El proyector WIMIUS G1 nos ha llamado la atención por sus prestaciones dado su bajo precio. Normalmente nos gustan los proyectores planteados con seriedad y huimos de todos aquellos que mienten o exageran en datos tan relevantes como la luminosidad, algo demasiado habitual entre algunos modelos económicos. El G1 también procede de una marca centrada en productos asequibles, pero sobre el papel incorpora características que resultan difíciles de encontrar en este rango de precios, como Google TV integrado, enfoque automático o distintas funciones de ajuste inteligente. Hemos querido analizarlo con la misma seriedad que cualquier otro proyector para comprobar qué ofrece realmente y cuáles son sus principales limitaciones.

¿Qué es el WIMIUS G1 y por qué nos ha llamado la atención?
El WIMIUS G1 es un proyector Full HD de precio asequible que llegó al mercado en 2025 y que reúne algunas características poco habituales dentro de los modelos económicos. Su resolución nativa es de 1920 × 1080 píxeles, incorpora Google TV y cuenta con diferentes funciones automáticas destinadas a facilitar la instalación y el ajuste de la imagen.
Precisamente esa combinación es la que despertó nuestro interés. Existen numerosos proyectores económicos capaces de ofrecer una imagen de gran tamaño, pero muchos recurren a especificaciones poco claras, sistemas inteligentes limitados o cifras de luminosidad difíciles de interpretar. El WIMIUS G1 también se mueve en un segmento de precio muy competitivo, pero sobre el papel intenta ofrecer una experiencia más completa al incorporar un sistema Google TV integrado, enfoque automático, corrección de la imagen y otras funciones que hasta hace relativamente poco estaban reservadas a modelos de mayor precio.
Por supuesto, unas buenas especificaciones no convierten automáticamente a un producto en una buena compra. Por ese motivo hemos querido analizar el WIMIUS G1 con detenimiento, comprobar qué significan realmente sus características y, sobre todo, poner también sobre la mesa las limitaciones que debemos esperar de un proyector situado en este rango de precio.
Un proyector WIMIUS con Google TV integrado
Uno de los aspectos que más diferencia al WIMIUS G1 de muchos proyectores económicos es la incorporación de Google TV como sistema operativo. Puede parecer una característica secundaria, pero en realidad resulta especialmente importante en un producto pensado para reproducir películas, series y otros contenidos procedentes de plataformas de streaming.
Muchos proyectores de precio reducido incorporan versiones básicas de Android o sistemas inteligentes propios con un funcionamiento y una compatibilidad limitados. Esto puede obligar al usuario a conectar un dispositivo externo para acceder correctamente a determinados servicios, especialmente cuando se trata de reproducir contenidos protegidos con los sistemas de seguridad utilizados por plataformas como Netflix o Prime Video.
El WIMIUS G1 evita en principio esta dependencia al incorporar Google TV integrado y ofrecer acceso directo a las principales aplicaciones de streaming. Además de facilitar la instalación y el uso diario del proyector, esto permite disponer de una experiencia mucho más cercana a la de un televisor inteligente moderno sin necesidad de añadir un dispositivo adicional.
Naturalmente, Google TV no mejora por sí mismo la calidad de imagen del proyector, pero sí puede mejorar considerablemente su comodidad de uso. Y en un modelo situado en un rango de precio tan asequible, la incorporación de un sistema de este tipo nos parece una de sus características más interesantes.
Resolución Full HD y compatibilidad con contenido 4K
El WIMIUS G1 cuenta con una resolución nativa Full HD de 1920 × 1080 píxeles. Esto significa que su panel de proyección está formado por algo más de dos millones de píxeles y que esa es la resolución máxima que puede mostrar de forma nativa.
Sin embargo, entre sus especificaciones también encontramos compatibilidad con señales de mayor resolución, incluido el contenido 4K. Es importante diferenciar ambos conceptos, ya que poder recibir o reproducir una señal 4K no significa que el proyector tenga una resolución 4K nativa. Cuando recibe este tipo de contenido, el WIMIUS G1 debe adaptar la imagen a su resolución Full HD antes de proyectarla.
Esto no tiene por qué ser un problema, especialmente teniendo en cuenta el rango de precio en el que se mueve. Una resolución Full HD sigue siendo suficiente para disfrutar de películas, series o videojuegos en una pantalla de gran tamaño, siempre que mantengamos una distancia de visionado adecuada y utilicemos una fuente de buena calidad.
