿Los televisores LG espían a sus usuarios?

La investigación que puso el foco en los televisores LG

La polémica comenzó el 6 de septiembre de 2026, cuando el canal especializado en hardware Gamers Nexus publicó una extensa investigación realizada junto a Level1Techs y varios investigadores independientes de ciberseguridad. El trabajo analizó el comportamiento de varios televisores inteligentes de LG, incluyendo modelos OLED, para comprobar qué información podían recopilar y transmitir los dispositivos mientras estaban conectados a una red doméstica.

Para realizar las pruebas, los investigadores utilizaron diferentes técnicas de análisis, entre ellas la captura del tráfico de red con herramientas como Wireshark y el examen del firmware de los televisores. El objetivo no era únicamente comprobar qué datos enviaba un televisor a los servidores de LG, sino averiguar qué información podía obtener el propio aparato sobre su entorno.

Los resultados que presentó Gamers Nexus fueron mucho más amplios de lo que inicialmente podría sugerir el término «televisor inteligente». Según la investigación, determinados televisores LG podían identificar dispositivos presentes en la misma red local, obtener información relacionada con las redes Wi-Fi cercanas y recopilar datos relacionados con el contenido reproducido. El equipo también mostró pruebas relacionadas con el micrófono del televisor que posteriormente se convertirían en uno de los puntos más controvertidos de toda la investigación.

La investigación llamó especialmente la atención porque planteaba una cuestión que va mucho más allá de la publicidad personalizada: ¿hasta dónde puede llegar la recopilación de información de un televisor que tenemos dentro de casa y al que hemos dado acceso a nuestra red?

LG respondió pocos días después rechazando las principales acusaciones. La compañía afirmó que sus televisores no graban ni transmiten continuamente las conversaciones de los usuarios y defendió que funciones como el reconocimiento de voz y el reconocimiento automático de contenido (ACR) están sujetas a determinadas opciones de privacidad y consentimiento.

A partir de ese momento, la cuestión dejó de ser solamente qué habían encontrado los investigadores. También pasó a ser cómo interpretar esos hallazgos y hasta qué punto la explicación de LG responde a las pruebas mostradas. Y ahí es donde comienza la parte más interesante de esta historia.

¿Qué encontraron los investigadores?

La investigación de Gamers Nexus, Level1Techs y los investigadores de seguridad que colaboraron con ellos no se limitó a analizar qué aparece en pantalla. El equipo estudió el tráfico de red y el funcionamiento interno de varios televisores LG para comprobar qué información podían recopilar y qué datos podían salir del dispositivo. Sus conclusiones abarcan varios mecanismos diferentes, algunos relacionados con funciones conocidas de los Smart TV y otros que los investigadores consideran mucho más preocupantes.

Reconocimiento automático de contenido (ACR)

Uno de los principales focos de la investigación fue el reconocimiento automático de contenido, conocido como ACR. Esta tecnología permite identificar qué contenido se está reproduciendo en el televisor y asociarlo con información que puede utilizarse para recomendaciones, medición de audiencia o publicidad personalizada.

Los investigadores sostienen que el sistema de LG puede reconocer contenido independientemente de su procedencia, incluyendo señales procedentes de aplicaciones, HDMI, USB y otras entradas del televisor. La tecnología ACR no es exclusiva de LG: forma parte desde hace años del funcionamiento de numerosos Smart TV y ha sido objeto de investigaciones académicas sobre seguimiento de la actividad de los espectadores.

El televisor puede buscar otros dispositivos de la red

Otro de los hallazgos que más llamó la atención fue el comportamiento del televisor dentro de la red doméstica. Los investigadores mostraron capturas de tráfico en las que un televisor LG identificaba otros dispositivos conectados a la misma red, incluso algunos que no estaban vinculados directamente con el televisor.

Entre los dispositivos detectados durante las pruebas aparecían teléfonos móviles, relojes inteligentes, ordenadores, routers, termostatos y otros equipos. Los investigadores también señalaron que el televisor podía obtener información relacionada con redes Wi-Fi cercanas, como sus nombres, intensidad de señal y canales.

Esto necesita una explicación importante: detectar dispositivos presentes en una red no significa por sí mismo que LG esté espiando esos dispositivos. Los televisores inteligentes necesitan descubrir otros equipos para determinadas funciones de conectividad. De hecho, LG reconoce que sus televisores disponen de funciones de descubrimiento de dispositivos y sostiene que esa información se utiliza para facilitar la conectividad, no para crear perfiles publicitarios del hogar.

La controversia está, por tanto, en qué información se obtiene, con qué finalidad y qué ocurre posteriormente con ella.

Datos de localización y otros identificadores

Los investigadores también afirmaron haber encontrado información como direcciones IP y datos relacionados con la localización. Según Gamers Nexus, el volumen de información observado durante sus capturas de tráfico era considerable y parte de esos datos podían quedar registrados por el sistema del televisor.

Aquí volvemos a encontrar una diferencia importante entre la existencia de una función técnica y el uso que se haga de los datos que genera. Que un televisor conozca determinados datos de red no significa automáticamente que todos ellos se utilicen para publicidad o que se envíen a terceros. Precisamente por eso esta investigación resulta difícil de resumir en una sola frase.

El punto más delicado: el audio

Pero el hallazgo que provocó la mayor preocupación fue el relacionado con el micrófono y el reconocimiento de voz.

Gamers Nexus mostró durante su investigación registros y transcripciones que, según el equipo, procedían de audio captado por el televisor. Los investigadores afirmaron haber observado actividad de audio incluso cuando el televisor estaba en standby y sostuvieron que determinados datos podían almacenarse localmente para ser transmitidos posteriormente cuando volvía a existir conexión.

Este es también el punto en el que debemos ser especialmente cuidadosos. Las pruebas mostradas por los investigadores son una cosa y la interpretación de esas pruebas es otra. Gamers Nexus considera que sus resultados demuestran un comportamiento de recopilación de audio mucho más amplio de lo que un usuario podría esperar. LG, en cambio, niega que sus televisores graben o transmitan conversaciones ambientales de forma continua y afirma que el procesamiento de voz se activa mediante una interacción del usuario o mediante la palabra de activación cuando esta función está habilitada.

Por eso, en lugar de afirmar que «LG graba las conversaciones de sus clientes», resulta más preciso decir que los investigadores presentaron evidencias que interpretan como captación y procesamiento de audio ambiental, mientras que LG rechaza esa interpretación.

Y esta diferencia será fundamental para entender el siguiente capítulo de la polémica: la respuesta oficial de LG y la posterior réplica de los investigadores.

LG responde: «Los televisores no graban continuamente las conversaciones»

La investigación provocó una respuesta directa de LG. El 14 de septiembre de 2026, la compañía publicó un extenso comunicado en el que rechazaba las principales acusaciones y cuestionaba algunas de las conclusiones extraídas de las pruebas realizadas por los investigadores. LG afirmó que sus televisores no están diseñados para grabar ni transmitir continuamente las conversaciones de los usuarios y explicó cómo funcionan, según la compañía, las principales tecnologías que habían sido objeto de la investigación.

Uno de los puntos centrales de la respuesta fue el reconocimiento de voz. LG explicó que esta función no permanece escuchando conversaciones para enviarlas a sus servidores. Según la compañía, cuando el reconocimiento de voz está activado, el televisor utiliza el micrófono para detectar una palabra de activación compatible o recibe la orden cuando el usuario pulsa el botón correspondiente del mando. La detección de la palabra de activación se realiza localmente en el propio televisor.

LG también quiso diferenciar entre la función de reconocimiento de voz y una supuesta grabación permanente del entorno. La compañía sostiene que el hecho de que el micrófono pueda permanecer preparado para detectar la palabra de activación no significa que las conversaciones ambientales se estén grabando y enviando continuamente a LG. Cuando se produce una orden de voz, el audio necesario para procesarla puede ser enviado al servicio correspondiente para generar la respuesta solicitada.

¿Y qué ocurre con el reconocimiento automático de contenido?

Otro de los aspectos señalados por LG es el ACR (Automatic Content Recognition), la tecnología que permite identificar el contenido que aparece en la pantalla. La compañía afirma que esta función es opcional y que los usuarios pueden decidir si desean activarla durante la configuración del televisor o posteriormente desde los ajustes de privacidad.

LG explica que ACR puede utilizar información sobre el contenido reproducido para proporcionar determinados servicios, como recomendaciones, medición de audiencia o publicidad personalizada. La compañía insiste, sin embargo, en que el usuario debe dar su consentimiento para las funciones que requieren esa información.

Esto introduce una distinción importante en toda la polémica. LG no niega que sus televisores recopilen determinados datos. Lo que rechaza es la interpretación de que esa recopilación equivalga a una vigilancia continua o a una grabación indiscriminada de las conversaciones de los usuarios.

LG también responde sobre los dispositivos de la red

Respecto a las pruebas relacionadas con otros dispositivos conectados a la misma red Wi-Fi, LG explica que sus televisores incorporan mecanismos de descubrimiento destinados a permitir funciones de conectividad. El televisor puede detectar determinados dispositivos de su entorno para facilitar características como la conexión con teléfonos móviles u otros equipos compatibles.

La compañía sostiene que esta información no se utiliza de la forma descrita por los investigadores para crear un perfil publicitario del hogar. También diferencia entre la información que el propio televisor puede detectar localmente y los datos que posteriormente pueden transmitirse a los servidores de LG o a terceros.

LG rechaza que sus televisores sean «spy TVs»

En definitiva, la posición oficial de LG es que la investigación mezcla funciones legítimas de los Smart TV con una interpretación que, según la compañía, exagera lo que realmente sucede con los datos.

LG defiende que sus televisores disponen de mecanismos de recopilación de información, reconocimiento de contenido y servicios de voz, pero sostiene que estos funcionan dentro de las opciones de privacidad y consentimiento establecidas por la compañía. También niega que sus televisores estén grabando de manera continua las conversaciones de los usuarios para enviarlas a LG o utilizarlas con fines publicitarios.

Pero la respuesta de LG no puso punto final a la polémica. Los investigadores no aceptaron su explicación como una refutación de sus pruebas y respondieron posteriormente a varios de los argumentos planteados por la compañía.

Y es precisamente esa segunda respuesta la que permite entender por qué esta historia sigue siendo mucho más compleja que un simple «LG dice que no».

Los investigadores responden a LG

La respuesta de LG no cerró la polémica. Gamers Nexus publicó posteriormente un nuevo vídeo dedicado específicamente a analizar las explicaciones de la compañía y sostuvo que LG no había presentado pruebas que contradijeran los resultados obtenidos durante su investigación.

Uno de los principales puntos de desacuerdo vuelve a ser el micrófono. LG afirma que el televisor solamente procesa datos de voz cuando el usuario activa una interacción mediante el botón correspondiente del mando o cuando se detecta una palabra de activación, y que el audio utilizado para detectar esa palabra se procesa localmente y se elimina si no se reconoce.

Gamers Nexus, sin embargo, sostiene que esta explicación no responde a determinadas pruebas que mostraron durante su investigación. El equipo afirma haber encontrado registros y transcripciones de audio que, según su interpretación, no encajan con la idea de que el procesamiento de voz termine inmediatamente después de comprobar si se ha pronunciado la palabra de activación. También cuestiona qué información puede permanecer almacenada en el televisor y durante cuánto tiempo.

Aquí existe una diferencia importante entre ambas posiciones: LG está hablando del funcionamiento previsto de sus servicios de reconocimiento de voz, mientras que los investigadores están poniendo el foco en lo que observaron directamente en determinados televisores durante sus pruebas. Que ambas cosas parezcan contradictorias no permite por sí solo determinar cuál de las dos explicaciones describe todos los escenarios posibles.

El ACR vuelve a estar en el centro de la discusión

Los investigadores también cuestionaron la explicación de LG sobre el reconocimiento automático de contenido (ACR). La compañía afirma que esta función es opcional y que determinados usos publicitarios requieren que el usuario acepte los acuerdos correspondientes. Gamers Nexus no centra su crítica únicamente en la existencia de ACR, sino en la cantidad de información que el televisor puede generar y en cómo se presenta al usuario el consentimiento para su utilización.

Esto es relevante porque que una función sea opcional no responde por sí mismo a todas las preguntas sobre privacidad. También importa qué información genera, qué finalidad tiene, durante cuánto tiempo se conserva y con quién puede compartirse.

¿Y el resto de dispositivos de la casa?

En este punto la discusión es algo diferente. LG reconoce que sus televisores pueden utilizar funciones de descubrimiento de dispositivos para localizar equipos compatibles conectados a la misma red. La compañía sostiene que esta información se utiliza para funciones de conectividad y que no sirve para crear perfiles publicitarios del hogar.

Gamers Nexus considera, en cambio, que el alcance de ese descubrimiento merece una mayor explicación. Durante sus pruebas, los investigadores mostraron cómo el televisor podía detectar numerosos dispositivos de una red local, incluidos teléfonos y otros aparatos que no estaban directamente relacionados con el televisor. Ars Technica también pudo observar pruebas en las que un televisor LG examinaba la red local en busca de otros dispositivos.

En este caso conviene hacer una distinción: detectar dispositivos de una red no significa necesariamente que sus propietarios estén siendo rastreados con fines publicitarios. El descubrimiento de dispositivos es una función habitual en equipos conectados. La cuestión que plantea la investigación es qué información concreta obtiene el televisor y qué sucede posteriormente con ella.

La seguridad introduce otra dimensión

La investigación también puso sobre la mesa varias vulnerabilidades de seguridad de webOS. Este aspecto es especialmente importante porque cambia parcialmente la naturaleza del problema: no se trataría únicamente de qué información recopila LG mediante las funciones normales del televisor, sino también de qué podría llegar a hacer un tercero si consiguiera explotar una vulnerabilidad.

Gamers Nexus mostró escenarios en los que determinadas vulnerabilidades podían permitir un acceso mucho más profundo al sistema del televisor. Algunas de las demostraciones relacionadas con el audio estaban vinculadas precisamente a este tipo de problemas de seguridad, algo que LG no abordó completamente en su primera respuesta pública.

Por tanto, conviene no mezclar dos cuestiones diferentes: una cosa es la recopilación de datos que forma parte del funcionamiento previsto del Smart TV y otra que una vulnerabilidad de seguridad pueda permitir a un atacante utilizar el dispositivo de una manera que el fabricante no pretende.

Una polémica que sigue abierta

Después de las dos versiones, el escenario queda bastante más claro, pero no necesariamente más sencillo.

LG sostiene que las acusaciones de grabación continua de conversaciones son falsas y explica que el procesamiento de voz está limitado a las interacciones autorizadas por el usuario. Los investigadores mantienen que sus pruebas muestran comportamientos que no quedan suficientemente explicados por esa respuesta y cuestionan además el alcance de la recopilación de datos y determinadas cuestiones de seguridad.

Por ahora, lo más riguroso es presentar las pruebas, las explicaciones y las discrepancias entre ambas partes, en lugar de convertir una de las dos versiones en una conclusión definitiva. Y precisamente por eso la pregunta inicial de este artículo —si los televisores LG «espían» a sus usuarios— resulta mucho más complicada de responder con un simple sí o no.

¿Qué está realmente demostrado?

Después de conocer las dos versiones, resulta tentador resumir toda la polémica con una frase sencilla: «LG espía a sus usuarios» o, en el extremo contrario, «todo es falso». Sin embargo, las pruebas y las explicaciones publicadas hasta ahora no permiten reducir el asunto de una forma tan sencilla.

Lo que sí podemos hacer es separar los diferentes elementos de la investigación y comprobar qué reconoce la propia LG, qué sostienen los investigadores y qué cuestiones continúan siendo objeto de discusión.

El ACR existe y recopila información sobre el contenido

Esto no forma parte de la controversia. LG utiliza tecnología de reconocimiento automático de contenido (ACR) en sus televisores. Esta tecnología puede identificar el contenido que se está reproduciendo y utilizar esa información para diferentes servicios, entre ellos recomendaciones, medición de audiencia y publicidad personalizada, según las funciones y permisos activados por el usuario. LG sostiene que ACR es una función opcional y que requiere consentimiento.

Por tanto, la cuestión no es si un Smart TV de LG puede recopilar información sobre lo que estamos viendo. Puede hacerlo cuando las funciones correspondientes están activadas. El debate está en el alcance de esa recopilación, la forma en que se solicita el consentimiento y qué ocurre posteriormente con los datos.

Los televisores pueden descubrir otros dispositivos de la red

Tampoco existe una controversia sobre la existencia de esta función. LG reconoce que sus televisores pueden buscar otros dispositivos presentes en la red local y explica que se trata de una característica habitual de los dispositivos inteligentes que permite funciones como compartir contenidos, realizar conexiones o interactuar con otros equipos.

Los investigadores demostraron que ese descubrimiento puede proporcionar al televisor información sobre numerosos dispositivos presentes en el entorno doméstico y sobre redes Wi-Fi cercanas.

Lo que no está demostrado simplemente por la existencia de ese escaneo es que LG utilice toda esa información para crear perfiles publicitarios de los miembros de una vivienda. Esa es una cuestión diferente y requiere analizar qué datos salen realmente del televisor, dónde se almacenan y para qué se utilizan.

El procesamiento de voz es el punto más controvertido

Aquí encontramos la mayor discrepancia.

LG afirma oficialmente que sus televisores no graban ni transmiten continuamente las conversaciones ambientales. Según la compañía, cuando está activado el reconocimiento de voz de campo lejano, el televisor procesa localmente el sonido para detectar la palabra de activación. Si esta no aparece, LG sostiene que ese audio no se convierte en texto, no se almacena y no se transmite. El procesamiento de una orden de voz comienza cuando se reconoce la palabra de activación o cuando el usuario pulsa el botón de voz del mando.

Gamers Nexus, por su parte, afirma haber observado durante sus pruebas comportamientos que considera incompatibles con esa explicación. Su investigación muestra capturas de audio, transcripciones y almacenamiento de información que los investigadores interpretan como evidencia de que determinados televisores pueden captar y conservar audio ambiental en circunstancias que el usuario probablemente no esperaría.

Esta es, por tanto, una cuestión que debemos presentar como una discrepancia entre las pruebas de los investigadores y la explicación oficial de LG, no como un hecho definitivamente resuelto.

También existe una cuestión independiente de seguridad

Hay otro aspecto que merece separarse de la recopilación de datos normal: las vulnerabilidades de seguridad de webOS mostradas durante la investigación.

Los investigadores sostienen que determinadas vulnerabilidades podían ser utilizadas para obtener un acceso mucho mayor al televisor, incluyendo escenarios relacionados con la captación de audio. Esto es diferente de afirmar que LG utilice deliberadamente esas vulnerabilidades para espiar a sus clientes.

Dicho de otra manera: una vulnerabilidad que permita a un tercero tomar el control de determinadas funciones del televisor no demuestra que el fabricante esté realizando ese comportamiento de manera intencionada. Es un problema de seguridad que debe analizarse por separado. La investigación de Gamers Nexus dedica una parte importante de sus pruebas precisamente a este aspecto.

Entonces, ¿qué podemos afirmar?

A estas alturas podemos establecer varias cosas con bastante claridad:

CuestiónSituación
Los televisores LG incorporan ACRConfirmado
ACR puede recopilar información sobre el contenidoConfirmado
LG puede descubrir dispositivos de una red localConfirmado y reconocido por LG
Los televisores disponen de funciones de reconocimiento de vozConfirmado
LG afirma que no graba continuamente conversacionesPosición oficial de LG
Los investigadores presentan pruebas que interpretan como captación de audio ambientalHallazgo y conclusión de los investigadores
LG acepta esa interpretaciónNo
Existen cuestiones de seguridad en webOS investigadas por el equipoDocumentadas durante la investigación
LG admite que sus televisores están diseñados para espiar continuamente a los usuariosNo

Esta última tabla probablemente sea la forma más clara de entender toda la polémica.

Hay algo especialmente importante: que una función recopile datos no significa automáticamente que exista una conducta ilegal o que el fabricante esté «espiando» al usuario en el sentido coloquial de la palabra. Para llegar a una conclusión así habría que determinar, entre otras cosas, qué datos se recopilan, con qué consentimiento, cómo se procesan, dónde se almacenan, con quién se comparten y cuál es la finalidad de ese tratamiento.

Y precisamente ahí es donde la investigación de Gamers Nexus y la respuesta de LG presentan interpretaciones diferentes.

