Bang & Olufsen Beovision Harmony: ¿el televisor más espectacular del mundo?

Hay televisores excelentes. Hay televisores caros. Y después existe el Bang & Olufsen Beovision Harmony, un producto que desafía la idea tradicional de lo que debe ser un televisor. Cuando permanece apagado parece una pieza de mobiliario de inspiración danesa. Al pulsar el botón de encendido ocurre algo inesperado: las lamas de madera se despliegan lentamente mientras la pantalla OLED emerge con una precisión casi teatral. Durante unos segundos uno deja de pensar en especificaciones técnicas para contemplar una pequeña obra de ingeniería.

Bang & Olufsen: un siglo redefiniendo el lujo audiovisual

Hablar del Beovision Harmony obliga a detenerse primero en la empresa que lo hizo posible. Bang & Olufsen no es un fabricante de televisores al uso, si no una firma danesa que desde hace casi un siglo ha construido su reputación alrededor de una idea muy clara: la tecnología no solo debe ofrecer un rendimiento excepcional, sino integrarse en el hogar como un objeto de diseño capaz de emocionar.

La compañía fue fundada en 1925 en la pequeña localidad de Struer, Dinamarca, por Peter Bang y Svend Olufsen. Desde sus primeros años apostó por una filosofía poco habitual para la época: combinar innovación técnica, materiales de primera calidad y un diseño atemporal. Mientras otros fabricantes competían únicamente en prestaciones, Bang & Olufsen entendió que un equipo de sonido o un televisor también podían convertirse en una pieza de mobiliario cuidadosamente diseñada.

A lo largo de las décadas, la marca ha colaborado con algunos de los diseñadores industriales más prestigiosos de Europa, creando productos que hoy forman parte de museos de diseño y colecciones privadas. Sus equipos destacan por el uso de aluminio mecanizado, maderas nobles, tejidos de alta calidad y mecanismos de apertura que convierten el simple acto de encender un dispositivo en una experiencia visual.

Esa filosofía ha permitido que Bang & Olufsen trascienda el concepto tradicional de fabricante de electrónica de consumo. Sus productos no buscan competir únicamente por especificaciones técnicas, sino por ofrecer una combinación única de ingeniería, artesanía y diseño escandinavo. El Beovision Harmony representa probablemente la máxima expresión de esa manera de entender la tecnología.

Peter Bang y Svend Olufsen. Fundadores de Bang & Olufsen.
Peter Bang y Svend Olufsen. Fundadores de Bang & Olufsen.
Fábrica de Bang & Olufsen en Struer (Dinamarca) en 1938
Fábrica de Bang & Olufsen en Struer (Dinamarca) en 1938

¿Sabías que…?

A diferencia de la mayoría de fabricantes, Bang & Olufsen continúa desarrollando buena parte de sus productos desde su sede histórica en Struer (Dinamarca), donde ingenieros, diseñadores y especialistas en acústica trabajan de forma conjunta para mantener la identidad de la marca.

Filosofía del diseño danés: cuando la tecnología se convierte en arte

Si hay algo que distingue a Bang & Olufsen de la mayoría de fabricantes de electrónica es su manera de entender el diseño. Mientras muchas marcas conciben un televisor como un conjunto de componentes destinados a ofrecer la mejor imagen posible, la firma danesa lleva décadas defendiendo una filosofía diferente: un producto tecnológico también debe integrarse con naturalidad en el hogar y aportar belleza incluso cuando permanece apagado.

Esta forma de pensar hunde sus raíces en el diseño escandinavo, un movimiento reconocido internacionalmente por su apuesta por la sencillez, la funcionalidad y el empleo de materiales nobles. En lugar de recurrir a elementos decorativos innecesarios, el diseño danés busca crear objetos atemporales capaces de mantener su atractivo durante muchos años.

Bang & Olufsen ha llevado esta filosofía un paso más allá combinando artesanía tradicional con ingeniería de precisión. El aluminio mecanizado, las maderas naturales, los tejidos acústicos y los mecanismos de apertura motorizados no se utilizan únicamente por razones estéticas, sino porque forman parte de la experiencia que la marca quiere ofrecer a sus clientes.

En el caso del Beovision Harmony, esta visión alcanza uno de sus máximos exponentes. Cuando el televisor permanece apagado, las lamas de madera ocultan parcialmente la pantalla, transformando el conjunto en una elegante pieza de mobiliario. Al encenderlo, ambas se despliegan lentamente mientras el panel OLED se eleva de forma sincronizada, creando una escena que recuerda más a la apertura de un telón en un teatro que al funcionamiento de un televisor convencional.