Además, la compatibilidad con señales 4K puede resultar útil para reproducir contenidos procedentes de plataformas o dispositivos actuales sin necesidad de preocuparnos por la resolución original del archivo. Pero conviene tener claro que, independientemente de la resolución de la señal recibida, la imagen proyectada por el WIMIUS G1 seguirá teniendo una resolución máxima de 1920 × 1080 píxeles.
¿Qué tal es la luminosidad del WIMIUS G1?
La luminosidad es probablemente uno de los aspectos que más atención merece cuando analizamos el WIMIUS G1. La marca ha anunciado diferentes cifras para este modelo según el mercado y, en la actualidad, su página española indica hasta 1400 lúmenes ANSI, mientras que otras fuentes y publicaciones anteriores del propio producto hacen referencia a 1000 ANSI. Esta diferencia nos parece suficientemente importante como para no limitarnos a repetir una cifra y darla por buena sin más.
Además, una medición independiente realizada sobre el WIMIUS G1 obtuvo alrededor de 700 lúmenes ANSI, una cifra sensiblemente inferior a las anunciadas por el fabricante. No podemos extrapolar una única medición a todas las unidades ni sabemos si las condiciones, el modo de imagen o el procedimiento utilizado son exactamente comparables con los empleados por WIMIUS, por lo que consideramos más prudente presentar el dato como una referencia y no como una sentencia definitiva sobre el rendimiento del proyector.
En cualquier caso, incluso tomando como referencia esta medición independiente, estamos ante una luminosidad que puede resultar suficiente para disfrutar de una pantalla de gran tamaño en una habitación con poca luz. Como ocurre con cualquier proyector, cuanto mayor sea la luz ambiental y mayor el tamaño de la imagen, más difícil será mantener un buen nivel de contraste y viveza en la imagen. Por eso, más que fijarnos exclusivamente en una cifra de lúmenes, debemos entender en qué condiciones puede ofrecer el WIMIUS G1 una experiencia satisfactoria.
También conviene recordar que la luminosidad anunciada por el fabricante no debe interpretarse como una garantía de que podremos utilizar el proyector cómodamente con la habitación iluminada. Un proyector de este precio no puede competir en este aspecto con modelos domésticos de gama superior dotados de fuentes de luz mucho más potentes. Su terreno natural está en las estancias con iluminación controlada, especialmente cuando buscamos una pantalla de gran tamaño para películas, series o videojuegos.
Por tanto, nuestra valoración de la luminosidad del WIMIUS G1 debe ser necesariamente prudente. La cifra anunciada por WIMIUS resulta atractiva, pero la existencia de mediciones independientes inferiores y las diferencias encontradas entre las propias cifras comerciales de la marca aconsejan no utilizar los lúmenes como único argumento para valorar el proyector. En este caso, nos parece mucho más importante considerar conjuntamente la luminosidad, el tamaño de pantalla y la cantidad de luz presente en la habitación.
Enfoque automático, corrección trapezoidal y ajuste inteligente
Una de las características más interesantes del WIMIUS G1 es la cantidad de funciones automáticas que incorpora para facilitar su instalación. El enfoque automático, la corrección trapezoidal y el ajuste inteligente de la pantalla permiten poner en marcha el proyector con mucha menos intervención que la necesaria en modelos económicos más sencillos.
El enfoque automático se encarga de ajustar la nitidez de la imagen cuando movemos o encendemos el proyector, evitando tener que recurrir continuamente al mando a distancia para conseguir una imagen correctamente enfocada. Es especialmente práctico si el proyector no permanece instalado de forma fija y lo utilizamos en diferentes lugares.
A esta función se añade la corrección trapezoidal automática, que permite compensar la deformación que aparece cuando el proyector no está perfectamente perpendicular a la superficie de proyección. En lugar de mostrar una imagen con forma de trapecio, el sistema modifica la geometría de la proyección para aproximarla a un rectángulo.
El WIMIUS G1 incorpora además funciones de ajuste automático de pantalla y detección de obstáculos, destinadas a adaptar la imagen cuando encuentra elementos que interfieren en la superficie de proyección. Esto puede resultar útil en una instalación doméstica en la que no siempre podemos colocar el proyector exactamente en el punto ideal.