Por ahora, lo más riguroso para el consumidor es conocer ambas posiciones y saber qué funciones de privacidad están activadas en su propio televisor. La polémica ha puesto de manifiesto algo que sí parece indiscutible: un Smart TV moderno es un dispositivo conectado con capacidades de recopilación y procesamiento de datos mucho más amplias de lo que puede sugerir su apariencia de simple pantalla.

¿Qué significa esto para el propietario de un televisor LG?

Después de conocer la investigación y las respuestas de LG, es lógico que un propietario de un televisor de la marca se pregunte qué puede hacer. La primera cuestión importante es que no todos los televisores LG tienen exactamente las mismas funciones ni las mismas opciones de privacidad. Estas pueden variar según el modelo, la versión de webOS, el país y los servicios que el usuario haya activado.

Por eso, la polémica no significa que todos los televisores LG estén realizando exactamente las mismas tareas de recopilación de datos.

Revisar las opciones de privacidad

LG permite gestionar diferentes opciones relacionadas con la privacidad y el uso de datos desde los ajustes del televisor. Entre ellas pueden encontrarse funciones relacionadas con el reconocimiento automático de contenido, la publicidad personalizada, recomendaciones y servicios de voz.

El nombre exacto de los menús puede cambiar dependiendo de la versión de webOS, por lo que no sería adecuado dar una ruta única que sirva para todos los modelos. Lo importante es localizar dentro de los ajustes las opciones relacionadas con Privacidad, Acuerdos de usuario, Publicidad, Reconocimiento automático de contenido y Reconocimiento de voz.

Si una función no resulta necesaria para el uso que hacemos del televisor, el usuario puede valorar si desea mantenerla activada.

El reconocimiento automático de contenido

Como hemos explicado, ACR permite identificar el contenido que aparece en pantalla. Puede resultar útil para determinados servicios, pero también implica que el televisor obtiene información sobre nuestros hábitos de consumo audiovisual.

La propia LG indica que esta función es opcional y que puede gestionarse desde las opciones de privacidad.

Por tanto, quien quiera reducir la cantidad de información que genera su televisor puede revisar específicamente este apartado y comprobar qué ha aceptado durante la configuración inicial.

¿Y el reconocimiento de voz?

La situación es similar con los servicios de voz.

Si el televisor dispone de micrófono y el usuario no utiliza las funciones de control por voz, puede resultar razonable revisar si el reconocimiento de voz está activado. LG sostiene que la detección de la palabra de activación se realiza localmente y que las conversaciones que no contienen esa palabra no se transmiten a sus servidores.

En cualquier caso, conviene comprobar qué servicios de voz están habilitados en nuestro modelo concreto y qué acuerdos de privacidad hemos aceptado.

Mantener el televisor actualizado

Hay otro aspecto de esta historia que no tiene tanto que ver con la privacidad como con la seguridad.

Los Smart TV son ordenadores conectados a Internet con una pantalla de grandes dimensiones. Utilizan un sistema operativo, ejecutan aplicaciones y mantienen comunicaciones de red, por lo que también pueden presentar vulnerabilidades de software.

La investigación puso precisamente de manifiesto este tipo de problemas en webOS. Por ello, mantener el televisor actualizado cuando LG proporciona nuevas versiones de firmware es una medida básica de seguridad, igual que ocurre con un teléfono móvil, un ordenador o un router.

El usuario también puede controlar la conectividad

Otra posibilidad consiste en revisar qué dispositivos están conectados al televisor y qué servicios de conectividad tenemos habilitados.

Funciones como compartir contenidos desde un teléfono, duplicar la pantalla, conectar dispositivos mediante la red local o utilizar asistentes de voz requieren que el televisor pueda comunicarse con otros equipos.

No significa que estas funciones sean inseguras por sí mismas. Forman parte del funcionamiento normal de un Smart TV moderno. Pero conocerlas permite decidir cuáles necesitamos realmente.

No hace falta convertir un Smart TV en un televisor «tonto»

Todo esto tampoco significa que haya que desconectar el televisor de Internet para utilizarlo con tranquilidad.

Un Smart TV ofrece precisamente servicios que dependen de la conexión a Internet: aplicaciones de streaming, actualizaciones, recomendaciones, asistentes de voz, transmisión desde otros dispositivos y muchas otras funciones.

La cuestión es más sencilla: conocer qué hace nuestro televisor y decidir qué funciones queremos utilizar.

La polémica alrededor de LG sirve, en este sentido, para recordar algo que podemos aplicar a cualquier marca: cuando configuramos un televisor conectado, no solamente estamos eligiendo la calidad de imagen o las aplicaciones que queremos instalar. También estamos decidiendo qué servicios tendrán acceso a determinados datos relacionados con nuestra utilización del dispositivo.

Una polémica que todavía deja preguntas abiertas

La investigación sobre los televisores LG ha puesto sobre la mesa una cuestión que va mucho más allá de una marca concreta. Los Smart TV actuales son dispositivos conectados capaces de reconocer contenidos, comunicarse con otros equipos, ofrecer servicios de voz y recopilar diferentes tipos de información sobre su utilización. Muchas de estas funciones tienen una utilidad evidente y forman parte de lo que esperamos de un televisor moderno.

El problema aparece cuando el usuario no conoce con suficiente claridad qué información se recopila, para qué se utiliza y qué opciones tiene para limitarla.

En el caso de LG, la investigación de Gamers Nexus y la respuesta posterior de la compañía ofrecen dos interpretaciones diferentes de determinados comportamientos del televisor. LG niega que sus televisores estén grabando continuamente las conversaciones de los usuarios y defiende el funcionamiento de sus sistemas de reconocimiento de voz, ACR y descubrimiento de dispositivos. Los investigadores, por su parte, consideran que las pruebas realizadas muestran comportamientos que no quedan suficientemente explicados por la respuesta de la compañía.

A día de hoy, por tanto, resulta más riguroso hablar de una controversia sobre el alcance de la recopilación y el procesamiento de datos en los Smart TV de LG que afirmar sin matices que la compañía «espía» a sus usuarios.

También conviene recordar que las cuestiones planteadas por esta investigación no son exclusivas de LG. Los televisores conectados de diferentes fabricantes incorporan tecnologías de reconocimiento de contenido, publicidad personalizada, asistentes de voz y otras funciones que requieren el tratamiento de datos. La discusión sobre privacidad en los Smart TV, por tanto, probablemente continuará mientras estos dispositivos incorporen cada vez más servicios conectados.

Para el usuario, quizá la conclusión más útil sea mucho más sencilla: un Smart TV no es solamente una pantalla. Es un dispositivo conectado y, como ocurre con un teléfono móvil, un ordenador o cualquier otro equipo conectado a Internet, merece la pena conocer sus funciones de privacidad, revisar las opciones disponibles y mantener actualizado su software.

No se trata de tener miedo a la tecnología ni de renunciar a sus ventajas. Se trata de utilizarla sabiendo qué hace.

Y en el caso concreto de LG, la discusión entre la compañía y los investigadores todavía deja preguntas abiertas que merecen seguir siendo observadas.

Proyector WIMIUS G1

El proyector WIMIUS G1 nos ha llamado la atención por sus prestaciones dado su bajo precio. Normalmente nos gustan los proyectores planteados con seriedad y huimos de todos aquellos que mienten o exageran en datos tan relevantes como la luminosidad, algo demasiado habitual entre algunos modelos económicos. El G1 también procede de una marca centrada en productos asequibles, pero sobre el papel incorpora características que resultan difíciles de encontrar en este rango de precios, como Google TV integrado, enfoque automático o distintas funciones de ajuste inteligente. Hemos querido analizarlo con la misma seriedad que cualquier otro proyector para comprobar qué ofrece realmente y cuáles son sus principales limitaciones.

Proyector WIMIUS G1
Proyector WIMIUS G1

¿Qué es el WIMIUS G1 y por qué nos ha llamado la atención?

El WIMIUS G1 es un proyector Full HD de precio asequible que llegó al mercado en 2025 y que reúne algunas características poco habituales dentro de los modelos económicos. Su resolución nativa es de 1920 × 1080 píxeles, incorpora Google TV y cuenta con diferentes funciones automáticas destinadas a facilitar la instalación y el ajuste de la imagen.

Precisamente esa combinación es la que despertó nuestro interés. Existen numerosos proyectores económicos capaces de ofrecer una imagen de gran tamaño, pero muchos recurren a especificaciones poco claras, sistemas inteligentes limitados o cifras de luminosidad difíciles de interpretar. El WIMIUS G1 también se mueve en un segmento de precio muy competitivo, pero sobre el papel intenta ofrecer una experiencia más completa al incorporar un sistema Google TV integrado, enfoque automático, corrección de la imagen y otras funciones que hasta hace relativamente poco estaban reservadas a modelos de mayor precio.

Por supuesto, unas buenas especificaciones no convierten automáticamente a un producto en una buena compra. Por ese motivo hemos querido analizar el WIMIUS G1 con detenimiento, comprobar qué significan realmente sus características y, sobre todo, poner también sobre la mesa las limitaciones que debemos esperar de un proyector situado en este rango de precio.

Un proyector WIMIUS con Google TV integrado

Uno de los aspectos que más diferencia al WIMIUS G1 de muchos proyectores económicos es la incorporación de Google TV como sistema operativo. Puede parecer una característica secundaria, pero en realidad resulta especialmente importante en un producto pensado para reproducir películas, series y otros contenidos procedentes de plataformas de streaming.

Muchos proyectores de precio reducido incorporan versiones básicas de Android o sistemas inteligentes propios con un funcionamiento y una compatibilidad limitados. Esto puede obligar al usuario a conectar un dispositivo externo para acceder correctamente a determinados servicios, especialmente cuando se trata de reproducir contenidos protegidos con los sistemas de seguridad utilizados por plataformas como Netflix o Prime Video.

El WIMIUS G1 evita en principio esta dependencia al incorporar Google TV integrado y ofrecer acceso directo a las principales aplicaciones de streaming. Además de facilitar la instalación y el uso diario del proyector, esto permite disponer de una experiencia mucho más cercana a la de un televisor inteligente moderno sin necesidad de añadir un dispositivo adicional.

Naturalmente, Google TV no mejora por sí mismo la calidad de imagen del proyector, pero sí puede mejorar considerablemente su comodidad de uso. Y en un modelo situado en un rango de precio tan asequible, la incorporación de un sistema de este tipo nos parece una de sus características más interesantes.

Resolución Full HD y compatibilidad con contenido 4K

El WIMIUS G1 cuenta con una resolución nativa Full HD de 1920 × 1080 píxeles. Esto significa que su panel de proyección está formado por algo más de dos millones de píxeles y que esa es la resolución máxima que puede mostrar de forma nativa.

Sin embargo, entre sus especificaciones también encontramos compatibilidad con señales de mayor resolución, incluido el contenido 4K. Es importante diferenciar ambos conceptos, ya que poder recibir o reproducir una señal 4K no significa que el proyector tenga una resolución 4K nativa. Cuando recibe este tipo de contenido, el WIMIUS G1 debe adaptar la imagen a su resolución Full HD antes de proyectarla.

Esto no tiene por qué ser un problema, especialmente teniendo en cuenta el rango de precio en el que se mueve. Una resolución Full HD sigue siendo suficiente para disfrutar de películas, series o videojuegos en una pantalla de gran tamaño, siempre que mantengamos una distancia de visionado adecuada y utilicemos una fuente de buena calidad.

Además, la compatibilidad con señales 4K puede resultar útil para reproducir contenidos procedentes de plataformas o dispositivos actuales sin necesidad de preocuparnos por la resolución original del archivo. Pero conviene tener claro que, independientemente de la resolución de la señal recibida, la imagen proyectada por el WIMIUS G1 seguirá teniendo una resolución máxima de 1920 × 1080 píxeles.

¿Qué tal es la luminosidad del WIMIUS G1?

La luminosidad es probablemente uno de los aspectos que más atención merece cuando analizamos el WIMIUS G1. La marca ha anunciado diferentes cifras para este modelo según el mercado y, en la actualidad, su página española indica hasta 1400 lúmenes ANSI, mientras que otras fuentes y publicaciones anteriores del propio producto hacen referencia a 1000 ANSI. Esta diferencia nos parece suficientemente importante como para no limitarnos a repetir una cifra y darla por buena sin más.

Además, una medición independiente realizada sobre el WIMIUS G1 obtuvo alrededor de 700 lúmenes ANSI, una cifra sensiblemente inferior a las anunciadas por el fabricante. No podemos extrapolar una única medición a todas las unidades ni sabemos si las condiciones, el modo de imagen o el procedimiento utilizado son exactamente comparables con los empleados por WIMIUS, por lo que consideramos más prudente presentar el dato como una referencia y no como una sentencia definitiva sobre el rendimiento del proyector.

En cualquier caso, incluso tomando como referencia esta medición independiente, estamos ante una luminosidad que puede resultar suficiente para disfrutar de una pantalla de gran tamaño en una habitación con poca luz. Como ocurre con cualquier proyector, cuanto mayor sea la luz ambiental y mayor el tamaño de la imagen, más difícil será mantener un buen nivel de contraste y viveza en la imagen. Por eso, más que fijarnos exclusivamente en una cifra de lúmenes, debemos entender en qué condiciones puede ofrecer el WIMIUS G1 una experiencia satisfactoria.

También conviene recordar que la luminosidad anunciada por el fabricante no debe interpretarse como una garantía de que podremos utilizar el proyector cómodamente con la habitación iluminada. Un proyector de este precio no puede competir en este aspecto con modelos domésticos de gama superior dotados de fuentes de luz mucho más potentes. Su terreno natural está en las estancias con iluminación controlada, especialmente cuando buscamos una pantalla de gran tamaño para películas, series o videojuegos.

Por tanto, nuestra valoración de la luminosidad del WIMIUS G1 debe ser necesariamente prudente. La cifra anunciada por WIMIUS resulta atractiva, pero la existencia de mediciones independientes inferiores y las diferencias encontradas entre las propias cifras comerciales de la marca aconsejan no utilizar los lúmenes como único argumento para valorar el proyector. En este caso, nos parece mucho más importante considerar conjuntamente la luminosidad, el tamaño de pantalla y la cantidad de luz presente en la habitación.

Enfoque automático, corrección trapezoidal y ajuste inteligente

Una de las características más interesantes del WIMIUS G1 es la cantidad de funciones automáticas que incorpora para facilitar su instalación. El enfoque automático, la corrección trapezoidal y el ajuste inteligente de la pantalla permiten poner en marcha el proyector con mucha menos intervención que la necesaria en modelos económicos más sencillos.

El enfoque automático se encarga de ajustar la nitidez de la imagen cuando movemos o encendemos el proyector, evitando tener que recurrir continuamente al mando a distancia para conseguir una imagen correctamente enfocada. Es especialmente práctico si el proyector no permanece instalado de forma fija y lo utilizamos en diferentes lugares.

A esta función se añade la corrección trapezoidal automática, que permite compensar la deformación que aparece cuando el proyector no está perfectamente perpendicular a la superficie de proyección. En lugar de mostrar una imagen con forma de trapecio, el sistema modifica la geometría de la proyección para aproximarla a un rectángulo.

El WIMIUS G1 incorpora además funciones de ajuste automático de pantalla y detección de obstáculos, destinadas a adaptar la imagen cuando encuentra elementos que interfieren en la superficie de proyección. Esto puede resultar útil en una instalación doméstica en la que no siempre podemos colocar el proyector exactamente en el punto ideal.

Ahora bien, conviene poner estas funciones en su contexto. La corrección trapezoidal y los sistemas automáticos de ajuste son muy útiles para simplificar la instalación, pero no sustituyen a una colocación físicamente correcta del proyector. Siempre que sea posible, lo recomendable es situarlo centrado respecto a la pantalla y lo más perpendicular posible a ella. Cuantas más correcciones digitales tenga que aplicar el sistema, mayor será la modificación que sufrirá la imagen original.

Por tanto, consideramos que las funciones automáticas del WIMIUS G1 son una ventaja especialmente importante por comodidad, pero no deberían utilizarse como argumento para colocar el proyector en cualquier posición. Su verdadero valor está en facilitar el ajuste y permitir una instalación más flexible, manteniendo siempre que sea posible una posición adecuada respecto a la pantalla.

En un proyector económico, disponer de enfoque automático, corrección trapezoidal, ajuste de pantalla y detección de obstáculos aporta una experiencia de uso considerablemente más sencilla. Y en este apartado, el WIMIUS G1 ofrece un conjunto de funciones que hasta hace no demasiado tiempo encontrábamos principalmente en proyectores de categorías superiores.

Enfoque automático y corrección trapezoidal del WIMIUS G1
Enfoque automático y corrección trapezoidal en el WIMIUS G1

Diseño y calidad de construcción

El WIMIUS G1 presenta un diseño bastante cuidado para tratarse de un proyector situado en un segmento de precio económico. Su aspecto es sobrio y discreto, con unas formas pensadas para integrarse con facilidad en una instalación doméstica y sin recurrir a elementos decorativos especialmente llamativos.

Más allá de la estética, el diseño también tiene importancia por la forma en que vamos a utilizar un proyector. El G1 está planteado como un equipo doméstico que puede instalarse sobre una mesa o colocarse en diferentes ubicaciones, algo que encaja especialmente bien con las funciones automáticas de enfoque y corrección de imagen que hemos comentado anteriormente.

A nivel exterior, transmite una impresión bastante más cuidada de lo que podríamos esperar al ver algunas de las propuestas económicas que encontramos habitualmente en este mercado. Sin embargo, conviene distinguir entre la apariencia del producto y su calidad de construcción real. No hemos realizado una prueba física del WIMIUS G1 que nos permita valorar aspectos como la resistencia de los materiales, la durabilidad a largo plazo o la calidad de sus componentes internos, por lo que preferimos no hacer afirmaciones que no podamos comprobar.

Lo que sí podemos valorar es que WIMIUS ha intentado alejar el G1 de la imagen de algunos proyectores económicos extremadamente sencillos. La integración de funciones como el enfoque automático, la corrección trapezoidal y los diferentes sistemas de ajuste requiere una electrónica y un sistema óptico más sofisticados que los de los modelos básicos destinados únicamente a ofrecer una gran imagen a bajo precio.

En este sentido, el diseño del WIMIUS G1 está en consonancia con la filosofía general del producto: ofrecer una experiencia de uso más completa sin abandonar un precio relativamente contenido. No parece planteado simplemente como un proyector económico al que se han añadido unas cifras llamativas en la ficha técnica, sino como un equipo que intenta facilitar también la instalación y el uso cotidiano.

Aun así, su construcción debe valorarse dentro de su categoría. No estamos ante un proyector doméstico de gama alta ni debemos esperar el mismo nivel de acabados, materiales o sofisticación mecánica que encontramos en modelos de precio considerablemente superior. Su principal interés está en el equilibrio entre diseño, funciones y coste, más que en competir con equipos de categorías superiores por la calidad de construcción.

Sonido, Dolby Audio y conectividad

El apartado sonoro es otro de los puntos en los que el WIMIUS G1 intenta ofrecer una experiencia más completa de lo habitual en un proyector económico. El equipo incorpora un sistema de altavoces estéreo con una potencia total anunciada de 20 W y compatibilidad con Dolby Audio, de modo que no resulta imprescindible añadir un sistema de sonido externo para comenzar a utilizarlo.

La potencia de los altavoces, sin embargo, no debería interpretarse como una garantía de calidad sonora. En un dispositivo de estas dimensiones existen limitaciones físicas evidentes para reproducir las frecuencias más graves y conseguir la amplitud y separación espacial que puede ofrecer un equipo de sonido dedicado. Los 20 W pueden ser suficientes para alcanzar un volumen elevado en una estancia doméstica, pero eso no significa que el G1 pueda sustituir a una barra de sonido o a un sistema de cine en casa cuando buscamos una experiencia más elaborada.

La compatibilidad con Dolby Audio sí resulta interesante, especialmente al reproducir películas y series. Este tipo de procesamiento puede contribuir a conseguir un sonido más claro y una reproducción adecuada de contenidos compatibles, aunque debemos diferenciar nuevamente entre disponer de compatibilidad con Dolby Audio y contar con un sistema de altavoces capaz de reproducir toda la experiencia sonora de un equipo de cine en casa.