Ese equilibrio entre tecnología, diseño y emoción explica por qué Bang & Olufsen nunca ha competido únicamente en especificaciones técnicas. Su objetivo ha sido siempre crear productos capaces de despertar sensaciones, convirtiendo cada interacción cotidiana en una experiencia cuidadosamente diseñada.

En Bang & Olufsen, el diseño nunca ha sido un complemento de la tecnología; siempre ha formado parte de ella.

Bang & Olufsen Beogram 4000.
El icónico giradiscos Bang & Olufsen Beogram 4000. Diseñado por el célebre Jacob Jensen, marcó un hito en la historia del audio al ser el primer tocadiscos del mundo con un brazo tangencial controlado electrónicamente.

Toda esa filosofía de diseño necesitaba un producto capaz de llevarla al límite. Ese momento llegó con la presentación del Beovision Harmony, un televisor concebido para desafiar la idea tradicional de lo que significa ver cine en casa.

Cómo nació el Bang & Olufsen Beovision Harmony

A finales de la década de 2010, el mercado de los televisores vivía una transformación profunda. La llegada de los paneles OLED había permitido fabricar pantallas cada vez más delgadas, con negros absolutos, un contraste extraordinario y una calidad de imagen que pocos años antes parecía inalcanzable. Sin embargo, esa evolución tecnológica trajo consigo un efecto inesperado: la mayoría de televisores comenzaron a parecerse entre sí.

Para Bang & Olufsen, cuyo prestigio siempre había estado ligado al diseño y a la innovación, limitarse a colocar un excelente panel dentro de un elegante marco no era suficiente. La compañía buscaba crear un producto capaz de sorprender incluso antes de mostrar la primera imagen en pantalla.

El resultado fue el Beovision Harmony, presentado en 2019 tras varios años de desarrollo. Desde el primer momento quedó claro que no se trataba de un televisor convencional. En lugar de esconder la tecnología detrás de un diseño minimalista, Bang & Olufsen decidió convertir el propio movimiento del televisor en parte de la experiencia.

Cuando permanece apagado, el panel OLED queda parcialmente oculto tras dos elegantes lamas móviles fabricadas en madera y aluminio. Al encenderlo, estas se despliegan lentamente mientras la pantalla asciende con un movimiento perfectamente sincronizado. La secuencia apenas dura unos segundos, pero basta para transmitir la sensación de estar contemplando una pieza de ingeniería de precisión más cercana a la relojería de lujo que a la electrónica de consumo.

Este espectacular mecanismo no fue concebido únicamente para llamar la atención. También responde a una filosofía muy arraigada en Bang & Olufsen: cuando un producto no está en uso, debe integrarse de forma armoniosa en el espacio que lo rodea. De este modo, el Harmony deja de ser una gran pantalla negra dominando el salón para convertirse en un elegante mueble capaz de dialogar con la arquitectura y la decoración de la vivienda.

Con este proyecto, Bang & Olufsen consiguió algo poco habitual en la industria tecnológica: crear un televisor cuya personalidad no depende exclusivamente de la calidad de imagen, sino de la experiencia completa que ofrece desde el mismo instante en que cobra vida.

El Beovision Harmony no fue diseñado para esconder un televisor. Fue diseñado para convertir el acto de encenderlo en un espectáculo

El mecanismo motorizado: una coreografía de ingeniería y diseño

Si existe un elemento capaz de definir la personalidad del Bang & Olufsen Beovision Harmony, ese es, sin duda, su extraordinario mecanismo de apertura motorizado. No se trata de un simple recurso estético pensado para sorprender al primer encendido, sino de una compleja obra de ingeniería desarrollada para transformar un gesto cotidiano en una experiencia visual única.

Con el televisor apagado, dos paneles frontales revestidos en madera noble permanecen cerrados, ocultando parcialmente la pantalla OLED y convirtiendo el conjunto en una elegante pieza de mobiliario. El protagonismo recae entonces en la calidez de los materiales y en la pureza de unas líneas inspiradas en el diseño escandinavo.

Todo cambia al pulsar el botón de encendido.

De forma completamente sincronizada, las lamas comienzan a desplegarse lentamente mientras el panel OLED asciende con un movimiento suave y preciso hasta alcanzar su posición definitiva. Cada fase de la secuencia ha sido cuidadosamente estudiada para transmitir una sensación de naturalidad y equilibrio, como si cada pieza conociera exactamente el momento en el que debe moverse.

Más allá de su espectacularidad, este sistema responde a una filosofía muy concreta. Bang & Olufsen entiende que un televisor no debería dominar visualmente una estancia cuando no está en uso. Gracias a este ingenioso mecanismo, el Harmony pasa de ser un discreto elemento decorativo a convertirse, en apenas unos segundos, en el centro de una auténtica sala de cine doméstica.