Ahora bien, conviene poner estas funciones en su contexto. La corrección trapezoidal y los sistemas automáticos de ajuste son muy útiles para simplificar la instalación, pero no sustituyen a una colocación físicamente correcta del proyector. Siempre que sea posible, lo recomendable es situarlo centrado respecto a la pantalla y lo más perpendicular posible a ella. Cuantas más correcciones digitales tenga que aplicar el sistema, mayor será la modificación que sufrirá la imagen original.
Por tanto, consideramos que las funciones automáticas del WIMIUS G1 son una ventaja especialmente importante por comodidad, pero no deberían utilizarse como argumento para colocar el proyector en cualquier posición. Su verdadero valor está en facilitar el ajuste y permitir una instalación más flexible, manteniendo siempre que sea posible una posición adecuada respecto a la pantalla.
En un proyector económico, disponer de enfoque automático, corrección trapezoidal, ajuste de pantalla y detección de obstáculos aporta una experiencia de uso considerablemente más sencilla. Y en este apartado, el WIMIUS G1 ofrece un conjunto de funciones que hasta hace no demasiado tiempo encontrábamos principalmente en proyectores de categorías superiores.

Diseño y calidad de construcción
El WIMIUS G1 presenta un diseño bastante cuidado para tratarse de un proyector situado en un segmento de precio económico. Su aspecto es sobrio y discreto, con unas formas pensadas para integrarse con facilidad en una instalación doméstica y sin recurrir a elementos decorativos especialmente llamativos.
Más allá de la estética, el diseño también tiene importancia por la forma en que vamos a utilizar un proyector. El G1 está planteado como un equipo doméstico que puede instalarse sobre una mesa o colocarse en diferentes ubicaciones, algo que encaja especialmente bien con las funciones automáticas de enfoque y corrección de imagen que hemos comentado anteriormente.
A nivel exterior, transmite una impresión bastante más cuidada de lo que podríamos esperar al ver algunas de las propuestas económicas que encontramos habitualmente en este mercado. Sin embargo, conviene distinguir entre la apariencia del producto y su calidad de construcción real. No hemos realizado una prueba física del WIMIUS G1 que nos permita valorar aspectos como la resistencia de los materiales, la durabilidad a largo plazo o la calidad de sus componentes internos, por lo que preferimos no hacer afirmaciones que no podamos comprobar.
Lo que sí podemos valorar es que WIMIUS ha intentado alejar el G1 de la imagen de algunos proyectores económicos extremadamente sencillos. La integración de funciones como el enfoque automático, la corrección trapezoidal y los diferentes sistemas de ajuste requiere una electrónica y un sistema óptico más sofisticados que los de los modelos básicos destinados únicamente a ofrecer una gran imagen a bajo precio.
En este sentido, el diseño del WIMIUS G1 está en consonancia con la filosofía general del producto: ofrecer una experiencia de uso más completa sin abandonar un precio relativamente contenido. No parece planteado simplemente como un proyector económico al que se han añadido unas cifras llamativas en la ficha técnica, sino como un equipo que intenta facilitar también la instalación y el uso cotidiano.
Aun así, su construcción debe valorarse dentro de su categoría. No estamos ante un proyector doméstico de gama alta ni debemos esperar el mismo nivel de acabados, materiales o sofisticación mecánica que encontramos en modelos de precio considerablemente superior. Su principal interés está en el equilibrio entre diseño, funciones y coste, más que en competir con equipos de categorías superiores por la calidad de construcción.
Sonido, Dolby Audio y conectividad
El apartado sonoro es otro de los puntos en los que el WIMIUS G1 intenta ofrecer una experiencia más completa de lo habitual en un proyector económico. El equipo incorpora un sistema de altavoces estéreo con una potencia total anunciada de 20 W y compatibilidad con Dolby Audio, de modo que no resulta imprescindible añadir un sistema de sonido externo para comenzar a utilizarlo.
La potencia de los altavoces, sin embargo, no debería interpretarse como una garantía de calidad sonora. En un dispositivo de estas dimensiones existen limitaciones físicas evidentes para reproducir las frecuencias más graves y conseguir la amplitud y separación espacial que puede ofrecer un equipo de sonido dedicado. Los 20 W pueden ser suficientes para alcanzar un volumen elevado en una estancia doméstica, pero eso no significa que el G1 pueda sustituir a una barra de sonido o a un sistema de cine en casa cuando buscamos una experiencia más elaborada.