En cuanto a la conectividad, el WIMIUS G1 incorpora Wi-Fi 6 y Bluetooth, además de conexiones físicas como HDMI y USB. También dispone de HDMI ARC/CEC, una característica especialmente útil si queremos conectar una barra de sonido o un receptor compatible y controlar determinados equipos desde un mismo mando.

La conectividad inalámbrica también tiene especial importancia en este modelo porque Google TV forma parte del propio proyector. Al disponer de conexión de red, podemos utilizar directamente las aplicaciones y servicios disponibles en el sistema sin depender necesariamente de un dispositivo externo conectado por HDMI.

Por tanto, el apartado de sonido y conectividad vuelve a mostrar una de las características que definen al WIMIUS G1. No pretende competir con un sistema de audio independiente, pero sí ofrece todo lo necesario para utilizarlo de forma autónoma y comenzar a reproducir contenidos sin tener que añadir inmediatamente otros dispositivos.

Para quien busque un equipo sencillo para películas, series o videojuegos ocasionales, esta integración puede ser especialmente práctica. Y si posteriormente queremos mejorar la experiencia sonora, la presencia de HDMI ARC permite incorporar una barra de sonido o un sistema externo sin tener que renunciar a las funciones inteligentes y de reproducción integradas en el propio proyector.

¿Cuánto cuesta realmente el proyector WIMIUS G1?

El precio del WIMIUS G1 merece una consideración aparte porque podemos encontrar diferencias importantes dependiendo del canal de venta. En la tienda oficial de WIMIUS, el modelo aparece actualmente con un precio de 499,99 dólares, mientras que en Amazon España podemos encontrarlo a un precio considerablemente más bajo.

Esta diferencia hace que no tenga demasiado sentido utilizar como referencia únicamente el precio oficial anunciado por el fabricante. Para quien esté interesado en el G1, lo realmente importante será comprobar el precio disponible en el momento de realizar la compra, ya que las promociones y condiciones comerciales pueden hacer que el coste final varíe considerablemente.

De hecho, el precio de venta es especialmente importante en este modelo porque buena parte de su atractivo depende precisamente de la relación entre sus prestaciones y lo que cuesta. Estamos hablando de un proyector Full HD con Google TV integrado, enfoque automático, corrección trapezoidal automática, ajuste inteligente de pantalla, compatibilidad con señales 4K, Dolby Audio y una conectividad bastante completa.

Por eso, no valoraríamos el WIMIUS G1 de la misma manera a 500 dólares que a un precio promocional sensiblemente inferior. Cuanto más se acerque su precio al de determinados proyectores domésticos de categorías superiores, más exigentes debemos ser con aspectos como la luminosidad real, la calidad óptica, el contraste o la calidad de construcción.

En cambio, cuando se encuentra dentro de un rango de precio claramente económico, el conjunto de funciones que ofrece adquiere mucho más interés. No significa que desaparezcan sus limitaciones, especialmente las relacionadas con la luminosidad y la resolución nativa, pero sí que resulta más sencillo entender por qué puede ser una alternativa interesante para quien busca un primer proyector doméstico sin realizar una inversión elevada.

Como ocurre con cualquier producto cuyo precio puede cambiar con frecuencia, recomendamos comprobar el importe actual antes de tomar una decisión. En nuestro caso, utilizaremos el precio disponible en el momento de publicar o actualizar este análisis como referencia, pero evitaremos presentar una cantidad concreta como si fuera permanente.

Ver el proyector WIMIUS G1 en Amazon

¿Qué tamaño de pantalla y qué condiciones de uso son recomendables?

A la hora de elegir un proyector no debemos fijarnos únicamente en su resolución o en la cifra de luminosidad anunciada por el fabricante. El tamaño de la imagen y las condiciones de iluminación de la habitación tienen una influencia directa sobre el resultado que vamos a obtener.

Cuanto mayor sea la pantalla proyectada, mayor será la superficie sobre la que debe repartirse la luz disponible. Por este motivo, una misma fuente de luz puede ofrecer una imagen aparentemente más luminosa y contrastada en un tamaño moderado que cuando se intenta proyectar una imagen mucho más grande.

En el caso del WIMIUS G1 y teniendo en cuenta las dudas que existen sobre su luminosidad real, consideramos especialmente recomendable utilizarlo en una estancia con la iluminación ambiental controlada. Para disfrutar de películas y series, lo ideal será reducir al máximo la entrada de luz exterior y evitar que existan fuentes de iluminación directa sobre la pantalla o la pared de proyección.

Esto no significa que el proyector deba utilizarse necesariamente en una habitación completamente a oscuras, pero sí debemos tener expectativas realistas. Con algo de luz ambiental la imagen seguirá siendo visible, aunque perderá contraste y profundidad, especialmente en las escenas oscuras. Cuanto mayor sea la pantalla y mayor la cantidad de luz presente en la estancia, más evidente será esta pérdida de calidad.

Por esta razón, resulta más sensato buscar un tamaño de imagen equilibrado que intentar aprovechar siempre el máximo tamaño que permite alcanzar el proyector. Una pantalla gigantesca puede resultar espectacular sobre el papel, pero si la luminosidad disponible no es suficiente, el resultado puede ser menos satisfactorio que el obtenido con una imagen algo más pequeña y luminosa.

La distancia de visionado también debe tenerse en cuenta. Una de las grandes ventajas de un proyector es la posibilidad de disfrutar de imágenes de gran tamaño, pero aumentar la pantalla sin considerar la distancia a la que vamos a sentarnos puede hacer que percibamos con mayor facilidad las limitaciones de la resolución Full HD.

En definitiva, creemos que el WIMIUS G1 puede resultar especialmente adecuado para quienes buscan una pantalla de gran tamaño en una habitación donde puedan controlar razonablemente la iluminación. Su principal terreno de juego está en las sesiones de cine, series o videojuegos en condiciones de luz moderada o baja, y no en sustituir a un televisor que debe mantener una imagen brillante durante el día en un salón muy iluminado.

Antes de comprarlo, recomendamos pensar primero dónde vamos a utilizarlo, qué tamaño de imagen queremos obtener y cuánta luz habrá habitualmente en la habitación. Estas cuestiones pueden tener una influencia mucho mayor sobre la experiencia final que una cifra de luminosidad aislada o el tamaño máximo de pantalla anunciado en la publicidad.

Ventajas y limitaciones del WIMIUS G1

Después de analizar sus principales características, el WIMIUS G1 presenta un conjunto de ventajas interesante para un proyector situado dentro de un rango de precio económico. Sin embargo, también existen algunas limitaciones y aspectos que conviene tener en cuenta antes de tomar una decisión.

Lo que nos gusta

  • Google TV integrado, que permite acceder directamente a numerosas plataformas y aplicaciones sin necesidad de conectar un dispositivo externo.
  • Resolución Full HD nativa, suficiente para disfrutar de películas, series y otros contenidos en una pantalla de gran tamaño.
  • Enfoque automático y diferentes sistemas de ajuste inteligente, que facilitan considerablemente la instalación y el uso cotidiano del proyector.
  • Corrección trapezoidal, ajuste automático de pantalla y detección de obstáculos, funciones que aportan una mayor flexibilidad a la hora de colocarlo.
  • Compatibilidad con señales 4K, aunque su resolución nativa sea Full HD.
  • Wi-Fi 6, Bluetooth y HDMI ARC/CEC, un conjunto de conexiones y funciones bastante completo para su categoría.
  • Sistema de sonido integrado de 20 W, suficiente para comenzar a utilizar el proyector sin necesidad de añadir inmediatamente un equipo de audio externo.
  • Una relación entre prestaciones y precio especialmente interesante cuando se encuentra dentro de su rango de venta habitual.

Lo que debemos tener en cuenta

  • Las cifras de luminosidad anunciadas por WIMIUS no son completamente consistentes entre los diferentes mercados, por lo que consideramos conveniente interpretar las especificaciones del fabricante con cierta prudencia.
  • Las mediciones independientes que hemos encontrado sitúan su luminosidad por debajo de algunas de las cifras anunciadas, aunque las condiciones de prueba pueden influir en el resultado.
  • Su resolución es Full HD y no 4K nativa. La compatibilidad con señales 4K no aumenta la resolución física del sistema de proyección.
  • Necesita unas condiciones de iluminación adecuadas para ofrecer su mejor rendimiento. Como ocurre con la mayoría de proyectores de este precio, no debemos esperar el mismo comportamiento que puede ofrecer un televisor en un salón muy iluminado.
  • El sistema de sonido integrado no sustituye a un equipo de audio dedicado si buscamos una experiencia cinematográfica más completa.
  • Las funciones automáticas facilitan la instalación, pero no sustituyen a una colocación físicamente correcta del proyector.
  • No hemos realizado una prueba física del producto, por lo que aspectos como la calidad de construcción a largo plazo, la fiabilidad o el comportamiento real de todas sus funciones deben valorarse con cautela.

En conjunto, el WIMIUS G1 destaca por intentar reunir en un mismo producto características que no siempre encontramos en los proyectores económicos. Google TV, el enfoque automático y sus diferentes sistemas de ajuste lo sitúan, al menos sobre el papel, un paso por delante de los modelos más básicos que se limitan a ofrecer una gran imagen a bajo precio.

Sin embargo, su precio no debe hacernos olvidar que sigue siendo un proyector económico. La luminosidad real, las condiciones de uso y las limitaciones propias de su categoría serán factores fundamentales para determinar si encaja realmente con nuestras necesidades.

Nuestra opinión sobre el proyector WIMIUS G1

El WIMIUS G1 nos parece uno de esos productos que merece la pena analizar con algo más de profundidad de la habitual. A primera vista podría parecer simplemente otro proyector económico procedente de una marca poco conocida, pero algunas de sus características lo diferencian claramente de muchos modelos que encontramos dentro de este segmento.

La incorporación de Google TV integrado es probablemente uno de sus principales argumentos, ya que permite disfrutar directamente de las principales plataformas y aplicaciones sin depender necesariamente de un dispositivo externo. A esto se suman la resolución Full HD nativa, el enfoque automático y las diferentes funciones de ajuste inteligente, que hacen que su propuesta resulte bastante más completa que la de muchos proyectores económicos.

También nos parece positivo que WIMIUS haya apostado por facilitar la instalación. Un proyector puede ofrecer una buena imagen, pero si su colocación y ajuste resultan complicados, la experiencia diaria termina siendo menos satisfactoria. En este sentido, el conjunto de funciones automáticas del G1 puede ser especialmente interesante para quienes no disponen de una instalación permanente y necesitan moverlo o utilizarlo en diferentes habitaciones.

Sin embargo, tampoco creemos que debamos dejarnos llevar únicamente por una lista de prestaciones. Las diferencias encontradas en las cifras de luminosidad anunciadas por la propia marca aconsejan interpretar este aspecto con prudencia, especialmente porque la cantidad de luz disponible tendrá una influencia directa sobre el tamaño de pantalla que podremos utilizar y las condiciones de iluminación en las que obtendremos un buen resultado.

Por eso, nuestra valoración del WIMIUS G1 depende en gran medida del precio al que podamos encontrarlo. A un precio situado dentro del segmento económico, su combinación de Google TV, resolución Full HD, automatismos y conectividad nos parece especialmente interesante. En cambio, si su coste se aproxima al de proyectores de categorías superiores, sus limitaciones en aspectos como la luminosidad real adquieren mucha más importancia.

En definitiva, creemos que el WIMIUS G1 puede ser una buena alternativa para quien busca un primer proyector doméstico, quiere disfrutar de películas y series en una pantalla de gran tamaño y dispone de una habitación en la que puede controlar razonablemente la iluminación. No es un sustituto de un televisor de gama alta ni pretende competir con proyectores especializados mucho más caros, pero ofrece sobre el papel un conjunto de prestaciones poco habitual dentro de su rango de precio.

Y quizá esa sea la mejor forma de definirlo: un proyector económico que intenta ofrecer una experiencia más completa de lo que solemos esperar en esta categoría, siempre que tengamos claras sus limitaciones y lo valoremos por su precio real de venta.

Sony Bravia 6

La nueva serie Sony BRAVIA 6 amplía la oferta de televisores OLED de la marca japonesa con una propuesta que, sobre el papel, busca situarse como una nueva puerta de entrada a esta tecnología dentro de su catálogo. Su llegada plantea algunas cuestiones interesantes, especialmente por su posicionamiento frente a modelos como los BRAVIA 8, con los que comparte la tecnología OLED pero presenta importantes diferencias. En este primer análisis vamos a repasar todo lo que sabemos sobre los nuevos Sony BRAVIA 6 y tratar de situarlos dentro de la actual gama de televisores de Sony.

Sony Bravia 6
El nuevo Sony Bravia 6

Sony BRAVIA 6: un nuevo OLED dentro de la gama de Sony

La llegada de los Sony BRAVIA 6 amplía la oferta de televisores OLED de la marca japonesa con una nueva serie que se sitúa dentro de la actual familia BRAVIA. Disponible en tamaños de 48, 55, 65, 77 y 83 pulgadas, este nuevo modelo incorpora un panel OLED 4K y algunas de las tecnologías habituales de Sony, como Triluminos Pro, además de funciones avanzadas para cine, contenidos en streaming y videojuegos.

Su posición dentro del catálogo resulta especialmente interesante. Sony sitúa actualmente al BRAVIA 6 por debajo del BRAVIA 8 dentro de su gama de televisores OLED, aunque eso no significa necesariamente que su precio inicial vaya a ser inferior al de este último, especialmente si tenemos en cuenta que el BRAVIA 8 lleva más tiempo en el mercado y puede encontrarse con importantes descuentos. Por tanto, habrá que analizar con detenimiento las diferencias entre ambos modelos para entender qué papel pretende desempeñar esta nueva serie dentro de la oferta de Sony.

Características de los nuevos Sony BRAVIA 6

Los Sony BRAVIA 6 llegan con una configuración bastante completa para tratarse de una nueva serie OLED situada en la parte inferior de la gama OLED de la marca. Todos los modelos utilizan un panel OLED con resolución 4K y están disponibles en cinco tamaños: 48, 55, 65, 77 y 83 pulgadas. Sony apuesta además por su tecnología de color Triluminos Pro, diseñada para reproducir una gama amplia de colores y conseguir una representación más natural de los tonos y matices.

La nueva gama también está preparada para los contenidos actuales de cine y televisión, con compatibilidad con HDR10, HLG y Dolby Vision, mientras que el apartado de sonido incluye compatibilidad con Dolby Atmos y DTS. Como sistema operativo encontramos Google TV, que integra las principales plataformas de streaming y las funciones inteligentes del televisor.

En el apartado de conectividad, Sony incorpora funciones HDMI 2.1 orientadas tanto a las fuentes audiovisuales actuales como a los videojuegos, incluyendo soporte para señales 4K a 120 Hz, VRR y ALLM. También encontramos Google TV con funciones de control por voz y las tecnologías propias de Sony destinadas a adaptar la imagen a las condiciones de iluminación de la habitación.

A primera vista, por tanto, el BRAVIA 6 no parece un OLED básico en cuanto a equipamiento. La cuestión realmente interesante será comprobar hasta qué punto las diferencias en procesamiento de imagen, contraste, sonido y otras tecnologías respecto al BRAVIA 8 justifican su posición dentro de la gama y, sobre todo, su precio inicial. Esa comparación será la que nos permita entender mejor qué pretende Sony con esta nueva serie.

Panel y tecnología OLED de los Sony BRAVIA 6

El elemento fundamental de los nuevos Sony BRAVIA 6 es, naturalmente, su pantalla OLED 4K. A diferencia de los televisores LCD, en los que una fuente de iluminación trasera debe iluminar el panel, en una pantalla OLED cada píxel puede controlar su propia emisión de luz. Esto permite apagar individualmente los píxeles cuando la imagen necesita mostrar negro, consiguiendo unos negros muy profundos y un contraste especialmente elevado.

Sony incorpora en esta nueva serie su tecnología Triluminos Pro, que interviene en la reproducción del color para conseguir una representación amplia y natural de los tonos. La propia marca explica que este sistema analiza la saturación, el matiz y el brillo de los colores para mejorar su reproducción, aunque en el BRAVIA 6 Sony no emplea la denominación XR Triluminos Pro que encontramos en modelos OLED superiores de su catálogo.

En este punto conviene hacer una distinción importante. Que el BRAVIA 6 utilice un panel OLED no significa necesariamente que su pantalla sea idéntica a la de los modelos OLED situados por encima en la gama de Sony. La marca no proporciona en su información comercial española todos los detalles del panel necesarios para establecer por ahora una comparación completa, por ejemplo sobre su brillo máximo, cobertura de color o comportamiento en diferentes niveles de luminancia.

Por ello, aunque podemos esperar las características propias de una pantalla OLED —negros profundos, excelente contraste y un control de la iluminación a nivel de píxel—, tendremos que esperar a disponer de mediciones independientes para saber hasta dónde llegan realmente las prestaciones de este nuevo BRAVIA 6. Será especialmente interesante comprobar su rendimiento frente al BRAVIA 8, ya que ambos recurren a la tecnología OLED pero Sony los diferencia claramente en el procesamiento de imagen y en otras tecnologías utilizadas.

Nuevo Sony Bravia 6
Sony Bravia 6

Procesamiento de imagen de los Sony BRAVIA 6

El procesamiento de imagen es uno de los aspectos que más puede diferenciar a los Sony BRAVIA 6 de los modelos OLED superiores de la marca. Sony lleva décadas dando una importancia especial al tratamiento de la imagen y, en esta nueva serie, mantiene buena parte de sus tecnologías de procesamiento, aunque con una configuración más sencilla que la empleada en los BRAVIA 8.

Entre las funciones destinadas a mejorar la calidad de imagen encontramos tecnologías de Sony orientadas al procesamiento de la señal, la reducción de ruido, la mejora de los contenidos con menor resolución y la reproducción de las escenas con movimiento. También se mantiene la filosofía de la marca de tratar de conservar la intención original de los contenidos, algo especialmente importante cuando el televisor debe escalar emisiones de televisión, películas o vídeos que no fueron grabados originalmente en 4K.

La diferencia más significativa aparece cuando comparamos esta serie con el BRAVIA 8. Sony identifica en este último su procesador XR, acompañado de tecnologías como XR Triluminos Pro y XR Contrast Booster, mientras que en el BRAVIA 6 encontramos Triluminos Pro y una mejora del contraste dinámico dentro de una configuración más sencilla. Esto no significa que el BRAVIA 6 vaya a ofrecer una mala calidad de imagen; significa que Sony reserva para los modelos superiores un nivel de procesamiento y unas funciones adicionales que, al menos sobre el papel, deberían marcar diferencias.

Precisamente por eso resulta especialmente interesante comparar ambos televisores. En nuestro análisis del Sony BRAVIA 8 ya explicamos con mayor profundidad cómo trabaja el sistema de procesamiento de imagen de esta generación y qué importancia tiene en el resultado final. En el BRAVIA 6 tendremos que comprobar hasta qué punto la simplificación de estas tecnologías se traduce en diferencias visibles durante el uso real.

También debemos ser prudentes con las conclusiones en este momento. Las especificaciones comerciales permiten conocer qué tecnologías incorpora el televisor, pero no pueden decirnos por sí solas cómo responderá ante escenas complejas, imágenes con mucho movimiento, contenidos de baja calidad o material HDR. Para conocer esas diferencias con precisión necesitaremos mediciones y pruebas independientes.

Por ahora, por tanto, podemos situar al BRAVIA 6 como un OLED que conserva buena parte de la filosofía de Sony en el tratamiento de la imagen, pero que no parece pretender competir con el BRAVIA 8 en el nivel de procesamiento. Y precisamente ahí puede estar una de las claves para entender el verdadero posicionamiento de esta nueva serie.

Trasera Sony Bravia 6
El Sony Bravia 6 es especialmente delgado al tratarse de un OLED

HDR, gaming y conectividad de los Sony BRAVIA 6

Los Sony BRAVIA 6 llegan preparados para reproducir contenidos actuales de alto rango dinámico, con compatibilidad con HDR10, HLG y Dolby Vision. En una pantalla OLED, el HDR puede beneficiarse especialmente de la capacidad de cada píxel para controlar individualmente su emisión de luz, lo que permite mostrar zonas muy oscuras junto a elementos brillantes sin depender de una retroiluminación común para toda la pantalla. Sony combina esta característica del panel con su tratamiento del color mediante Triluminos Pro, buscando conservar una reproducción amplia y natural de las tonalidades.

El televisor también presta una atención considerable al apartado gaming. Sony anuncia compatibilidad con señales 4K a 120 fotogramas por segundo, frecuencia de actualización variable (VRR) y modo de baja latencia automática (ALLM). Estas funciones permiten aprovechar mejor las consolas y ordenadores capaces de generar imágenes a alta frecuencia, reduciendo el retraso y haciendo que el movimiento sea más fluido cuando el juego es compatible con estas tecnologías.

La conectividad resulta especialmente interesante porque Sony especifica cuatro entradas HDMI 2.1 en los BRAVIA 6. Además de 4K a 120 Hz, la marca incluye eARC, VRR y ALLM dentro de las funciones compatibles, por lo que el televisor puede actuar como centro de conexión tanto para una consola de nueva generación como para un reproductor multimedia, una barra de sonido o un sistema de cine en casa.

En este apartado, por tanto, el BRAVIA 6 se presenta como un OLED bastante completo. No parece que Sony haya recortado las funciones relacionadas con HDR o videojuegos de una forma especialmente significativa para diferenciarlo del BRAVIA 8. Las diferencias que más pueden afectar a la experiencia final parecen encontrarse en otros elementos, especialmente en el procesamiento de imagen, el sistema de sonido y algunas tecnologías reservadas a las series superiores.

También encontramos Google TV como plataforma inteligente, con acceso a las principales aplicaciones de streaming y funciones de control por voz. En la nueva generación, Sony destaca además la integración de Gemini, que permite utilizar la voz para buscar contenidos y obtener recomendaciones.

Sonido y diseño de los Sony BRAVIA 6

Sony no ha planteado los BRAVIA 6 como una gama OLED básica en todos los aspectos, pero sí encontramos algunos recortes claros cuando los comparamos con los modelos superiores de la familia. El sonido es probablemente uno de los ejemplos más evidentes.

Los nuevos BRAVIA 6 incorporan un sistema de sonido de 2.0 canales con una potencia total de 40 W. El televisor es compatible con Dolby Atmos y DTS, y Sony también incluye sus tecnologías de procesamiento de sonido destinadas a mejorar la claridad de las voces y crear una experiencia más envolvente. Sin embargo, no encontramos aquí el sistema Acoustic Surface Audio+ del BRAVIA 8, una de las características más distintivas de los OLED superiores de Sony.

La diferencia no es menor. En los televisores BRAVIA que incorporan Acoustic Surface Audio+, Sony utiliza los propios elementos de la pantalla para contribuir a la reproducción del sonido, haciendo que las voces y determinados efectos parezcan proceder directamente de la zona de la imagen donde se producen. El BRAVIA 6 recurre, en cambio, a un sistema de altavoces convencional, por lo que sobre el papel su capacidad para crear una presentación sonora especialmente integrada con la pantalla es más limitada.

En cuanto al diseño, Sony mantiene una estética sobria y característica de la familia BRAVIA, con un marco reducido y una concepción pensada para que la pantalla tenga el máximo protagonismo. Los distintos tamaños permiten además elegir entre un OLED relativamente compacto de 48 pulgadas y grandes diagonales de 77 y 83 pulgadas, algo que amplía considerablemente las posibilidades de instalación.

La peana y las opciones de colocación están diseñadas para adaptarse a diferentes espacios, mientras que la construcción mantiene esa apariencia discreta que caracteriza a buena parte de los televisores de Sony. Naturalmente, en un OLED también resulta especialmente atractiva la reducida profundidad del panel, aunque determinadas medidas pueden variar según el tamaño y la posición de los elementos electrónicos y las conexiones.

En este apartado vuelve a aparecer una idea que empieza a repetirse a lo largo de nuestro análisis. Sony parece haber tratado de conservar en el BRAVIA 6 buena parte de las funciones que afectan directamente a la imagen y a la conectividad, mientras que las diferencias con el BRAVIA 8 se hacen más evidentes en elementos como el procesamiento y, especialmente, el sistema de sonido. Será interesante comprobar si esta estrategia consigue ofrecer una experiencia de imagen cercana a la de sus hermanos mayores manteniendo un precio competitivo.

Sony Bravia 6 con barra de sonido Sony
El Sony Bravia 6 con barra de sonido de la propia Sony, opción que siempre recomendamos en cualquier televisor.

Sony BRAVIA 6 frente a BRAVIA 8: ¿qué diferencias hay?

La aparición del BRAVIA 6 plantea una comparación inevitable con el BRAVIA 8, especialmente porque ambos son televisores OLED 4K y comparten buena parte de las características que buscamos actualmente en un televisor de esta tecnología. Sin embargo, Sony los sitúa en posiciones diferentes dentro de su catálogo. El BRAVIA 8 continúa siendo el modelo de categoría superior, mientras que el nuevo BRAVIA 6 representa una opción OLED más accesible dentro de la gama de la marca.

Las diferencias comienzan en el procesamiento de imagen. El BRAVIA 8 incorpora el procesador XR de Sony y tecnologías como XR Triluminos Pro y XR Contrast Booster, mientras que el BRAVIA 6 utiliza Triluminos Pro y una tecnología denominada por Sony «Mejora del contraste dinámico». Sobre el papel, esto sitúa al BRAVIA 8 un escalón por encima en cuanto al conjunto de tecnologías de procesamiento utilizadas para optimizar la imagen.

También encontramos una diferencia importante en el sonido. El BRAVIA 8 emplea Acoustic Surface Audio+, una de las tecnologías más características de los OLED de Sony, mientras que el BRAVIA 6 recurre a un sistema de 2.0 canales con una potencia total de 40 W. No obstante, ambos televisores mantienen compatibilidad con tecnologías actuales como Dolby Atmos, por lo que el BRAVIA 6 no renuncia a una parte importante de las prestaciones relacionadas con el cine en casa.

En otros aspectos, las diferencias son mucho menos acusadas. El BRAVIA 6 dispone de cuatro conexiones HDMI 2.1 y es compatible con 4K a 120 Hz, VRR y ALLM, además de ofrecer Dolby Vision y Google TV. Es decir, Sony no ha convertido este modelo en un OLED recortado en todas sus funciones: buena parte de las características que pueden resultar importantes para un usuario actual siguen presentes.

Y llegamos así a una de las cuestiones más curiosas de esta nueva serie: el precio. El precio inicial anunciado por Sony para el BRAVIA 6 puede resultar sorprendente cuando se compara con el precio que actualmente alcanza un BRAVIA 8 en determinados tamaños. Sin embargo, estamos comparando un modelo recién llegado al mercado con otro que lleva más tiempo disponible y cuyo precio ha podido experimentar promociones y ajustes. Por tanto, no sería correcto interpretar directamente esa diferencia como una indicación de que el BRAVIA 6 sea un televisor superior.

De hecho, la propia estructura de la gama de Sony apunta en sentido contrario. El BRAVIA 6 parece concebido para ampliar el acceso a sus televisores OLED, mientras que el BRAVIA 8 conserva una posición superior gracias a su procesamiento XR, sus tecnologías de contraste y color y su sistema Acoustic Surface Audio+. La verdadera cuestión será, por tanto, cuánto se acerca el nuevo BRAVIA 6 al rendimiento del BRAVIA 8 en la práctica y cómo evolucionará su precio durante los próximos meses.

Precisamente por eso creemos que merece la pena observar la evolución de esta nueva serie. Su precio de lanzamiento no tiene por qué ser el precio que determine su posición definitiva en el mercado. Cuando el BRAVIA 6 lleve unos meses disponible y podamos contar con más mediciones y comparativas independientes, será mucho más fácil saber si estamos ante una alternativa realmente interesante al BRAVIA 8 o simplemente ante una nueva forma de entrar en el ecosistema OLED de Sony.

Conexiones en el Sony Bravia 6
Conexiones en el Sony Bravia 6

Nuestra primera valoración de los Sony BRAVIA 6

Los nuevos Sony BRAVIA 6 resultan interesantes, sobre todo, porque amplían la oferta OLED de Sony hacia un escalón inferior al que hasta ahora ocupaban otros modelos de la familia BRAVIA. La marca ha mantenido muchas de las características que esperamos de un televisor OLED moderno, como la resolución 4K, Dolby Vision, 4K a 120 Hz, VRR, ALLM y Google TV, pero ha simplificado algunos elementos importantes frente al BRAVIA 8, especialmente en el procesamiento de imagen y en el sistema de sonido.

Sobre el papel, por tanto, el BRAVIA 6 parece responder a una lógica bastante clara: ofrecer un OLED de Sony con un equipamiento amplio, pero prescindiendo de algunas de las tecnologías reservadas para los modelos superiores. La cuestión más difícil de responder en estos momentos no está tanto en sus características como en su precio.

Y es que el posicionamiento inicial resulta cuanto menos llamativo. Un televisor situado por debajo del BRAVIA 8 dentro de la propia gama de Sony puede encontrarse actualmente a un precio superior al de este último en algunos tamaños. Para un comprador que busque un OLED Sony y compare ambos modelos, la decisión parece sencilla mientras esa diferencia se mantenga: resulta difícil justificar el BRAVIA 6 por precio cuando el BRAVIA 8 ofrece un nivel superior de procesamiento y un sistema de sonido más avanzado.

Esto puede cambiar con el tiempo. El BRAVIA 6 acaba de llegar al mercado, mientras que el BRAVIA 8 lleva más meses disponible y ha podido beneficiarse de promociones y reducciones de precio. También habrá que observar si Sony mantiene el BRAVIA 8 durante un periodo prolongado o si, por el contrario, prepara una renovación de esta serie. Sólo la evolución del catálogo y de los precios permitirá saber si la situación actual es simplemente consecuencia del lanzamiento de un producto nuevo o responde a una estrategia comercial más amplia.

Por ahora, nuestra impresión es prudente pero positiva. El Sony BRAVIA 6 no parece un OLED básico en el sentido habitual de la palabra: incorpora un conjunto de prestaciones bastante completo y mantiene algunas de las características que han hecho reconocible a la gama BRAVIA. Sin embargo, su verdadero atractivo dependerá en gran medida de cómo evolucione su precio y, sobre todo, de la distancia real de calidad de imagen que exista frente al BRAVIA 8.

En los próximos meses podremos conocer mejor esta nueva serie a medida que aparezcan análisis independientes, mediciones y experiencias de uso más prolongadas. Será entonces cuando podamos determinar con mayor precisión si el BRAVIA 6 consigue convertirse en una alternativa equilibrada dentro de la gama OLED de Sony.

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Hisense E7S (2026): análisis de la nueva gama de televisores QLED económicos

Durante años, quienes buscaban un televisor muy económico debían renunciar a tecnologías reservadas para gamas superiores. La serie Hisense E7S de 2026 rompe parcialmente esa barrera al incorporar paneles QLED incluso en una gama de entrada, mejorando uno de los aspectos donde los televisores LCD-LED básicos mostraban mayores limitaciones: la reproducción del color.

Análisis del televisor Hisense E7S. Gama 2026

Hisense E7S (2026): principales características

La gama Hisense E7S representa una de las propuestas más interesantes dentro de los televisores económicos de 2026. A pesar de situarse en un segmento de precio muy competitivo, incorpora tecnologías que hasta hace pocos años estaban reservadas para modelos de categorías superiores, como un panel QLED, compatibilidad con los principales formatos HDR y un sistema Smart TV muy completo.

Entre sus principales características destacan la resolución 4K Ultra HD, la tecnología Quantum Dot (QLED) para conseguir una reproducción del color más amplia, compatibilidad con Dolby Vision, Dolby Vision IQ, HDR10+ Adaptive y sonido Dolby Atmos, además del procesador AI 4K Upscaler, encargado de mejorar la calidad de los contenidos con menor resolución. Todo ello se completa con funciones pensadas para videojuegos, como Modo Juego Plus, y el sistema operativo VIDAA, que ofrece acceso a las principales plataformas de streaming.

Hisense comercializa esta serie en 43, 50, 55, 65, 75 y 85 pulgadas, permitiendo encontrar un tamaño adecuado tanto para dormitorios como para salones de grandes dimensiones. Aunque se trata de una gama de entrada y, por tanto, carece de tecnologías más avanzadas como la retroiluminación Mini LED o el Local Dimming, ofrece un conjunto de prestaciones muy equilibrado para quienes buscan un televisor moderno sin realizar un gran desembolso económico.

Guía de compra de televisores

Si estás valorando cambiar de televisor y no sabes qué tecnología o tamaño elegir, en nuestra guía completa te explicamos todo lo que debes tener en cuenta antes de comprar.

Consultar guía

Tecnología QLED: el gran salto de la gama E7S

La principal novedad de la gama Hisense E7S frente a muchos televisores económicos tradicionales es la incorporación de un panel QLED (Quantum Dot). Aunque el término suele asociarse a modelos de gama media o alta, cada vez más fabricantes están llevando esta tecnología a categorías de precio muy contenidas, y eso tiene un impacto directo en la calidad de imagen.

En un televisor LCD-LED convencional, la luz blanca de la retroiluminación atraviesa filtros de color para generar la imagen. El problema es que esos filtros no son especialmente precisos, por lo que los colores tienden a verse menos intensos y con una gama cromática más limitada. La tecnología Quantum Dot añade una capa de nanopartículas que emiten colores mucho más puros cuando reciben luz, permitiendo obtener una reproducción del color más amplia y precisa. Hisense destaca precisamente esta mejora en la serie E7S, orientada a ofrecer una experiencia más rica incluso dentro de su gama de entrada. Hisense E7S – características oficiales

En la práctica, el cambio se nota sobre todo en contenidos con colores vivos: películas de animación, deportes, naturaleza o videojuegos. Los rojos, verdes y azules ganan intensidad y profundidad, y la imagen resulta menos apagada que en muchos televisores LED básicos del mismo rango de precio. No convierte al E7S en un rival de un Mini LED o un OLED, pero sí supone un salto visible respecto a los paneles LCD económicos tradicionales.

Ahora bien, conviene poner esta mejora en contexto. El panel sigue siendo un LCD con retroiluminación LED, por lo que mantiene las limitaciones habituales de esta tecnología: el contraste no alcanza el nivel de un OLED, los negros no son absolutos y la uniformidad puede variar ligeramente según el tamaño de pantalla. La ventaja del QLED está principalmente en el color, no en el contraste extremo.

Precisamente por eso la incorporación de esta tecnología resulta tan interesante en una gama como la E7S. Hace unos años, quien buscaba un televisor barato debía elegir entre precio y calidad de color. Hoy modelos como este permiten acceder a una reproducción cromática mucho más convincente sin superar presupuestos que siguen siendo claramente de entrada.

Televisor Hisense E7S
Televisor Hisense E7S

Calidad de imagen

La Hisense E7S ofrece una calidad de imagen claramente superior a la que cabría esperar de un televisor de su rango de precio. La combinación de un panel QLED, resolución 4K Ultra HD y compatibilidad con los principales formatos HDR permite disfrutar de una imagen más rica en color y con un nivel de detalle muy satisfactorio tanto en contenidos en streaming como en emisiones de televisión o videojuegos.

Uno de sus puntos fuertes es la reproducción del color. Gracias a la tecnología Quantum Dot, la gama E7S es capaz de mostrar una paleta cromática más amplia que la de un televisor LCD-LED convencional. Los tonos resultan más intensos, naturales y mejor diferenciados, especialmente en escenas con paisajes, documentales de naturaleza o películas de animación, donde esta tecnología marca una diferencia visible.

La resolución 4K Ultra HD (3.840 × 2.160 píxeles) garantiza una imagen muy definida cuando se reproducen contenidos nativos en esta resolución. Además, el procesador de imagen incorpora funciones de escalado que mejoran el aspecto de emisiones en HD o Full HD, reduciendo en buena medida la pérdida de nitidez al visualizar contenidos de menor resolución.

Otro aspecto destacable es la compatibilidad con tecnologías HDR10, HDR10+ Adaptive, HLG, Dolby Vision y Dolby Vision IQ. Esto permite aprovechar el mayor rango dinámico disponible en muchas plataformas de streaming, obteniendo luces más brillantes, sombras con mayor detalle y una imagen con una apariencia más realista cuando el contenido ha sido masterizado para estos formatos.

No obstante, también conviene tener presentes las limitaciones propias de una gama de entrada. Al utilizar un sistema de retroiluminación LED convencional y no disponer de tecnologías como Mini LED o atenuación local (Local Dimming), el contraste y la profundidad de los negros quedan por debajo de los ofrecidos por televisores de categorías superiores. En escenas muy oscuras o al ver películas en una habitación completamente a oscuras, esta diferencia puede apreciarse con relativa facilidad.

En conjunto, la Hisense E7S consigue un equilibrio muy acertado entre prestaciones y precio. Sin aspirar a competir con modelos de gama media o alta, ofrece una calidad de imagen que supera claramente la de muchos televisores económicos tradicionales, especialmente gracias a la viveza de sus colores y a su amplia compatibilidad con contenidos HDR.

Smart TV VIDAA

La gama Hisense E7S incorpora la última versión del sistema operativo VIDAA, una plataforma Smart TV desarrollada por el propio fabricante que destaca por su rapidez, sencillez de manejo y tiempos de respuesta muy reducidos. Frente a otros sistemas más completos pero también más exigentes en recursos, VIDAA apuesta por una interfaz limpia e intuitiva que permite acceder rápidamente a las funciones y aplicaciones más utilizadas.

Desde la pantalla principal es posible acceder a las plataformas de streaming más populares, como Netflix, Prime Video, Disney+, YouTube, Max, Movistar Plus+ o Rakuten TV, entre otras. La navegación entre aplicaciones resulta fluida y los tiempos de carga son, por lo general, bastante rápidos, algo especialmente importante en un televisor de gama económica.

El sistema también incorpora un buscador universal y funciones de personalización que permiten organizar los accesos directos según las preferencias del usuario. De este modo, las aplicaciones más utilizadas quedan siempre al alcance con unos pocos clics, facilitando el uso diario del televisor.

En el apartado de conectividad, la Hisense E7S es compatible con asistentes de voz como Alexa y también ofrece integración con VIDAA Voice, permitiendo realizar búsquedas de contenido, cambiar de canal, modificar el volumen o acceder a diferentes ajustes mediante comandos de voz, sin necesidad de recorrer los menús manualmente.

Aunque VIDAA no dispone de un catálogo de aplicaciones tan amplio como Google TV o Android TV, hoy en día cubre sin problemas las necesidades de la inmensa mayoría de usuarios. Las principales plataformas de vídeo bajo demanda están presentes y el sistema ofrece una experiencia muy estable, rápida y fácil de utilizar, convirtiéndose en una alternativa perfectamente válida para quienes buscan un televisor sencillo pero moderno.

Conectividad televisores Hisense E7S
Conectividad televisores Hisense E7S

Rendimiento para videojuegos

Aunque la Hisense E7S no ha sido diseñada como un televisor gaming de gama alta, sí incorpora varias funciones que mejoran de forma notable la experiencia de juego respecto a los televisores económicos de generaciones anteriores. Esto la convierte en una opción muy interesante para quienes disfrutan de consolas como PlayStation 5, Xbox Series X|S o Nintendo Switch de manera ocasional o habitual, sin necesitar prestaciones propias de modelos mucho más caros.

Entre sus características destaca la incorporación del Modo Juego Plus, que activa automáticamente el ALLM (Auto Low Latency Mode) cuando detecta una consola compatible. Gracias a ello, el televisor reduce al mínimo el procesamiento de imagen para disminuir el input lag, consiguiendo una respuesta más rápida y una sensación de mayor inmediatez durante la partida.

La serie también es compatible con VRR (Variable Refresh Rate), una tecnología que sincroniza la frecuencia de actualización del televisor con la velocidad de fotogramas generada por la consola. El resultado es una imagen más fluida y con menos problemas de tearing o pequeños saltos en escenas con mucho movimiento.

No obstante, conviene recordar que la Hisense E7S mantiene un panel nativo de 60 Hz, por lo que no puede aprovechar modos de juego a 120 fotogramas por segundo como sí hacen televisores de gamas superiores. Los jugadores más exigentes, especialmente aquellos que compiten en títulos de disparos o deportes electrónicos, encontrarán mejores prestaciones en modelos equipados con paneles de 120 Hz y conexiones HDMI 2.1 de mayor ancho de banda.