La compatibilidad con Dolby Audio sí resulta interesante, especialmente al reproducir películas y series. Este tipo de procesamiento puede contribuir a conseguir un sonido más claro y una reproducción adecuada de contenidos compatibles, aunque debemos diferenciar nuevamente entre disponer de compatibilidad con Dolby Audio y contar con un sistema de altavoces capaz de reproducir toda la experiencia sonora de un equipo de cine en casa.
En cuanto a la conectividad, el WIMIUS G1 incorpora Wi-Fi 6 y Bluetooth, además de conexiones físicas como HDMI y USB. También dispone de HDMI ARC/CEC, una característica especialmente útil si queremos conectar una barra de sonido o un receptor compatible y controlar determinados equipos desde un mismo mando.
La conectividad inalámbrica también tiene especial importancia en este modelo porque Google TV forma parte del propio proyector. Al disponer de conexión de red, podemos utilizar directamente las aplicaciones y servicios disponibles en el sistema sin depender necesariamente de un dispositivo externo conectado por HDMI.
Por tanto, el apartado de sonido y conectividad vuelve a mostrar una de las características que definen al WIMIUS G1. No pretende competir con un sistema de audio independiente, pero sí ofrece todo lo necesario para utilizarlo de forma autónoma y comenzar a reproducir contenidos sin tener que añadir inmediatamente otros dispositivos.
Para quien busque un equipo sencillo para películas, series o videojuegos ocasionales, esta integración puede ser especialmente práctica. Y si posteriormente queremos mejorar la experiencia sonora, la presencia de HDMI ARC permite incorporar una barra de sonido o un sistema externo sin tener que renunciar a las funciones inteligentes y de reproducción integradas en el propio proyector.
¿Cuánto cuesta realmente el proyector WIMIUS G1?
El precio del WIMIUS G1 merece una consideración aparte porque podemos encontrar diferencias importantes dependiendo del canal de venta. En la tienda oficial de WIMIUS, el modelo aparece actualmente con un precio de 499,99 dólares, mientras que en Amazon España podemos encontrarlo a un precio considerablemente más bajo.
Esta diferencia hace que no tenga demasiado sentido utilizar como referencia únicamente el precio oficial anunciado por el fabricante. Para quien esté interesado en el G1, lo realmente importante será comprobar el precio disponible en el momento de realizar la compra, ya que las promociones y condiciones comerciales pueden hacer que el coste final varíe considerablemente.
De hecho, el precio de venta es especialmente importante en este modelo porque buena parte de su atractivo depende precisamente de la relación entre sus prestaciones y lo que cuesta. Estamos hablando de un proyector Full HD con Google TV integrado, enfoque automático, corrección trapezoidal automática, ajuste inteligente de pantalla, compatibilidad con señales 4K, Dolby Audio y una conectividad bastante completa.
Por eso, no valoraríamos el WIMIUS G1 de la misma manera a 500 dólares que a un precio promocional sensiblemente inferior. Cuanto más se acerque su precio al de determinados proyectores domésticos de categorías superiores, más exigentes debemos ser con aspectos como la luminosidad real, la calidad óptica, el contraste o la calidad de construcción.
En cambio, cuando se encuentra dentro de un rango de precio claramente económico, el conjunto de funciones que ofrece adquiere mucho más interés. No significa que desaparezcan sus limitaciones, especialmente las relacionadas con la luminosidad y la resolución nativa, pero sí que resulta más sencillo entender por qué puede ser una alternativa interesante para quien busca un primer proyector doméstico sin realizar una inversión elevada.
Como ocurre con cualquier producto cuyo precio puede cambiar con frecuencia, recomendamos comprobar el importe actual antes de tomar una decisión. En nuestro caso, utilizaremos el precio disponible en el momento de publicar o actualizar este análisis como referencia, pero evitaremos presentar una cantidad concreta como si fuera permanente.
¿Qué tamaño de pantalla y qué condiciones de uso son recomendables?
A la hora de elegir un proyector no debemos fijarnos únicamente en su resolución o en la cifra de luminosidad anunciada por el fabricante. El tamaño de la imagen y las condiciones de iluminación de la habitación tienen una influencia directa sobre el resultado que vamos a obtener.