Para la mayoría de usuarios, sin embargo, esta limitación apenas supondrá un inconveniente. La combinación de resolución 4K, colores vivos gracias al panel QLED, compatibilidad con VRR y un bajo nivel de latencia proporciona una experiencia de juego muy satisfactoria, especialmente teniendo en cuenta el precio al que se comercializa esta gama.

Calidad de sonido

Como ocurre en la mayoría de televisores ultrafinos actuales, la Hisense E7S prioriza un diseño estilizado, lo que limita el espacio disponible para integrar altavoces de gran tamaño. Aun así, la serie ofrece un rendimiento sonoro más que correcto para el uso diario, proporcionando una reproducción clara de los diálogos y suficiente potencia para ver programas de televisión, informativos, series o películas en una sala de tamaño medio.

Uno de los aspectos más interesantes es su compatibilidad con Dolby Atmos, una tecnología que mejora la sensación de espacialidad del sonido cuando el contenido está disponible en este formato. Aunque los altavoces integrados no pueden recrear un auténtico sonido envolvente como el de un sistema de cine en casa, el procesamiento de audio consigue una escena sonora más amplia e inmersiva que la de un televisor convencional.

Durante la reproducción de películas o series, las voces se mantienen claras y bien diferenciadas del resto de la banda sonora, mientras que los efectos y la música disfrutan de una mayor amplitud gracias al procesamiento digital incorporado por Hisense. Para un uso cotidiano, el resultado es plenamente satisfactorio y se sitúa en la línea de lo que cabe esperar en un televisor de esta categoría.

No obstante, las limitaciones físicas de un chasis tan delgado hacen que los graves sean poco profundos y que la sensación de impacto durante escenas de acción o conciertos quede por debajo de la ofrecida por equipos de sonido dedicados. Este es un aspecto común a prácticamente todos los televisores actuales, independientemente del fabricante.

Por este motivo, quienes disfruten habitualmente de películas, conciertos o videojuegos encontrarán una mejora muy apreciable al añadir una barra de sonido. Incluso un modelo de gama básica permite obtener diálogos más claros, una mayor presencia de los graves y una escena sonora mucho más amplia, mejorando de forma notable la experiencia audiovisual sin necesidad de realizar una gran inversión.

Diseño y construcción

La Hisense E7S apuesta por un diseño moderno y discreto, pensado para integrarse fácilmente en cualquier estancia de la casa. Sus marcos son relativamente finos en los cuatro lados de la pantalla, lo que ayuda a centrar la atención en la imagen y aporta una sensación de mayor amplitud visual, especialmente al reproducir contenidos en alta resolución.

La calidad de construcción es acorde con el segmento al que pertenece. El chasis está fabricado principalmente en materiales plásticos de buena calidad, una solución habitual en televisores de gama de entrada que permite mantener un precio competitivo sin comprometer la rigidez del conjunto. El acabado transmite una sensación de solidez suficiente para un uso doméstico normal.

La peana, situada en los extremos del televisor, proporciona una buena estabilidad sobre muebles de dimensiones adecuadas. No obstante, antes de la compra conviene comprobar que el mueble donde vaya a instalarse dispone de la anchura necesaria, especialmente en las versiones de mayor tamaño, como las de 75 y 85 pulgadas.

Para quienes prefieran instalar el televisor en la pared, toda la gama es compatible con soportes VESA, lo que facilita una colocación más limpia y permite ahorrar espacio en el salón o dormitorio. Además de mejorar la estética, una instalación mural puede proporcionar una experiencia de visualización más cómoda cuando se sitúa a la altura adecuada.

En líneas generales, la Hisense E7S no busca destacar mediante un diseño especialmente llamativo o materiales de lujo, sino ofrecer un aspecto elegante y funcional que cumple perfectamente con las expectativas de un televisor moderno. Su estética sobria hace que encaje sin dificultad en prácticamente cualquier tipo de decoración.

¿Qué tamaño elegir?

La gama Hisense E7S está disponible en una amplia variedad de tamaños, desde las 43 pulgadas hasta las 85 pulgadas, lo que permite encontrar una opción adecuada para prácticamente cualquier estancia. La elección dependerá principalmente de la distancia de visualización, del espacio disponible y, por supuesto, del presupuesto.

Los modelos de 43 y 50 pulgadas resultan ideales para dormitorios, habitaciones juveniles o salones de dimensiones reducidas. Ofrecen una excelente experiencia con contenidos 4K sin ocupar demasiado espacio y constituyen una opción muy equilibrada para quienes buscan un televisor funcional a un precio contenido.

Las versiones de 55 y 65 pulgadas representan probablemente el punto de equilibrio de la gama. Son los tamaños más recomendables para la mayoría de salones actuales, ya que permiten disfrutar plenamente de la resolución 4K manteniendo una distancia de visualización cómoda y una experiencia mucho más inmersiva.

Por su parte, las variantes de 75 y 85 pulgadas están pensadas para estancias amplias o para quienes desean disfrutar de una auténtica sensación de cine en casa. Gracias a su gran superficie de imagen, resultan especialmente espectaculares con películas, retransmisiones deportivas y videojuegos, aunque conviene asegurarse de disponer tanto del espacio necesario como de una distancia de visualización adecuada.

Antes de decidirse por un tamaño concreto, también es recomendable comprobar las dimensiones del televisor y del mueble donde vaya a instalarse. A continuación encontrarás las principales versiones de la gama Hisense E7S, junto con sus medidas, peso y disponibilidad.

Hisense E7S de 43 pulgadas

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Hisense E7S de 50 pulgadas

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Hisense E7S de 55 pulgadas

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Hisense E7S de 65 pulgadas

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Hisense E7S de 75 pulgadas

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Hisense E7S de 85 pulgadas

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Nuestra opinión sobre la gama Hisense E7S

La Hisense E7S demuestra que ya no es necesario realizar un gran desembolso para disfrutar de un televisor moderno y bien equipado. La incorporación de un panel QLED, la amplia compatibilidad con formatos HDR, un sistema Smart TV VIDAA rápido y funciones como ALLM, VRR o Dolby Atmos convierten a esta gama en una de las opciones más completas dentro del segmento económico.

Evidentemente, no estamos ante un televisor pensado para competir con modelos Mini LED u OLED. Su nivel de contraste, la frecuencia nativa de 60 Hz y las limitaciones propias de un sistema de retroiluminación LED recuerdan en todo momento que se trata de una gama de entrada. Sin embargo, esas concesiones son perfectamente razonables si tenemos en cuenta su precio.

Precisamente ahí reside su principal atractivo. Hisense ha conseguido reunir tecnologías que hace pocos años solo encontrábamos en televisores considerablemente más caros, ofreciendo una experiencia muy equilibrada tanto para ver películas y series como para disfrutar de deportes, televisión en abierto o videojuegos de forma ocasional.

En definitiva, si buscas un televisor económico, con una excelente reproducción del color, un sistema Smart TV completo y prestaciones suficientes para cubrir las necesidades de la mayoría de usuarios, la Hisense E7S es una de las gamas más recomendables de 2026. Difícilmente encontrarás una alternativa que ofrezca un equilibrio tan acertado entre calidad de imagen, equipamiento y precio.

Bang & Olufsen Beovision Harmony: ¿el televisor más espectacular del mundo?

Hay televisores excelentes. Hay televisores caros. Y después existe el Bang & Olufsen Beovision Harmony, un producto que desafía la idea tradicional de lo que debe ser un televisor. Cuando permanece apagado parece una pieza de mobiliario de inspiración danesa. Al pulsar el botón de encendido ocurre algo inesperado: las lamas de madera se despliegan lentamente mientras la pantalla OLED emerge con una precisión casi teatral. Durante unos segundos uno deja de pensar en especificaciones técnicas para contemplar una pequeña obra de ingeniería.

Bang & Olufsen: un siglo redefiniendo el lujo audiovisual

Hablar del Beovision Harmony obliga a detenerse primero en la empresa que lo hizo posible. Bang & Olufsen no es un fabricante de televisores al uso, si no una firma danesa que desde hace casi un siglo ha construido su reputación alrededor de una idea muy clara: la tecnología no solo debe ofrecer un rendimiento excepcional, sino integrarse en el hogar como un objeto de diseño capaz de emocionar.

La compañía fue fundada en 1925 en la pequeña localidad de Struer, Dinamarca, por Peter Bang y Svend Olufsen. Desde sus primeros años apostó por una filosofía poco habitual para la época: combinar innovación técnica, materiales de primera calidad y un diseño atemporal. Mientras otros fabricantes competían únicamente en prestaciones, Bang & Olufsen entendió que un equipo de sonido o un televisor también podían convertirse en una pieza de mobiliario cuidadosamente diseñada.

A lo largo de las décadas, la marca ha colaborado con algunos de los diseñadores industriales más prestigiosos de Europa, creando productos que hoy forman parte de museos de diseño y colecciones privadas. Sus equipos destacan por el uso de aluminio mecanizado, maderas nobles, tejidos de alta calidad y mecanismos de apertura que convierten el simple acto de encender un dispositivo en una experiencia visual.

Esa filosofía ha permitido que Bang & Olufsen trascienda el concepto tradicional de fabricante de electrónica de consumo. Sus productos no buscan competir únicamente por especificaciones técnicas, sino por ofrecer una combinación única de ingeniería, artesanía y diseño escandinavo. El Beovision Harmony representa probablemente la máxima expresión de esa manera de entender la tecnología.

Peter Bang y Svend Olufsen. Fundadores de Bang & Olufsen.
Peter Bang y Svend Olufsen. Fundadores de Bang & Olufsen.
Fábrica de Bang & Olufsen en Struer (Dinamarca) en 1938
Fábrica de Bang & Olufsen en Struer (Dinamarca) en 1938

¿Sabías que…?

A diferencia de la mayoría de fabricantes, Bang & Olufsen continúa desarrollando buena parte de sus productos desde su sede histórica en Struer (Dinamarca), donde ingenieros, diseñadores y especialistas en acústica trabajan de forma conjunta para mantener la identidad de la marca.

Filosofía del diseño danés: cuando la tecnología se convierte en arte

Si hay algo que distingue a Bang & Olufsen de la mayoría de fabricantes de electrónica es su manera de entender el diseño. Mientras muchas marcas conciben un televisor como un conjunto de componentes destinados a ofrecer la mejor imagen posible, la firma danesa lleva décadas defendiendo una filosofía diferente: un producto tecnológico también debe integrarse con naturalidad en el hogar y aportar belleza incluso cuando permanece apagado.

Esta forma de pensar hunde sus raíces en el diseño escandinavo, un movimiento reconocido internacionalmente por su apuesta por la sencillez, la funcionalidad y el empleo de materiales nobles. En lugar de recurrir a elementos decorativos innecesarios, el diseño danés busca crear objetos atemporales capaces de mantener su atractivo durante muchos años.

Bang & Olufsen ha llevado esta filosofía un paso más allá combinando artesanía tradicional con ingeniería de precisión. El aluminio mecanizado, las maderas naturales, los tejidos acústicos y los mecanismos de apertura motorizados no se utilizan únicamente por razones estéticas, sino porque forman parte de la experiencia que la marca quiere ofrecer a sus clientes.

En el caso del Beovision Harmony, esta visión alcanza uno de sus máximos exponentes. Cuando el televisor permanece apagado, las lamas de madera ocultan parcialmente la pantalla, transformando el conjunto en una elegante pieza de mobiliario. Al encenderlo, ambas se despliegan lentamente mientras el panel OLED se eleva de forma sincronizada, creando una escena que recuerda más a la apertura de un telón en un teatro que al funcionamiento de un televisor convencional.

Ese equilibrio entre tecnología, diseño y emoción explica por qué Bang & Olufsen nunca ha competido únicamente en especificaciones técnicas. Su objetivo ha sido siempre crear productos capaces de despertar sensaciones, convirtiendo cada interacción cotidiana en una experiencia cuidadosamente diseñada.

En Bang & Olufsen, el diseño nunca ha sido un complemento de la tecnología; siempre ha formado parte de ella.

Bang & Olufsen Beogram 4000.
El icónico giradiscos Bang & Olufsen Beogram 4000. Diseñado por el célebre Jacob Jensen, marcó un hito en la historia del audio al ser el primer tocadiscos del mundo con un brazo tangencial controlado electrónicamente.

Toda esa filosofía de diseño necesitaba un producto capaz de llevarla al límite. Ese momento llegó con la presentación del Beovision Harmony, un televisor concebido para desafiar la idea tradicional de lo que significa ver cine en casa.

Cómo nació el Bang & Olufsen Beovision Harmony

A finales de la década de 2010, el mercado de los televisores vivía una transformación profunda. La llegada de los paneles OLED había permitido fabricar pantallas cada vez más delgadas, con negros absolutos, un contraste extraordinario y una calidad de imagen que pocos años antes parecía inalcanzable. Sin embargo, esa evolución tecnológica trajo consigo un efecto inesperado: la mayoría de televisores comenzaron a parecerse entre sí.

Para Bang & Olufsen, cuyo prestigio siempre había estado ligado al diseño y a la innovación, limitarse a colocar un excelente panel dentro de un elegante marco no era suficiente. La compañía buscaba crear un producto capaz de sorprender incluso antes de mostrar la primera imagen en pantalla.

El resultado fue el Beovision Harmony, presentado en 2019 tras varios años de desarrollo. Desde el primer momento quedó claro que no se trataba de un televisor convencional. En lugar de esconder la tecnología detrás de un diseño minimalista, Bang & Olufsen decidió convertir el propio movimiento del televisor en parte de la experiencia.

Cuando permanece apagado, el panel OLED queda parcialmente oculto tras dos elegantes lamas móviles fabricadas en madera y aluminio. Al encenderlo, estas se despliegan lentamente mientras la pantalla asciende con un movimiento perfectamente sincronizado. La secuencia apenas dura unos segundos, pero basta para transmitir la sensación de estar contemplando una pieza de ingeniería de precisión más cercana a la relojería de lujo que a la electrónica de consumo.

Este espectacular mecanismo no fue concebido únicamente para llamar la atención. También responde a una filosofía muy arraigada en Bang & Olufsen: cuando un producto no está en uso, debe integrarse de forma armoniosa en el espacio que lo rodea. De este modo, el Harmony deja de ser una gran pantalla negra dominando el salón para convertirse en un elegante mueble capaz de dialogar con la arquitectura y la decoración de la vivienda.

Con este proyecto, Bang & Olufsen consiguió algo poco habitual en la industria tecnológica: crear un televisor cuya personalidad no depende exclusivamente de la calidad de imagen, sino de la experiencia completa que ofrece desde el mismo instante en que cobra vida.

El Beovision Harmony no fue diseñado para esconder un televisor. Fue diseñado para convertir el acto de encenderlo en un espectáculo

El mecanismo motorizado: una coreografía de ingeniería y diseño

Si existe un elemento capaz de definir la personalidad del Bang & Olufsen Beovision Harmony, ese es, sin duda, su extraordinario mecanismo de apertura motorizado. No se trata de un simple recurso estético pensado para sorprender al primer encendido, sino de una compleja obra de ingeniería desarrollada para transformar un gesto cotidiano en una experiencia visual única.

Con el televisor apagado, dos paneles frontales revestidos en madera noble permanecen cerrados, ocultando parcialmente la pantalla OLED y convirtiendo el conjunto en una elegante pieza de mobiliario. El protagonismo recae entonces en la calidez de los materiales y en la pureza de unas líneas inspiradas en el diseño escandinavo.

Todo cambia al pulsar el botón de encendido.

De forma completamente sincronizada, las lamas comienzan a desplegarse lentamente mientras el panel OLED asciende con un movimiento suave y preciso hasta alcanzar su posición definitiva. Cada fase de la secuencia ha sido cuidadosamente estudiada para transmitir una sensación de naturalidad y equilibrio, como si cada pieza conociera exactamente el momento en el que debe moverse.

Más allá de su espectacularidad, este sistema responde a una filosofía muy concreta. Bang & Olufsen entiende que un televisor no debería dominar visualmente una estancia cuando no está en uso. Gracias a este ingenioso mecanismo, el Harmony pasa de ser un discreto elemento decorativo a convertirse, en apenas unos segundos, en el centro de una auténtica sala de cine doméstica.

Detrás de esa aparente sencillez existe un complejo sistema de motores, bisagras y mecanismos de precisión diseñado para garantizar un funcionamiento silencioso, fluido y fiable. La sincronización entre las lamas frontales y el movimiento ascendente de la pantalla transmite una sensación de calidad difícil de describir con palabras y que solo puede apreciarse plenamente al verlo en funcionamiento.

No es casualidad que muchos propietarios del Beovision Harmony afirmen que el momento más especial no llega cuando comienza la película, sino unos segundos antes, durante esa elegante «coreografía mecánica» que convierte el encendido del televisor en un pequeño ritual.

Mientras la mayoría de televisores simplemente se encienden, el Beovision Harmony hace una entrada en escena.

El mecanismo motorizado del Beovision Harmony es una de las señas de identidad de este exclusivo televisor. Su apertura sincronizada refleja la filosofía de Bang & Olufsen de convertir la tecnología en una experiencia sensorial.

Hay productos que impresionan por sus especificaciones. Otros lo hacen por la forma en la que interactúan con las personas. El Beovision Harmony pertenece, sin duda, a esta última categoría.

Calidad de imagen: la excelencia de un panel OLED integrado en una experiencia única

Cuando se habla del Beovision Harmony resulta fácil dejarse llevar por su espectacular diseño y olvidar que, ante todo, estamos ante un televisor concebido para ofrecer una experiencia cinematográfica de primer nivel. Para conseguirlo, Bang & Olufsen recurrió a una decisión tan lógica como inteligente: confiar en la tecnología OLED de LG Display, uno de los referentes mundiales en la fabricación de este tipo de paneles.

La elección de un panel OLED garantiza un nivel de calidad de imagen sobresaliente. La capacidad de apagar completamente cada píxel permite obtener negros absolutos, un contraste prácticamente infinito y una reproducción del color extraordinariamente precisa. A ello se suman unos amplios ángulos de visión y un comportamiento excelente en escenas oscuras, dos características especialmente apreciadas por los aficionados al cine.

Sin embargo, reducir el Beovision Harmony a «un televisor con un panel LG» sería simplificar demasiado la realidad. Como ocurre con otros fabricantes de alta gama que también emplean paneles de LG Display, el resultado final depende en gran medida del trabajo realizado sobre ese panel: el procesado de imagen, los ajustes de fábrica y la forma en que todos los elementos del sistema trabajan de manera conjunta.

Bang & Olufsen ha puesto tradicionalmente un especial cuidado en ofrecer una reproducción natural de la imagen, buscando un equilibrio que respete la intención original de películas y series sin recurrir a configuraciones excesivamente llamativas. Más que impresionar con colores artificialmente saturados o un contraste exagerado, la marca apuesta por una presentación elegante y fiel al contenido.

Es importante señalar que el Beovision Harmony no pretende competir por ofrecer el mayor nivel de brillo del mercado ni por incorporar las tecnologías OLED más recientes. La evolución de los paneles ha continuado avanzando desde su lanzamiento y hoy existen televisores de última generación capaces de alcanzar cotas superiores en determinados apartados. Sin embargo, ese nunca fue el objetivo de Bang & Olufsen.

El verdadero valor del Harmony reside en la manera en que la calidad de imagen se integra con el resto del conjunto. La pantalla, el sofisticado sistema de sonido, el diseño del mueble y el mecanismo motorizado forman parte de una misma experiencia concebida para disfrutar del cine en casa desde una perspectiva mucho más amplia que la mera comparación de especificaciones técnicas.

El Beovision Harmony no busca tener el panel OLED más avanzado de su generación; busca que cada elemento contribuya a una experiencia audiovisual coherente y memorable.

Detalle Bang & Olufsen Beovision Harmony

Un sistema de sonido digno del legado de Bang & Olufsen

En la mayoría de televisores modernos, la calidad de imagen ha evolucionado mucho más rápido que el sonido. La búsqueda de diseños cada vez más delgados ha reducido el espacio disponible para los altavoces, obligando a muchos fabricantes a conformarse con soluciones que, aunque correctas para un uso cotidiano, están lejos de ofrecer una experiencia verdaderamente cinematográfica.

Bang & Olufsen nunca ha compartido esa filosofía.

Desde sus orígenes, la compañía danesa ha considerado que imagen y sonido forman parte de una misma experiencia. Por ese motivo, el Beovision Harmony incorpora un sofisticado sistema acústico diseñado para ofrecer un rendimiento muy superior al que cabe esperar de un televisor convencional.