Cuanto mayor sea la pantalla proyectada, mayor será la superficie sobre la que debe repartirse la luz disponible. Por este motivo, una misma fuente de luz puede ofrecer una imagen aparentemente más luminosa y contrastada en un tamaño moderado que cuando se intenta proyectar una imagen mucho más grande.
En el caso del WIMIUS G1 y teniendo en cuenta las dudas que existen sobre su luminosidad real, consideramos especialmente recomendable utilizarlo en una estancia con la iluminación ambiental controlada. Para disfrutar de películas y series, lo ideal será reducir al máximo la entrada de luz exterior y evitar que existan fuentes de iluminación directa sobre la pantalla o la pared de proyección.
Esto no significa que el proyector deba utilizarse necesariamente en una habitación completamente a oscuras, pero sí debemos tener expectativas realistas. Con algo de luz ambiental la imagen seguirá siendo visible, aunque perderá contraste y profundidad, especialmente en las escenas oscuras. Cuanto mayor sea la pantalla y mayor la cantidad de luz presente en la estancia, más evidente será esta pérdida de calidad.
Por esta razón, resulta más sensato buscar un tamaño de imagen equilibrado que intentar aprovechar siempre el máximo tamaño que permite alcanzar el proyector. Una pantalla gigantesca puede resultar espectacular sobre el papel, pero si la luminosidad disponible no es suficiente, el resultado puede ser menos satisfactorio que el obtenido con una imagen algo más pequeña y luminosa.
La distancia de visionado también debe tenerse en cuenta. Una de las grandes ventajas de un proyector es la posibilidad de disfrutar de imágenes de gran tamaño, pero aumentar la pantalla sin considerar la distancia a la que vamos a sentarnos puede hacer que percibamos con mayor facilidad las limitaciones de la resolución Full HD.
En definitiva, creemos que el WIMIUS G1 puede resultar especialmente adecuado para quienes buscan una pantalla de gran tamaño en una habitación donde puedan controlar razonablemente la iluminación. Su principal terreno de juego está en las sesiones de cine, series o videojuegos en condiciones de luz moderada o baja, y no en sustituir a un televisor que debe mantener una imagen brillante durante el día en un salón muy iluminado.
Antes de comprarlo, recomendamos pensar primero dónde vamos a utilizarlo, qué tamaño de imagen queremos obtener y cuánta luz habrá habitualmente en la habitación. Estas cuestiones pueden tener una influencia mucho mayor sobre la experiencia final que una cifra de luminosidad aislada o el tamaño máximo de pantalla anunciado en la publicidad.
Ventajas y limitaciones del WIMIUS G1
Después de analizar sus principales características, el WIMIUS G1 presenta un conjunto de ventajas interesante para un proyector situado dentro de un rango de precio económico. Sin embargo, también existen algunas limitaciones y aspectos que conviene tener en cuenta antes de tomar una decisión.
Lo que nos gusta
- Google TV integrado, que permite acceder directamente a numerosas plataformas y aplicaciones sin necesidad de conectar un dispositivo externo.
- Resolución Full HD nativa, suficiente para disfrutar de películas, series y otros contenidos en una pantalla de gran tamaño.
- Enfoque automático y diferentes sistemas de ajuste inteligente, que facilitan considerablemente la instalación y el uso cotidiano del proyector.
- Corrección trapezoidal, ajuste automático de pantalla y detección de obstáculos, funciones que aportan una mayor flexibilidad a la hora de colocarlo.
- Compatibilidad con señales 4K, aunque su resolución nativa sea Full HD.
- Wi-Fi 6, Bluetooth y HDMI ARC/CEC, un conjunto de conexiones y funciones bastante completo para su categoría.
- Sistema de sonido integrado de 20 W, suficiente para comenzar a utilizar el proyector sin necesidad de añadir inmediatamente un equipo de audio externo.
- Una relación entre prestaciones y precio especialmente interesante cuando se encuentra dentro de su rango de venta habitual.
Lo que debemos tener en cuenta
- Las cifras de luminosidad anunciadas por WIMIUS no son completamente consistentes entre los diferentes mercados, por lo que consideramos conveniente interpretar las especificaciones del fabricante con cierta prudencia.
- Las mediciones independientes que hemos encontrado sitúan su luminosidad por debajo de algunas de las cifras anunciadas, aunque las condiciones de prueba pueden influir en el resultado.