La característica más llamativa es la gran barra acústica integrada en la parte frontal, oculta tras las elegantes lamas de madera cuando el televisor permanece apagado. Lejos de ser un simple complemento estético, esta estructura alberga un avanzado conjunto de altavoces cuidadosamente diseñado para proporcionar una escena sonora amplia, diálogos nítidos y una reproducción equilibrada tanto en cine como en música.

El sistema ha sido desarrollado para trabajar en perfecta armonía con la electrónica del televisor, optimizando la distribución del sonido y aprovechando la experiencia que Bang & Olufsen ha acumulado durante décadas en el desarrollo de equipos de alta fidelidad. El resultado es una presentación sonora con cuerpo, detalle y una espacialidad difícil de encontrar en un televisor, incluso dentro del segmento premium.

Pero uno de los aspectos más interesantes del Beovision Harmony es su capacidad para convertirse en el núcleo de un auténtico sistema de cine en casa. Gracias a la plataforma de Bang & Olufsen, puede integrarse con otros altavoces activos de la marca para configurar sistemas multicanal de muy alto nivel, adaptándose tanto a una instalación estéreo como a configuraciones envolventes mucho más ambiciosas.

Todo ello demuestra que el sonido nunca fue un elemento secundario durante el desarrollo del Harmony. Al contrario, constituye uno de los pilares fundamentales de un producto concebido para disfrutar del cine y la música con el nivel de refinamiento que siempre ha caracterizado a Bang & Olufsen.

En el Beovision Harmony, el sonido no acompaña a la imagen; ambos fueron concebidos para emocionar al mismo nivel.

Barra de sonido integrada en el Bang & Olufsen Beovision Harmony
La barra acústica integrada constituye uno de los elementos más característicos del Beovision Harmony. Además de ocultar parcialmente la pantalla cuando el televisor está apagado, alberga un sofisticado sistema de altavoces desarrollado por Bang & Olufsen.

Materiales y acabados: cuando la artesanía se une a la ingeniería

En un mercado en el que muchos televisores terminan diferenciándose únicamente por sus especificaciones técnicas, el Bang & Olufsen Beovision Harmony demuestra que los materiales también pueden desempeñar un papel fundamental en la experiencia de uso. Desde el primer vistazo resulta evidente que no estamos ante un producto concebido para pasar desapercibido, sino ante una pieza de diseño creada para convivir con la arquitectura y el mobiliario de un hogar.

Cada uno de sus elementos ha sido seleccionado con un propósito tanto estético como funcional. El aluminio mecanizado aporta una extraordinaria sensación de solidez y precisión, mientras que las lamas frontales de madera natural introducen una calidez poco habitual en la electrónica de consumo. La combinación de ambos materiales refleja a la perfección la filosofía del diseño escandinavo: líneas limpias, ausencia de adornos innecesarios y una belleza basada en la calidad de la ejecución.

Bang & Olufsen ofrece, además, diferentes configuraciones de acabados para que el televisor pueda integrarse con distintos estilos de decoración. Es posible elegir entre varias maderas, tejidos y terminaciones metálicas, permitiendo que cada unidad adquiera una personalidad propia sin renunciar a la identidad visual que caracteriza a la marca.

Sin embargo, lo realmente interesante es que estos materiales no cumplen únicamente una función decorativa. Las lamas de madera forman parte del sofisticado mecanismo motorizado que da vida al Harmony, mientras que la estructura metálica proporciona la rigidez necesaria para garantizar la precisión de todos sus movimientos. Diseño e ingeniería trabajan aquí como un único conjunto, sin que resulte posible entender uno sin el otro.

Este nivel de atención al detalle también se aprecia en aspectos menos evidentes, como el ajuste entre las distintas piezas, la calidad de las superficies o la suavidad con la que cada componente encaja durante la apertura del televisor. Son detalles que quizá pasen desapercibidos en una ficha técnica, pero que contribuyen decisivamente a transmitir la sensación de estar ante un producto construido sin concesiones.

En cierto modo, el Beovision Harmony recuerda más al trabajo de un fabricante de mobiliario de alta gama o de un relojero de precisión que al de una empresa de electrónica de consumo. Esa combinación de artesanía, tecnología y diseño es precisamente una de las razones por las que sigue despertando admiración incluso varios años después de su presentación.

Los materiales del Beovision Harmony no solo se contemplan; también cuentan la historia de una marca que entiende la tecnología como una forma de artesanía.

Detalle de la calidad de materiales y acabados del Bang & Olufsen Beovision Harmony.
Primer plano de las lamas de madera natural y del aluminio mecanizado, dos materiales que reflejan el extraordinario nivel de artesanía y precisión del Beovision Harmony.

¿Quién compra un televisor así?

El precio del Bang & Olufsen Beovision Harmony sitúa a este televisor fuera del alcance de la inmensa mayoría de consumidores. Sin embargo, sería un error pensar que su público objetivo busca únicamente adquirir el televisor más caro del mercado. En realidad, el perfil de sus compradores responde a una forma muy distinta de entender el lujo y la tecnología.

Quienes se interesan por un producto como el Harmony suelen valorar aspectos que van mucho más allá de la resolución, el brillo máximo o la compatibilidad con el último formato HDR. Buscan un objeto exclusivo, cuidadosamente diseñado y capaz de integrarse con la arquitectura y la decoración de viviendas donde cada elemento ha sido elegido con el mismo nivel de exigencia.

No es extraño encontrar este tipo de televisores en residencias de alto nivel, áticos de diseño, villas contemporáneas, hoteles boutique o salas privadas de cine donde la estética desempeña un papel tan importante como el rendimiento audiovisual. En estos entornos, el Harmony deja de ser un simple dispositivo electrónico para convertirse en una pieza más del mobiliario y del diseño interior.

También existe un perfil de comprador especialmente vinculado al mundo de la alta fidelidad. Son aficionados que llevan décadas invirtiendo en equipos de sonido de referencia, giradiscos, amplificadores y altavoces de altas prestaciones, y que buscan un televisor capaz de mantener el mismo nivel de refinamiento visual y estético que el resto de su sistema audiovisual.

Precisamente ahí reside una de las mayores virtudes del Beovision Harmony. No pretende competir por ofrecer la mejor relación calidad-precio ni convertirse en una compra racional desde un punto de vista económico. Su verdadero objetivo es satisfacer a quienes desean una experiencia exclusiva en la que diseño, ingeniería, imagen y sonido formen parte de un mismo concepto.

Al igual que sucede con un reloj de alta relojería o con un automóvil artesanal, parte de su atractivo reside en todo aquello que no puede medirse mediante una simple ficha técnica: la calidad de fabricación, la atención al detalle, la exclusividad y la capacidad de emocionar a quien lo utiliza cada día.

Quien compra un Beovision Harmony no busca simplemente un televisor; busca una pieza de diseño capaz de formar parte de su forma de vivir.

Mecanismo Bang & Olufsen Beovision Harmony.

Comparativa con otros televisores de lujo

Aunque el Bang & Olufsen Beovision Harmony ocupa un lugar muy especial dentro del mercado, no es el único televisor concebido para un público que busca algo más que una excelente calidad de imagen. En los últimos años han aparecido diferentes propuestas capaces de demostrar que el lujo también tiene cabida en la electrónica de consumo, aunque cada una lo interpreta desde una perspectiva muy distinta.

Una de las marcas con mayor tradición en este segmento es Loewe, firma alemana que desde hace décadas apuesta por televisores de diseño elegante, acabados de alta calidad y una cuidada integración en el hogar. A diferencia del Harmony, su filosofía suele ser más discreta y minimalista, priorizando la sobriedad estética sin recurrir a mecanismos tan espectaculares como el desarrollado por Bang & Olufsen.

En un planteamiento completamente diferente encontramos C SEED, una compañía especializada en crear algunos de los televisores más exclusivos y sorprendentes del mundo. Sus modelos de gran formato, capaces incluso de emerger desde el suelo mediante complejos sistemas motorizados, representan una interpretación del lujo basada en la espectacularidad y en instalaciones prácticamente personalizadas.

Otra propuesta singular fue el LG Signature OLED R, el primer televisor comercial con pantalla enrollable. Su capacidad para ocultar completamente el panel dentro de una elegante base demostró que la innovación también podía aplicarse al diseño, compartiendo con el Harmony la idea de que un televisor no tiene por qué dominar visualmente una estancia cuando permanece apagado.

Más recientemente, el LG Signature OLED T ha llevado ese concepto un paso más allá gracias a su panel transparente, una solución tecnológica que difumina aún más la frontera entre electrónica y diseño interior. Aunque responde a una filosofía diferente, comparte con el Harmony la voluntad de replantear la forma en que convivimos con un televisor dentro del hogar.

Sin embargo, existe un aspecto en el que el Beovision Harmony continúa siendo una propuesta prácticamente única. Ninguno de estos modelos combina de la misma manera diseño escandinavo, materiales nobles, un elaborado mecanismo de apertura, un sistema de sonido desarrollado por una firma con casi un siglo de experiencia en alta fidelidad y un nivel de personalización tan elevado. Es precisamente esa suma de cualidades, más que cualquier especificación aislada, la que explica por qué sigue ocupando un lugar tan especial dentro del universo de los televisores de lujo.

Cada fabricante entiende el lujo a su manera. Bang & Olufsen decidió convertir un televisor en una experiencia que comienza incluso antes de que aparezca la primera imagen.

Televisor Loewe Stellar
Televisor Loewe Stellar
Televisor C SEED
Televisor C SEED
Televisor enrollable LG Signature OLED R.
Televisor enrollable LG Signature OLED R.
Televisor OLED transparente LG Signature OLED T
Televisor OLED transparente LG Signature OLED T

¿Merece realmente la pena?

Responder a esta pregunta exige dejar a un lado las comparaciones habituales basadas exclusivamente en especificaciones técnicas o en la relación calidad-precio. Desde ese punto de vista, sería difícil justificar un producto cuyo precio supera con creces al de algunos de los mejores televisores OLED disponibles actualmente en el mercado.

Sin embargo, el Bang & Olufsen Beovision Harmony nunca fue concebido para competir en ese terreno.

Su verdadero propósito es ofrecer una experiencia que va mucho más allá de la calidad de imagen. Cada detalle, desde el movimiento sincronizado de las lamas de madera hasta la integración del sistema de sonido, pasando por la selección de materiales y la extraordinaria calidad de fabricación, responde a una filosofía en la que diseño, ingeniería y artesanía forman un único conjunto.

Es cierto que hoy existen televisores capaces de ofrecer un mayor nivel de brillo, procesadores de imagen más modernos o compatibilidad con tecnologías desarrolladas con posterioridad al lanzamiento del Harmony. Pero reducir este modelo a una simple comparación de especificaciones sería pasar por alto aquello que realmente lo hace especial.

El Beovision Harmony no pretende ser el televisor más avanzado desde un punto de vista tecnológico ni el que ofrece la mejor relación calidad-precio. Su razón de ser consiste en demostrar que un televisor también puede convertirse en una pieza de diseño capaz de emocionar incluso antes de reproducir la primera imagen.

Por ese motivo, la pregunta correcta quizá no sea si merece la pena, sino para quién merece la pena.

Quien busque el máximo rendimiento por cada euro invertido encontrará excelentes alternativas por una fracción de su precio. En cambio, quien valore la exclusividad, la artesanía, el diseño escandinavo y una forma diferente de entender el lujo descubrirá en el Beovision Harmony una propuesta difícilmente comparable con cualquier otro televisor del mercado.

En un mundo en el que la mayoría de dispositivos electrónicos tienden a parecerse cada vez más entre sí, Bang & Olufsen decidió seguir un camino diferente. Y precisamente esa decisión es la que ha convertido al Beovision Harmony en uno de los televisores más fascinantes jamás creados.

Si deseas conocer con mayor detalle sus acabados, configuraciones disponibles y especificaciones técnicas, puedes visitar la página oficial de Bang & Olufsen, donde la propia marca muestra todas las posibilidades de personalización de este exclusivo modelo.

Algunos televisores buscan impresionar por sus especificaciones. El Bang & Olufsen Beovision Harmony será recordado por haber demostrado que la tecnología también puede emocionar a través del diseño, la ingeniería y la artesanía.

Televisor Bang & Olufsen Beovision Harmony en acción
El Bang & Olufsen Beovision Harmony representa una de las interpretaciones más originales y refinadas de lo que puede llegar a ser un televisor de alta gama.

Gama 2026 de televisores Mini LED TCL T8D

La gama de televisores TCL T8D sustituye a la anterior T8C y representa la puerta de entrada a la tecnología Mini LED dentro del amplio catálogo del cada vez más consolidado fabricante chino. Disponible en varios tamaños de pantalla, esta serie de 2026 combina un elevado nivel de brillo, un panel HVA de alto contraste, completas prestaciones para videojuegos y Google TV, ofreciendo una excelente relación entre calidad de imagen, equipamiento y precio.

Televisores Mini LED TCL T8D
CaracterísticasTCL T8D
TecnologíaQD-Mini LED
PanelHVA
Resolución4K UHD
Sistema operativoGoogle TV
GamingHasta 144 Hz
HDRDolby Vision, HDR10+, HLG
Tamaños55, 65, 75, 85 y 98 pulgadas
Smart TV TCL T8D
Trasera smart TV TCL T8D

Calidad de imagen

La calidad de imagen constituye el principal argumento de la gama TCL T8D. Para ello, el fabricante combina varias de las tecnologías más avanzadas disponibles actualmente, reuniendo en una misma serie un panel HVA de alto contraste, la tecnología QLED basada en puntos cuánticos y un sistema de retroiluminación Mini LED, una combinación que TCL denomina comercialmente QD-Mini LED.

El panel HVA (High Vertical Alignment) ofrece un contraste nativo superior al de los tradicionales paneles VA, permitiendo reproducir negros más profundos y una mayor sensación de profundidad en la imagen. A ello se suma la tecnología QLED, encargada de ampliar el volumen de color y mejorar la fidelidad cromática, mientras que la retroiluminación Mini LED utiliza cientos de pequeños diodos LED organizados en múltiples zonas de atenuación local para controlar con mucha mayor precisión la iluminación de cada escena.

Gracias a esta combinación, la TCL T8D consigue un elevado nivel de brillo y un excelente rendimiento con contenidos HDR, ofreciendo imágenes con una gran intensidad en las escenas luminosas y un contraste muy superior al de un televisor LED convencional. Estas características permiten disfrutar de películas, series, retransmisiones deportivas y videojuegos con una calidad de imagen especialmente atractiva, incluso en estancias con abundante luz natural.

La serie es compatible con los principales formatos HDR, entre ellos Dolby Vision, HDR10+, HDR10 y HLG, garantizando una reproducción óptima del contenido disponible en las principales plataformas de streaming y en los formatos físicos más habituales. El resultado es una imagen con un amplio rango dinámico, colores muy vivos y un elevado nivel de detalle tanto en las zonas oscuras como en las más iluminadas.

Guía de compra de televisores

Si estás valorando cambiar de televisor y no sabes qué tecnología o tamaño elegir, en nuestra guía completa te explicamos todo lo que debes tener en cuenta antes de comprar.

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Procesador de imagen

El rendimiento de la gama TCL T8D se apoya en el procesador AiPQ Pro, desarrollado por el fabricante para optimizar en tiempo real los principales parámetros de la imagen. Mediante algoritmos de inteligencia artificial, este procesador analiza cada escena de forma independiente con el objetivo de mejorar aspectos como el contraste, el color, la nitidez y el movimiento, adaptando continuamente el procesamiento al contenido que se está reproduciendo.

Otra de sus funciones más importantes es el escalado de resolución, permitiendo mejorar la apariencia de emisiones de televisión o contenidos en alta definición para aprovechar al máximo la resolución 4K del panel. Aunque ningún procesador puede añadir información que no existe en la señal original, sí es capaz de reducir el ruido de la imagen, mejorar la definición de los contornos y ofrecer una representación mucho más limpia y natural.

El AiPQ Pro también desempeña un papel fundamental en la reproducción de contenidos HDR, ajustando el brillo, el contraste y la representación del color para extraer el máximo partido a las capacidades del panel QD-Mini LED. Todo ello contribuye a ofrecer una imagen equilibrada y con una notable sensación de profundidad, independientemente del tipo de contenido que se esté visualizando.

En conjunto, el procesador de imagen constituye uno de los elementos que permiten a la TCL T8D ofrecer un rendimiento muy superior al que cabría esperar dentro de su rango de precio, aprovechando al máximo el potencial del panel y de la retroiluminación Mini LED.

Prestaciones para videojuegos

La gama TCL T8D también ha sido diseñada pensando en los aficionados a los videojuegos, incorporando un conjunto de prestaciones que permiten aprovechar todo el potencial de las consolas de última generación y de los ordenadores más potentes. Entre ellas destaca su frecuencia de actualización de hasta 144 Hz, capaz de ofrecer una imagen especialmente fluida en los títulos compatibles.

A ello se suma la presencia de conexiones HDMI 2.1 con funciones como VRR (Variable Refresh Rate) y ALLM (Auto Low Latency Mode). La primera sincroniza la frecuencia de actualización del televisor con la velocidad de generación de imágenes de la consola o del ordenador, reduciendo el efecto de cortes en la imagen, mientras que la segunda activa automáticamente el modo de baja latencia cuando detecta una fuente de juego compatible, mejorando la capacidad de respuesta.

La serie incorpora además una práctica barra de juego o Game Bar, desde la que es posible consultar y modificar de forma rápida diferentes parámetros relacionados con la experiencia de juego, como la frecuencia de actualización, el estado del VRR o distintos ajustes de imagen, sin necesidad de abandonar la partida.

Gracias a este conjunto de tecnologías, la TCL T8D ofrece una experiencia muy satisfactoria para los jugadores, combinando una baja latencia, una elevada fluidez y una excelente calidad de imagen. Todo ello convierte a esta gama en una opción especialmente interesante tanto para disfrutar de videojuegos competitivos como de títulos con un fuerte componente cinematográfico.

Sistema operativo y sonido

La gama TCL T8D incorpora Google TV como sistema operativo, una de las plataformas Smart TV más completas y versátiles del mercado. Su interfaz resulta intuitiva y permite acceder de forma rápida a las principales aplicaciones de streaming, como Netflix, Prime Video, Disney+, YouTube o Max, además de ofrecer recomendaciones personalizadas basadas en los hábitos de visualización del usuario.

El televisor también integra Chromecast, facilitando el envío de contenidos desde teléfonos móviles, tabletas u ordenadores sin necesidad de dispositivos adicionales. A ello se suma la compatibilidad con Google Assistant y Amazon Alexa, permitiendo controlar distintas funciones mediante comandos de voz e integrarse fácilmente en un hogar conectado.

En el apartado sonoro, la serie TCL T8D ofrece una experiencia equilibrada para el uso diario, con un sistema de audio compatible con Dolby Atmos que proporciona una mayor sensación de amplitud y espacialidad en películas, series y videojuegos. Como ocurre en la mayoría de televisores ultrafinos actuales, quienes busquen una experiencia cinematográfica más envolvente podrán complementar el equipo con una barra de sonido o un sistema de audio externo.

En conjunto, la combinación de Google TV, una amplia conectividad inalámbrica y un apartado sonoro bien resuelto convierte a la TCL T8D en un televisor cómodo de utilizar desde el primer momento, tanto para disfrutar de contenidos en streaming como para integrarlo con otros dispositivos del hogar.

Diseño y conectividad

La TCL T8D presenta un diseño moderno y minimalista, con marcos muy reducidos que permiten centrar toda la atención en la imagen y favorecen una mayor sensación de inmersión. Su estética resulta elegante y discreta, facilitando la integración del televisor en todo tipo de salones independientemente del tamaño elegido.

En el apartado de la conectividad, la serie ofrece un equipamiento muy completo para responder a las necesidades actuales. Dispone de varias entradas HDMI, entre ellas puertos HDMI 2.1 para aprovechar funciones avanzadas como los 144 Hz, VRR y ALLM, además de conexiones USB para la reproducción de contenidos multimedia y la grabación en aquellos modelos y mercados donde esta función esté disponible.

La conectividad de red se completa con Wi-Fi de doble banda y puerto Ethernet para quienes prefieran una conexión por cable, así como Bluetooth para enlazar auriculares inalámbricos, barras de sonido, mandos u otros dispositivos compatibles de forma rápida y sencilla.

En conjunto, la TCL T8D ofrece una conectividad preparada tanto para el entretenimiento actual como para futuras ampliaciones del equipo, permitiendo conectar consolas, reproductores multimedia, equipos de sonido o dispositivos de almacenamiento sin limitaciones importantes.

¿Qué tamaños componen la gama TCL T8D?

La gama TCL T8D está disponible en cinco tamaños de pantalla, permitiendo elegir la opción que mejor se adapte tanto al espacio disponible como a la distancia de visionado. Independientemente de las pulgadas elegidas, todos los modelos comparten la misma filosofía de producto y las principales tecnologías de la serie, entre ellas el panel HVA, la combinación QD-Mini LED y Google TV como sistema operativo.

TCL T8D de 55 pulgadas

La versión de 55 pulgadas es una excelente elección para dormitorios, salas de estar de tamaño medio o para quienes desean disfrutar de la tecnología QD-Mini LED sin necesidad de una pantalla de grandes dimensiones. Mantiene las principales prestaciones de la gama en un formato muy equilibrado.

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Medidas televisor TCL T8D de 55 pulgadas

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TCL T8D de 65 pulgadas

El modelo de 65 pulgadas representa probablemente el punto de equilibrio de la serie. Su tamaño resulta ideal para la mayoría de salones, ofreciendo una experiencia muy inmersiva sin requerir una distancia de visionado especialmente elevada.

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TCL T8D de 75 pulgadas

Con 75 pulgadas, la experiencia da un importante salto en espectacularidad. Es una opción muy recomendable para quienes disponen de un salón amplio y desean disfrutar de películas, series o videojuegos con un elevado nivel de inmersión.

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TCL T8D de 85 pulgadas

La versión de 85 pulgadas está pensada para quienes buscan convertir el televisor en el auténtico protagonista del salón. Su enorme superficie de imagen permite disfrutar plenamente del potencial del panel QD-Mini LED, especialmente al reproducir contenidos en alta calidad.

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Medidas televisor TCL T8D de 85 pulgadas

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TCL T8D de 98 pulgadas

El impresionante modelo de 98 pulgadas está dirigido a quienes desean una experiencia lo más cercana posible a una sala de cine. Sus dimensiones requieren una estancia amplia, pero a cambio ofrecen una inmersión difícil de igualar con formatos más convencionales.

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Medidas televisor TCL T8D de 98 pulgadas

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Nuestra opinión

La TCL T8D nos parece una de las gamas más interesantes que han llegado al mercado durante 2026 dentro de la categoría Mini LED. TCL ha conseguido reunir en esta serie tecnologías habitualmente reservadas para modelos de precio superior, como el panel HVA, la combinación QD-Mini LED, un elevado nivel de brillo y un completo apartado para videojuegos, manteniendo al mismo tiempo una excelente relación entre prestaciones y precio.

A ello se suma la presencia de Google TV como sistema operativo, un procesador de imagen capaz de optimizar eficazmente todo tipo de contenidos y una conectividad muy completa, configurando un televisor equilibrado que responde con solvencia tanto en el uso diario como al disfrutar de películas, series, retransmisiones deportivas o videojuegos.

Como ocurre con cualquier televisor ultrafino, quienes busquen una experiencia sonora de auténtico nivel cinematográfico obtendrán un mejor resultado acompañándolo de una barra de sonido o de un sistema de audio externo. Más allá de este aspecto, la TCL T8D ofrece muy pocos compromisos dentro de su rango de precio y constituye una opción especialmente recomendable para quienes desean dar el salto a la tecnología Mini LED sin realizar la inversión que exigen las gamas más avanzadas del mercado.

En definitiva, consideramos que la TCL T8D representa una compra muy acertada para la mayoría de usuarios que buscan un televisor moderno, bien equipado y preparado para disfrutar durante muchos años de todo tipo de contenidos con una excelente calidad de imagen.

Televisores de 85 pulgadas

Para esta selección de televisores de 85 pulgadas hemos preferido centrarnos en dos modelos actuales con una excelente relación entre prestaciones y precio. Hemos descartado tanto los televisores de gama muy alta, cuyo coste supera ampliamente el presupuesto de la mayoría de compradores, como las ofertas excesivamente económicas, que con frecuencia corresponden a modelos de generaciones anteriores próximos a ser sustituidos. Las dos propuestas pertenecen a las nuevas gamas de TCL y LG presentadas en 2026, incorporando tecnologías de última generación a un precio razonable.

¿Merece la pena comprar un televisor de 85 pulgadas?

El televisor de 55 pulgadas continúa siendo el formato más vendido en España. Sin embargo, la tendencia de los últimos años muestra un crecimiento constante de las pantallas de gran tamaño, impulsado por la popularización de las plataformas de streaming en 4K, la mejora de la calidad de imagen y el deseo de disfrutar de una experiencia cada vez más inmersiva sin necesidad de instalar un proyector.

En este contexto, los televisores de 85 pulgadas representan un salto muy importante respecto a tamaños más habituales como 55 o 65 pulgadas. Con una anchura cercana a los 1,90 metros, son capaces de ofrecer una sensación de inmersión espectacular, especialmente al reproducir películas, series, eventos deportivos o videojuegos. No obstante, antes de decidirse por este formato conviene asegurarse de que el salón dispone del espacio suficiente y de una distancia de visionado adecuada, ya que un televisor de estas dimensiones se convierte inevitablemente en el elemento protagonista de la estancia.

Precisamente por sus dimensiones y su precio, elegir un televisor de 85 pulgadas requiere valorar aspectos como la tecnología del panel, el brillo, el sistema operativo y la distancia de visionado. A continuación analizamos dos de las opciones más interesantes disponibles actualmente dentro de un presupuesto razonable.

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¿Qué debemos tener en cuenta al elegir un televisor de 85 pulgadas?

Aunque todos los televisores de 85 pulgadas comparten unas dimensiones muy similares, las diferencias entre unos modelos y otros pueden ser importantes. Aspectos como la tecnología del panel, el nivel de brillo, las prestaciones para videojuegos o el sistema operativo influyen directamente en la calidad de imagen y en la experiencia de uso. Antes de decidirse por un modelo conviene conocer qué ofrece cada uno de estos apartados.

Tecnología del panel

La tecnología del panel es uno de los factores que más condiciona la calidad de imagen. En la actualidad es posible encontrar televisores LED convencionales, QLED, Mini LED e incluso OLED en este tamaño.

Los paneles LED siguen siendo la alternativa más económica y ofrecen un rendimiento más que suficiente para un uso general. Por su parte, la tecnología Mini LED supone un importante salto cualitativo al utilizar miles de diodos de iluminación de pequeño tamaño, lo que permite un control mucho más preciso de la luz, un mayor brillo y un contraste superior, especialmente al reproducir contenidos HDR.

Brillo y compatibilidad HDR

En una pantalla de 85 pulgadas el nivel de brillo adquiere una importancia especial. Cuanto mayor es la superficie del panel, más evidente resulta la diferencia entre un televisor capaz de ofrecer un HDR convincente y otro con un brillo más limitado.

Por este motivo resulta recomendable elegir modelos compatibles con los principales formatos HDR, como HDR10, HLG o Dolby Vision, prestando también atención a la capacidad de brillo del panel, especialmente si el televisor va a instalarse en un salón muy luminoso.

Prestaciones para videojuegos

Los aficionados a los videojuegos encontrarán en este tamaño una experiencia especialmente inmersiva. No obstante, conviene comprobar que el televisor incorpora funciones como HDMI 2.1, tasas de refresco de 120 o 144 Hz, VRR (Variable Refresh Rate) y ALLM (Auto Low Latency Mode), tecnologías que permiten disfrutar de una mayor fluidez y reducir la latencia cuando se utilizan consolas de última generación o un ordenador.

Si el uso va a centrarse principalmente en ver películas, series o la televisión convencional, estas prestaciones pasan a un segundo plano, aunque siempre constituyen un valor añadido de cara al futuro.

Sistema operativo y conectividad

Por último, no conviene pasar por alto el sistema operativo. Un entorno rápido, intuitivo y con un amplio catálogo de aplicaciones facilita enormemente el uso diario del televisor. Del mismo modo, es recomendable comprobar el número de puertos HDMI y USB disponibles, así como la compatibilidad con asistentes de voz o tecnologías de transmisión inalámbrica, aspectos que aportan comodidad y amplían las posibilidades de conexión con otros dispositivos.

Nuestra selección de televisores de 85 pulgadas

Después de analizar las principales características que conviene valorar antes de comprar un televisor de este tamaño, hemos seleccionado dos modelos que destacan por ofrecer una excelente relación entre prestaciones y precio. En lugar de elaborar una lista interminable de televisores, hemos preferido centrarnos en dos propuestas de 2026 que responden a perfiles de usuario diferentes: una opción más asequible para quienes buscan disfrutar de una pantalla de 85 pulgadas con un presupuesto contenido y otra equipada con tecnología Mini LED, pensada para quienes desean dar un paso más en calidad de imagen sin alcanzar el elevado precio de los modelos de gama alta.

LG 85NU800B6LA: una gran pantalla para quienes priorizan el equilibrio entre calidad y precio

El LG 85NU800B6LA representa una de las opciones más interesantes para quienes desean dar el salto a las 85 pulgadas sin realizar un desembolso excesivo. Aunque se trata de un televisor con panel LED convencional, ofrece una calidad de imagen más que suficiente para disfrutar de películas, series, retransmisiones deportivas y videojuegos, apoyándose además en la experiencia de LG en el procesamiento de imagen y en un sistema operativo especialmente intuitivo.

Entre sus principales puntos fuertes destacan su compatibilidad con los formatos HDR más habituales, el procesador de imagen de última generación y la plataforma webOS, una de las más completas y sencillas de utilizar. Todo ello convierte a este modelo en una alternativa muy equilibrada para quienes buscan una pantalla de gran formato destinada principalmente al entretenimiento doméstico.

Si deseas conocer en profundidad todas sus características, puedes consultar nuestro análisis completo del LG NU800B6LA, donde examinamos con detalle su calidad de imagen, prestaciones, sistema operativo y rendimiento en los diferentes escenarios de uso.

El principal atractivo de este modelo reside precisamente en su equilibrio. Renuncia a tecnologías más avanzadas como el Mini LED, pero a cambio ofrece un precio considerablemente más contenido, permitiendo acceder a una enorme pantalla de 85 pulgadas sin superar el presupuesto que muchas familias están dispuestas a invertir.

TCL 85T8D: tecnología Mini LED para dar un paso más en calidad de imagen

Para quienes buscan una calidad de imagen superior sin entrar en el elevado coste de los televisores de gama alta, el TCL 85T8D se presenta como una de las propuestas más interesantes del mercado. Frente a un panel LED convencional, este modelo incorpora tecnología Mini LED, una solución que mejora de forma notable el control de la iluminación, el contraste y el brillo, aspectos especialmente importantes en una pantalla de 85 pulgadas.

Esta tecnología permite reproducir escenas oscuras con una mayor profundidad y ofrecer imágenes HDR mucho más impactantes, manteniendo al mismo tiempo un excelente nivel de detalle en las zonas más luminosas. El resultado es una experiencia especialmente satisfactoria al disfrutar de películas, series o eventos deportivos, donde el incremento del contraste y del brillo aporta una sensación de realismo muy superior.

El TCL 85T8D también destaca por ofrecer un completo apartado para videojuegos, con funciones avanzadas pensadas para aprovechar las prestaciones de las consolas de última generación y de los ordenadores más potentes. A ello se suma Google TV, un sistema operativo intuitivo que proporciona acceso a un amplio catálogo de aplicaciones y facilita la organización de contenidos y recomendaciones personalizadas.

Si estás valorando este modelo, te recomendamos consultar nuestro análisis completo de la gama TCL T8D, donde examinamos en profundidad su calidad de imagen, el procesador AiPQ Pro, las prestaciones para videojuegos y las diferencias entre todos los tamaños disponibles.

Su precio es superior al del modelo de LG incluido en esta selección, pero esa diferencia queda ampliamente justificada por la incorporación de un panel Mini LED y unas prestaciones más avanzadas. Por ello, consideramos que se trata de una excelente alternativa para quienes desean disfrutar de una pantalla de gran formato con una calidad de imagen capaz de competir con modelos sensiblemente más caros.

LG 85NU800B6LA o TCL 85T8D: ¿qué televisor elegir?

Tanto el LG 85NU800B6LA como el TCL 85T8D representan dos formas muy interesantes de acceder a un televisor de 85 pulgadas sin disparar el presupuesto. Aunque ambos comparten resolución 4K, funciones Smart TV y un tamaño de pantalla espectacular, cada uno está orientado a un perfil de usuario diferente.

El LG 85NU800B6LA apuesta por ofrecer una experiencia muy equilibrada, combinando una buena calidad de imagen, un sistema operativo especialmente intuitivo y la fiabilidad de una marca con una amplia trayectoria en el sector. Es una opción muy recomendable para quienes desean disfrutar de películas, series, retransmisiones deportivas o televisión convencional en una pantalla de gran formato, manteniendo un precio contenido.

Por su parte, el TCL 85T8D da un paso más en el apartado de la imagen gracias a la incorporación de un panel Mini LED. Su mayor nivel de brillo, un contraste más elevado y un control de la iluminación mucho más preciso permiten sacar un mayor partido a los contenidos HDR, ofreciendo una experiencia especialmente satisfactoria para los aficionados al cine, las plataformas de streaming y los videojuegos.

En nuestra opinión, el LG constituye una excelente elección para quienes buscan la mejor relación entre tamaño, prestaciones y precio, mientras que el TCL resulta una alternativa especialmente atractiva para los usuarios que están dispuestos a realizar una inversión algo mayor a cambio de disfrutar de una calidad de imagen superior. En ambos casos hablamos de dos televisores plenamente recomendables dentro de su categoría, por lo que la decisión dependerá principalmente del presupuesto disponible y del nivel de exigencia que cada usuario tenga respecto a la calidad de imagen.

LG 85NU800B6LA de 85 pulgadas

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TCL 85T8D de 85 pulgadas

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Dimensiones televisor LG de 85 pulgadas
Dimensiones televisor TCL de 85 pulgadas

Televisores LG UHD: nueva serie NU800B6LA de 2026

La nueva gama de acceso LG UHD recibe una interesante actualización para 2026 con mejoras que van más allá del habitual cambio de catálogo. La serie NU800B6LA incorpora un procesador más avanzado, nuevas funciones para gaming, una pantalla con tratamiento antirreflejos y la última evolución de webOS. Pero ¿son suficientes estas novedades para destacar dentro de la gama básica de televisores 4K? En este análisis examinamos sus características reales, sus puntos fuertes y también sus limitaciones.

LG UHD en la pared de un salón

LG UHD NU800B6LA: especificaciones técnicas

Antes de analizar en profundidad la calidad de imagen, las funciones inteligentes o el rendimiento en videojuegos de la LG UHD NU800B6LA, conviene repasar sus principales características técnicas. Sobre el papel, esta gama de acceso para 2026 incorpora algunas novedades interesantes respecto a generaciones anteriores, incluyendo un procesador actualizado, compatibilidad con funciones avanzadas para gaming y la última versión del sistema operativo webOS. Estas son sus especificaciones más destacadas:

CaracterísticasLG UHD NU800B6LA
Resolución4K Ultra HD (3.840 x 2.160 píxeles)
Tipo de panelLCD-LED con retroiluminación Direct LED
Frecuencia de refresco60 Hz nativos
ProcesadorAlpha 7 AI Processor 4K Gen9
HDR compatibleHDR10 y HLG
Escalado de imagenSuper Escalado 4K por IA
Sistema operativowebOS 26
GamingALLM, VRR (hasta 60 Hz), HGiG y Game Optimizer
Potencia de sonido20 W (2.0 canales)
HDMI3 entradas (eARC en HDMI 2)
Conectividad inalámbricaWi-Fi 5 y Bluetooth 5.3
Compatibilidad móvilAirPlay, Google Cast y LG ThinQ
Año de lanzamiento2026

Importante: algunos distribuidores y anuncios publicitarios atribuyen a esta gama una frecuencia de refresco de hasta 144 Hz. Sin embargo, la ficha técnica oficial de LG especifica claramente una tasa de refresco nativa de 60 Hz y compatibilidad con VRR únicamente hasta 60 Hz. Por ello, no existe evidencia técnica de que la LG UHD NU800B6LA pueda considerarse un televisor de 120 Hz o 144 Hz reales.

Diseño y construcción

A nivel estético, la LG UHD NU800B6LA mantiene la línea de diseño habitual de los televisores UHD de entrada de la marca, apostando por una apariencia moderna y discreta que facilita su integración en prácticamente cualquier salón. Los marcos que rodean la pantalla son relativamente reducidos, contribuyendo a una experiencia visual más inmersiva sin incrementar de forma innecesaria las dimensiones del conjunto.

La construcción recurre principalmente a materiales plásticos, algo completamente normal dentro de esta categoría de precio, aunque el acabado general transmite una sensación de solidez correcta para un televisor orientado al mercado de gran consumo. Su sistema de soporte proporciona una estabilidad adecuada y permite una instalación sencilla tanto sobre un mueble como mediante soporte de pared compatible con estándar VESA.

Uno de los aspectos más interesantes de esta generación es la incorporación de una pantalla con tratamiento diseñado para reducir los reflejos ambientales. Aunque no se trata de un acabado mate comparable al que encontramos en algunos modelos de gama alta especializados, sí puede contribuir a mejorar la visibilidad en estancias luminosas o con fuentes de luz situadas frente al televisor.

En líneas generales, la LG UHD NU800B6LA apuesta por un diseño funcional y moderno, sin elementos especialmente llamativos pero suficientemente cuidado para satisfacer las necesidades de la mayoría de usuarios que buscan un televisor equilibrado para el uso diario.

LG UHD NU800B6LA

Calidad de imagen de la LG UHD NU800B6LA

La calidad de imagen continúa siendo el aspecto más importante a la hora de valorar cualquier televisor, especialmente en una gama de acceso como la LG UHD NU800B6LA. Aunque este modelo incorpora un procesador más avanzado y diversas funciones de procesamiento mediante inteligencia artificial, su rendimiento final dependerá en gran medida de las capacidades del panel y del sistema de retroiluminación utilizado.

La serie NU800B6LA emplea un panel LCD-LED con retroiluminación Direct LED, una solución habitual en este segmento de mercado que busca ofrecer una iluminación uniforme de la pantalla manteniendo unos costes contenidos. Como ocurre en la mayoría de televisores de entrada, la experiencia visual estará más orientada al consumo diario de televisión, plataformas de streaming y contenidos deportivos que a la reproducción de cine HDR de alto nivel.

Uno de los aspectos más interesantes de esta generación es la incorporación del procesador Alpha 7 AI 4K Gen9, que se encarga de tareas como el escalado de contenidos de menor resolución, la optimización del contraste y la gestión dinámica de la imagen. Gracias a ello, las emisiones de televisión en HD o los contenidos Full HD pueden beneficiarse de una mejora apreciable en nitidez y definición respecto a modelos más básicos.

La compatibilidad con los formatos HDR10 y HLG permite reproducir contenidos con alto rango dinámico procedentes de plataformas de streaming y emisiones compatibles. No obstante, conviene recordar que la experiencia HDR real no depende únicamente de la compatibilidad con estos formatos, sino también de factores como el nivel de brillo máximo y la capacidad del panel para reproducir escenas de alto contraste, aspectos que suelen marcar las diferencias entre las gamas básicas y los modelos de categoría superior.

Por otro lado, LG también destaca la presencia de un tratamiento destinado a reducir los reflejos de la pantalla. Aunque no alcanza el nivel de los acabados antirreflejos más avanzados presentes en televisores premium, puede contribuir a mejorar la visualización en estancias luminosas y reducir parcialmente las molestias provocadas por ventanas o puntos de luz cercanos.

En conjunto, la LG UHD NU800B6LA parece ofrecer una calidad de imagen equilibrada para un uso generalista, apoyándose más en el procesamiento y las funciones inteligentes que en unas prestaciones de panel especialmente ambiciosas.