- Su resolución es Full HD y no 4K nativa. La compatibilidad con señales 4K no aumenta la resolución física del sistema de proyección.
- Necesita unas condiciones de iluminación adecuadas para ofrecer su mejor rendimiento. Como ocurre con la mayoría de proyectores de este precio, no debemos esperar el mismo comportamiento que puede ofrecer un televisor en un salón muy iluminado.
- El sistema de sonido integrado no sustituye a un equipo de audio dedicado si buscamos una experiencia cinematográfica más completa.
- Las funciones automáticas facilitan la instalación, pero no sustituyen a una colocación físicamente correcta del proyector.
- No hemos realizado una prueba física del producto, por lo que aspectos como la calidad de construcción a largo plazo, la fiabilidad o el comportamiento real de todas sus funciones deben valorarse con cautela.
En conjunto, el WIMIUS G1 destaca por intentar reunir en un mismo producto características que no siempre encontramos en los proyectores económicos. Google TV, el enfoque automático y sus diferentes sistemas de ajuste lo sitúan, al menos sobre el papel, un paso por delante de los modelos más básicos que se limitan a ofrecer una gran imagen a bajo precio.
Sin embargo, su precio no debe hacernos olvidar que sigue siendo un proyector económico. La luminosidad real, las condiciones de uso y las limitaciones propias de su categoría serán factores fundamentales para determinar si encaja realmente con nuestras necesidades.
Nuestra opinión sobre el proyector WIMIUS G1
El WIMIUS G1 nos parece uno de esos productos que merece la pena analizar con algo más de profundidad de la habitual. A primera vista podría parecer simplemente otro proyector económico procedente de una marca poco conocida, pero algunas de sus características lo diferencian claramente de muchos modelos que encontramos dentro de este segmento.
La incorporación de Google TV integrado es probablemente uno de sus principales argumentos, ya que permite disfrutar directamente de las principales plataformas y aplicaciones sin depender necesariamente de un dispositivo externo. A esto se suman la resolución Full HD nativa, el enfoque automático y las diferentes funciones de ajuste inteligente, que hacen que su propuesta resulte bastante más completa que la de muchos proyectores económicos.
También nos parece positivo que WIMIUS haya apostado por facilitar la instalación. Un proyector puede ofrecer una buena imagen, pero si su colocación y ajuste resultan complicados, la experiencia diaria termina siendo menos satisfactoria. En este sentido, el conjunto de funciones automáticas del G1 puede ser especialmente interesante para quienes no disponen de una instalación permanente y necesitan moverlo o utilizarlo en diferentes habitaciones.
Sin embargo, tampoco creemos que debamos dejarnos llevar únicamente por una lista de prestaciones. Las diferencias encontradas en las cifras de luminosidad anunciadas por la propia marca aconsejan interpretar este aspecto con prudencia, especialmente porque la cantidad de luz disponible tendrá una influencia directa sobre el tamaño de pantalla que podremos utilizar y las condiciones de iluminación en las que obtendremos un buen resultado.
Por eso, nuestra valoración del WIMIUS G1 depende en gran medida del precio al que podamos encontrarlo. A un precio situado dentro del segmento económico, su combinación de Google TV, resolución Full HD, automatismos y conectividad nos parece especialmente interesante. En cambio, si su coste se aproxima al de proyectores de categorías superiores, sus limitaciones en aspectos como la luminosidad real adquieren mucha más importancia.
En definitiva, creemos que el WIMIUS G1 puede ser una buena alternativa para quien busca un primer proyector doméstico, quiere disfrutar de películas y series en una pantalla de gran tamaño y dispone de una habitación en la que puede controlar razonablemente la iluminación. No es un sustituto de un televisor de gama alta ni pretende competir con proyectores especializados mucho más caros, pero ofrece sobre el papel un conjunto de prestaciones poco habitual dentro de su rango de precio.
Y quizá esa sea la mejor forma de definirlo: un proyector económico que intenta ofrecer una experiencia más completa de lo que solemos esperar en esta categoría, siempre que tengamos claras sus limitaciones y lo valoremos por su precio real de venta.





























