Soporte de la LG UHD NU800B6LA

Procesador Alpha 7 AI 4K Gen9 y procesamiento de imagen

Una de las principales novedades de la LG UHD NU800B6LA es la incorporación del procesador Alpha 7 AI 4K Gen9, una evolución que pretende mejorar diferentes aspectos relacionados con el tratamiento de la imagen y el sonido. Aunque el panel continúa perteneciendo a la gama de acceso del fabricante, un procesador más avanzado puede contribuir a mejorar la experiencia de uso en determinadas situaciones.

Entre sus funciones más destacadas se encuentra el sistema de Super Escalado 4K, encargado de mejorar la apariencia de contenidos emitidos en resoluciones inferiores. Esta tecnología resulta especialmente útil en emisiones de televisión convencional, canales TDT y contenidos Full HD procedentes de plataformas de streaming, donde el televisor debe reconstruir información adicional para adaptarla a la resolución 4K del panel.

LG también incorpora diversas herramientas de optimización basadas en inteligencia artificial que analizan la imagen en tiempo real para ajustar parámetros como el contraste, la nitidez o el color. Aunque estas tecnologías pueden aportar mejoras visibles en determinadas escenas, conviene señalar que su impacto suele ser más moderado de lo que sugieren algunos mensajes publicitarios y no pueden compensar las limitaciones físicas propias del panel.

Otro de los elementos presentes es el sistema Dynamic Tone Mapping, encargado de optimizar la representación del contenido HDR escena a escena. Esta función puede ayudar a mejorar la percepción de detalle en zonas muy oscuras o muy iluminadas, especialmente en contenidos HDR10, aunque su efectividad final dependerá también de la capacidad de brillo del televisor.

En conjunto, el Alpha 7 AI 4K Gen9 parece aportar una mejora interesante respecto a generaciones anteriores, especialmente en tareas de escalado y procesamiento de imagen. Sin embargo, como ocurre en cualquier televisor, el procesador constituye únicamente una parte de la ecuación y no debe confundirse con una mejora directa de las prestaciones físicas del panel.

Gaming: ¿realmente ofrece 144 Hz?

Las funciones para videojuegos se han convertido en uno de los principales argumentos de venta de los televisores modernos, y la LG UHD NU800B6LA no es una excepción. Entre sus características orientadas al gaming encontramos compatibilidad con ALLM (Modo Automático de Baja Latencia), VRR (Frecuencia de Refresco Variable), modo HGiG y el conocido Game Optimizer de LG, herramientas que permiten optimizar la experiencia de juego y reducir la latencia de entrada.

El ALLM permite que el televisor active automáticamente sus ajustes de baja latencia al detectar una consola compatible, mientras que el VRR adapta dinámicamente la frecuencia de actualización para minimizar problemas como el tearing o las pequeñas irregularidades en la fluidez de la imagen. Por su parte, el panel de control Game Optimizer facilita el acceso rápido a diversos parámetros relacionados con el rendimiento en juegos.

Sin embargo, uno de los aspectos que más dudas genera en torno a esta gama es la frecuencia de refresco anunciada por algunos distribuidores. En determinados anuncios y fichas comerciales pueden encontrarse referencias a tasas de refresco de hasta 144 Hz, una cifra que situaría a este televisor muy por encima de lo habitual dentro de la gama básica.

Tras revisar la documentación oficial de LG, no hemos encontrado ninguna referencia a una frecuencia de 120 Hz o 144 Hz. De hecho, la ficha técnica del fabricante especifica claramente una tasa de refresco nativa de 60 Hz y compatibilidad con VRR únicamente hasta 60 Hz. Por tanto, no existe evidencia técnica que permita considerar a la LG UHD NU800B6LA como un televisor de 120 Hz o 144 Hz reales.

Esto no significa que la experiencia gaming sea deficiente. Para usuarios que juegan de forma ocasional en consolas como PlayStation 5, Xbox Series X o Nintendo Switch 2, las funciones ALLM, VRR y Game Optimizer pueden aportar una experiencia satisfactoria. No obstante, quienes busquen aprovechar modos de juego a 120 Hz o frecuencias superiores deberán orientar su búsqueda hacia gamas más avanzadas.

En definitiva, la LG UHD NU800B6LA incorpora algunas funciones interesantes para videojuegos, pero la información oficial disponible indica que nos encontramos ante un televisor de 60 Hz nativos, por lo que conviene interpretar con cautela determinadas afirmaciones publicitarias que sugieren prestaciones superiores.

Brillo, contraste y rendimiento HDR

La compatibilidad con HDR10 y HLG permite a la LG UHD NU800B6LA reproducir contenidos con alto rango dinámico procedentes de plataformas de streaming, emisiones de televisión y reproductores compatibles. Sin embargo, como ocurre en cualquier televisor, la mera presencia de estos formatos no garantiza por sí sola una experiencia HDR de alto nivel.

Para obtener un HDR realmente impactante es necesario combinar varios factores, entre ellos un elevado nivel de brillo, un buen control de la retroiluminación y una capacidad suficiente para representar simultáneamente las zonas más oscuras y más luminosas de la imagen. Son precisamente estos aspectos los que suelen marcar las diferencias entre los televisores básicos y los modelos de gama media o alta.

LG incorpora en esta serie la función Dynamic Tone Mapping, una tecnología que analiza la imagen en tiempo real para optimizar la representación de escenas HDR. El fabricante también menciona un procesamiento basado en miles de zonas de análisis, un dato que hace referencia al tratamiento digital de la imagen realizado por el procesador y no a un sistema de atenuación local con miles de zonas físicas de iluminación.

Gracias a este procesamiento, el televisor puede mejorar la percepción de detalle en determinadas escenas y adaptar de forma dinámica la distribución del brillo. No obstante, estas tecnologías actúan sobre la señal de vídeo y no sustituyen las limitaciones inherentes al hardware del panel y de la retroiluminación.

Por ello, aunque la LG UHD NU800B6LA puede ofrecer una experiencia HDR correcta para contenidos cotidianos y plataformas de streaming, los usuarios más exigentes no deberían esperar el nivel de impacto visual, profundidad de negros o intensidad lumínica característicos de gamas superiores equipadas con sistemas de iluminación más avanzados.

En consecuencia, el principal valor añadido de esta serie parece residir en el trabajo realizado por el procesador Alpha 7 AI 4K Gen9 y sus algoritmos de optimización de imagen, más que en unas prestaciones HDR especialmente ambiciosas desde el punto de vista del hardware.

LG 85NU800B6LA
El dato de 2040 zonas en la publicidad podría inducir a error si pensamos en zonas de atenuación «local dimming». Se refiere a la función Dynamic Tone Mapping.

Colorimetría y fidelidad de imagen

La reproducción del color constituye uno de los aspectos más importantes en cualquier televisor moderno, ya que influye directamente en el realismo de las imágenes y en la experiencia visual general. En este apartado, la LG UHD NU800B6LA se apoya principalmente en el trabajo realizado por el procesador Alpha 7 AI 4K Gen9 para optimizar la representación de los contenidos.

Gracias a sus algoritmos de procesamiento, el televisor es capaz de analizar la imagen en tiempo real y realizar ajustes destinados a mejorar la percepción de detalle, el equilibrio cromático y la naturalidad de las escenas. Este tipo de procesamiento resulta especialmente útil en emisiones de televisión, contenidos en streaming y fuentes de menor calidad, donde puede contribuir a obtener una imagen más limpia y agradable.

La presencia de modos específicos de imagen, incluido FILMMAKER MODE™, permite además adaptar la reproducción a distintos tipos de contenido. Este último modo busca respetar la intención original de directores y creadores, reduciendo al mínimo los procesamientos artificiales que pueden alterar el aspecto cinematográfico de películas y series.

Otro punto favorable es el sistema de auto calibrado incorporado por LG, una función destinada a optimizar determinados parámetros de imagen para adaptarlos a las condiciones de visualización y al contenido reproducido. Aunque no sustituye una calibración profesional, puede ayudar a obtener resultados más equilibrados para la mayoría de usuarios.

Como ocurre en cualquier televisor de gama básica, la fidelidad cromática final dependerá también de las características físicas del panel utilizado. Sin embargo, la combinación del procesador Alpha 7 AI 4K Gen9 y las herramientas de procesamiento de imagen disponibles debería permitir a la LG UHD NU800B6LA ofrecer una reproducción del color satisfactoria para un uso doméstico generalista, especialmente en contenidos de televisión, plataformas de streaming y entretenimiento cotidiano.

Ángulos de visión y control de reflejos

La visualización de un televisor no depende únicamente de su resolución o de sus capacidades HDR. Factores como los ángulos de visión y la gestión de los reflejos pueden tener un impacto muy importante en la experiencia diaria, especialmente en salones luminosos o cuando varias personas observan la pantalla desde distintas posiciones.

LG destaca en esta gama la incorporación de una pantalla con tratamiento destinado a reducir los reflejos ambientales. Aunque el fabricante no especifica los detalles técnicos de esta solución, su objetivo es minimizar la incidencia de fuentes de luz externas como ventanas, lámparas o focos situados frente al televisor. Esto puede traducirse en una imagen más cómoda de visualizar durante el día y en una menor distracción provocada por reflejos molestos sobre la superficie de la pantalla.

No obstante, conviene aclarar que este tratamiento no convierte a la LG UHD NU800B6LA en un televisor con acabado mate. La pantalla continúa conservando parte de las características habituales de los paneles LCD modernos, por lo que los reflejos intensos seguirán siendo visibles en determinadas condiciones de iluminación. En consecuencia, aunque representa una mejora interesante respecto a diseños más convencionales, no debe interpretarse como una solución milagrosa para habitaciones muy luminosas.

En cuanto a los ángulos de visión, LG no especifica el tipo de panel utilizado en todas las diagonales de esta serie, por lo que el comportamiento puede variar según el tamaño elegido. Como sucede habitualmente en los televisores LCD-LED, es posible que la pérdida de contraste, brillo o saturación de color resulte más evidente al observar la pantalla desde posiciones muy laterales.

Para un uso habitual frente al televisor, estas limitaciones no deberían representar un problema importante. Sin embargo, en estancias amplias donde los espectadores se distribuyen en distintos puntos de la habitación, la experiencia visual podría verse condicionada por las características específicas del panel instalado en cada versión.

En conjunto, la LG UHD NU800B6LA parece ofrecer una gestión de reflejos más cuidada que la habitual en la gama de entrada, un aspecto que puede resultar especialmente atractivo para usuarios que utilizan el televisor durante el día o en salones con abundante iluminación natural.

webOS 26 y funciones inteligentes

La LG UHD NU800B6LA incorpora webOS 26, la última versión de la plataforma Smart TV desarrollada por LG. Tras años de evolución, este sistema operativo se ha consolidado como una de las alternativas más completas y fáciles de utilizar del mercado, ofreciendo una navegación fluida y acceso rápido a las principales aplicaciones de streaming.

La interfaz mantiene una organización clara e intuitiva que facilita el acceso a contenidos, ajustes y recomendaciones personalizadas. Gracias a ello, incluso los usuarios menos familiarizados con este tipo de dispositivos pueden desenvolverse con relativa facilidad desde los primeros días de uso.

Entre las novedades de esta generación destaca la integración de funciones basadas en inteligencia artificial, incluyendo un chatbot destinado a resolver dudas sobre el funcionamiento del televisor y ayudar en determinadas tareas de configuración. Aunque este tipo de herramientas todavía tienen una utilidad práctica limitada para muchos usuarios, representan una muestra de la creciente apuesta de los fabricantes por incorporar asistentes inteligentes en sus plataformas.

La compatibilidad con Google Cast, Apple AirPlay y Apple Home amplía las posibilidades de integración con smartphones, tablets y otros dispositivos conectados. Asimismo, la aplicación LG ThinQ permite controlar diversas funciones del televisor desde el móvil y acceder a opciones relacionadas con el ecosistema doméstico inteligente de la marca.

Otro aspecto destacable es la presencia de reconocimiento de voz y de los canales gratuitos LG Channels, que amplían la oferta de contenidos sin necesidad de instalar aplicaciones adicionales. Todo ello contribuye a convertir a la NU800B6LA en un televisor especialmente cómodo para quienes consumen habitualmente plataformas de streaming, televisión bajo demanda y contenidos online.

En conjunto, webOS 26 continúa siendo uno de los principales argumentos de compra de esta gama. Más allá de las funciones de inteligencia artificial que acompañan a su lanzamiento, su verdadero valor reside en una interfaz madura, estable y bien optimizada, capaz de ofrecer una experiencia de uso satisfactoria incluso varios años después de la compra.

Calidad de sonido

La LG UHD NU800B6LA incorpora un sistema de sonido de 2.0 canales con una potencia total de 20 vatios, una configuración habitual dentro de la gama básica de televisores 4K. Sobre el papel, estas cifras permiten cubrir adecuadamente las necesidades de uso diario, especialmente en programas de televisión, informativos, contenidos en streaming y emisiones deportivas.

Para mejorar la experiencia sonora, LG integra tecnologías como AI Sound Pro, un sistema de procesamiento que analiza el contenido reproducido y aplica ajustes automáticos destinados a optimizar la claridad de los diálogos y la percepción espacial del sonido. El fabricante también anuncia una simulación de sonido envolvente virtual 9.1.2, aunque conviene interpretar esta característica como un efecto de procesamiento digital y no como una reproducción equivalente a la de un sistema multicanal dedicado.

La presencia de funciones como Clear Voice facilita además una mejor inteligibilidad de las voces, algo especialmente útil en películas, series o programas donde los diálogos pueden quedar parcialmente ocultos por la música o los efectos de sonido.

Otro aspecto interesante es la compatibilidad con WOW Orchestra, una tecnología diseñada para trabajar conjuntamente con determinadas barras de sonido LG. Cuando ambos dispositivos son compatibles, los altavoces del televisor pueden colaborar con los de la barra para generar una escena sonora más amplia y envolvente.

No obstante, las limitaciones físicas de un sistema de 20 W integrado en un chasis delgado siguen estando presentes. Los graves profundos, la amplitud sonora y la capacidad para llenar estancias grandes estarán inevitablemente por debajo de lo que puede ofrecer una barra de sonido dedicada o un sistema de audio externo.

En consecuencia, la calidad de sonido de la LG UHD NU800B6LA debería resultar suficiente para un uso cotidiano, aunque los usuarios que consuman habitualmente cine, series o videojuegos encontrarán una mejora notable al combinar el televisor con una barra de sonido compatible.

Conectividad

La LG UHD NU800B6LA ofrece una conectividad acorde con las necesidades de la mayoría de usuarios actuales, incorporando las conexiones imprescindibles para integrar consolas, barras de sonido, dispositivos multimedia y equipos de almacenamiento externo.

Entre sus conexiones físicas encontramos tres entradas HDMI, una de ellas compatible con eARC a través del puerto HDMI 2. Esta característica permite transmitir audio de alta calidad hacia barras de sonido o receptores AV compatibles utilizando un único cable HDMI, simplificando considerablemente la instalación del sistema de entretenimiento doméstico.

El televisor también dispone de un puerto USB 2.0 para la reproducción de contenidos multimedia, así como entrada Ethernet para quienes prefieran una conexión a Internet por cable. Completan el apartado de conectividad física las entradas para antena terrestre, cable y satélite, además de la correspondiente ranura CI para servicios de televisión compatibles.

En el apartado inalámbrico, la presencia de Wi-Fi 5 y Bluetooth 5.3 garantiza una conexión estable con la red doméstica y facilita el uso de auriculares inalámbricos, altavoces Bluetooth y otros dispositivos compatibles. Asimismo, la integración de Google Cast y Apple AirPlay permite enviar contenido desde smartphones, tablets y ordenadores de forma rápida y sencilla.

La compatibilidad con LG ThinQ y Apple Home amplía además las posibilidades de integración dentro del hogar conectado, permitiendo controlar determinadas funciones del televisor desde dispositivos móviles o mediante sistemas de automatización compatibles.

En términos generales, la conectividad de la LG UHD NU800B6LA cubre adecuadamente las necesidades habituales de un televisor moderno. Aunque no incorpora características especialmente avanzadas reservadas a modelos de gama superior, ofrece todo lo necesario para disfrutar de plataformas de streaming, dispositivos externos y sistemas de audio actuales sin limitaciones importantes.

Ventajas y desventajas de la LG UHD NU800B6LA

ras analizar sus principales características, la LG UHD NU800B6LA se presenta como una propuesta equilibrada dentro de la gama básica de televisores 4K. Aunque incorpora algunas mejoras interesantes respecto a generaciones anteriores, también mantiene ciertas limitaciones habituales en este segmento de precio.

Lo mejor

  • Procesador Alpha 7 AI 4K Gen9, que mejora el escalado y el procesamiento de imagen respecto a modelos más básicos.
  • Sistema operativo webOS 26, una de las plataformas Smart TV más completas, maduras e intuitivas del mercado.
  • Compatibilidad con funciones gaming como ALLM, VRR, HGiG y Game Optimizer.
  • Tratamiento de pantalla destinado a reducir los reflejos ambientales.
  • Compatibilidad con Google Cast, Apple AirPlay, Apple Home y LG ThinQ.
  • Dynamic Tone Mapping para optimizar la reproducción de contenidos HDR.
  • Buena conectividad inalámbrica gracias a Wi-Fi 5 y Bluetooth 5.3.

Aspectos mejorables

  • Panel de 60 Hz nativos, lejos de las cifras de 120 Hz o 144 Hz que algunos anuncios publicitarios sugieren.
  • Sistema de sonido correcto para uso cotidiano, pero limitado para cine y videojuegos sin apoyo de una barra de sonido externa.
  • Sólo tres entradas HDMI, una cifra algo justa para usuarios con múltiples dispositivos conectados.
  • Compatibilidad HDR presente, aunque previsiblemente alejada del rendimiento ofrecido por modelos de gama media o alta.
  • LG no especifica oficialmente el tipo de panel utilizado en todas las diagonales de la serie, lo que dificulta anticipar con exactitud aspectos como el contraste o los ángulos de visión según el tamaño elegido.

En conjunto, la LG UHD NU800B6LA destaca más por la calidad de su plataforma Smart TV, las mejoras introducidas en el procesamiento de imagen y sus funciones de conectividad que por unas prestaciones especialmente ambiciosas en apartados como la frecuencia de refresco o el rendimiento HDR.

Opinión y conclusiones sobre la LG UHD NU800B6LA

La LG UHD NU800B6LA llega al mercado como una evolución interesante dentro de la gama básica 4K del fabricante coreano. Aunque no introduce cambios revolucionarios, sí incorpora mejoras apreciables en aspectos como el procesamiento de imagen, las funciones inteligentes y la experiencia general de uso, apoyándose para ello en el nuevo procesador Alpha 7 AI 4K Gen9 y en la última versión del sistema operativo webOS 26.

A lo largo de este análisis hemos comprobado que algunas de las afirmaciones publicitarias asociadas a esta serie deben interpretarse con cierta cautela. El ejemplo más evidente es la frecuencia de refresco, ya que la documentación oficial de LG especifica un panel de 60 Hz nativos con VRR hasta 60 Hz, una realidad muy diferente a las cifras de 120 Hz o 144 Hz que pueden encontrarse en determinados anuncios comerciales.

Sin embargo, más allá de estas cuestiones, la NU800B6LA ofrece un conjunto equilibrado para quienes buscan un televisor destinado principalmente al consumo de televisión, plataformas de streaming, eventos deportivos y videojuegos ocasionales. Su plataforma Smart TV continúa siendo una de las más completas y agradables de utilizar dentro de su categoría, mientras que las mejoras introducidas en el procesamiento de imagen contribuyen a obtener un resultado visual satisfactorio en el uso diario.

Por el contrario, los usuarios más exigentes en apartados como el HDR, la frecuencia de refresco o el rendimiento cinematográfico encontrarán opciones más adecuadas en gamas superiores equipadas con paneles de mayores prestaciones y sistemas de iluminación más avanzados.

En definitiva, la LG UHD NU800B6LA no pretende competir con los televisores premium ni con los modelos orientados al gaming de alto nivel. Su objetivo es ofrecer una experiencia equilibrada, moderna y fácil de utilizar a un precio contenido. Si se valora especialmente la estabilidad de webOS, la conectividad y la facilidad de uso, puede convertirse en una opción muy interesante dentro del segmento de entrada. No obstante, conviene conocer sus limitaciones reales y no dejarse llevar por determinadas cifras publicitarias que no siempre coinciden con las especificaciones oficiales del fabricante.

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