Detrás de esa aparente sencillez existe un complejo sistema de motores, bisagras y mecanismos de precisión diseñado para garantizar un funcionamiento silencioso, fluido y fiable. La sincronización entre las lamas frontales y el movimiento ascendente de la pantalla transmite una sensación de calidad difícil de describir con palabras y que solo puede apreciarse plenamente al verlo en funcionamiento.

No es casualidad que muchos propietarios del Beovision Harmony afirmen que el momento más especial no llega cuando comienza la película, sino unos segundos antes, durante esa elegante «coreografía mecánica» que convierte el encendido del televisor en un pequeño ritual.

Mientras la mayoría de televisores simplemente se encienden, el Beovision Harmony hace una entrada en escena.

El mecanismo motorizado del Beovision Harmony es una de las señas de identidad de este exclusivo televisor. Su apertura sincronizada refleja la filosofía de Bang & Olufsen de convertir la tecnología en una experiencia sensorial.

Hay productos que impresionan por sus especificaciones. Otros lo hacen por la forma en la que interactúan con las personas. El Beovision Harmony pertenece, sin duda, a esta última categoría.

Calidad de imagen: la excelencia de un panel OLED integrado en una experiencia única

Cuando se habla del Beovision Harmony resulta fácil dejarse llevar por su espectacular diseño y olvidar que, ante todo, estamos ante un televisor concebido para ofrecer una experiencia cinematográfica de primer nivel. Para conseguirlo, Bang & Olufsen recurrió a una decisión tan lógica como inteligente: confiar en la tecnología OLED de LG Display, uno de los referentes mundiales en la fabricación de este tipo de paneles.

La elección de un panel OLED garantiza un nivel de calidad de imagen sobresaliente. La capacidad de apagar completamente cada píxel permite obtener negros absolutos, un contraste prácticamente infinito y una reproducción del color extraordinariamente precisa. A ello se suman unos amplios ángulos de visión y un comportamiento excelente en escenas oscuras, dos características especialmente apreciadas por los aficionados al cine.

Sin embargo, reducir el Beovision Harmony a «un televisor con un panel LG» sería simplificar demasiado la realidad. Como ocurre con otros fabricantes de alta gama que también emplean paneles de LG Display, el resultado final depende en gran medida del trabajo realizado sobre ese panel: el procesado de imagen, los ajustes de fábrica y la forma en que todos los elementos del sistema trabajan de manera conjunta.

Bang & Olufsen ha puesto tradicionalmente un especial cuidado en ofrecer una reproducción natural de la imagen, buscando un equilibrio que respete la intención original de películas y series sin recurrir a configuraciones excesivamente llamativas. Más que impresionar con colores artificialmente saturados o un contraste exagerado, la marca apuesta por una presentación elegante y fiel al contenido.

Es importante señalar que el Beovision Harmony no pretende competir por ofrecer el mayor nivel de brillo del mercado ni por incorporar las tecnologías OLED más recientes. La evolución de los paneles ha continuado avanzando desde su lanzamiento y hoy existen televisores de última generación capaces de alcanzar cotas superiores en determinados apartados. Sin embargo, ese nunca fue el objetivo de Bang & Olufsen.

El verdadero valor del Harmony reside en la manera en que la calidad de imagen se integra con el resto del conjunto. La pantalla, el sofisticado sistema de sonido, el diseño del mueble y el mecanismo motorizado forman parte de una misma experiencia concebida para disfrutar del cine en casa desde una perspectiva mucho más amplia que la mera comparación de especificaciones técnicas.

El Beovision Harmony no busca tener el panel OLED más avanzado de su generación; busca que cada elemento contribuya a una experiencia audiovisual coherente y memorable.

Detalle Bang & Olufsen Beovision Harmony

Un sistema de sonido digno del legado de Bang & Olufsen

En la mayoría de televisores modernos, la calidad de imagen ha evolucionado mucho más rápido que el sonido. La búsqueda de diseños cada vez más delgados ha reducido el espacio disponible para los altavoces, obligando a muchos fabricantes a conformarse con soluciones que, aunque correctas para un uso cotidiano, están lejos de ofrecer una experiencia verdaderamente cinematográfica.

Bang & Olufsen nunca ha compartido esa filosofía.

Desde sus orígenes, la compañía danesa ha considerado que imagen y sonido forman parte de una misma experiencia. Por ese motivo, el Beovision Harmony incorpora un sofisticado sistema acústico diseñado para ofrecer un rendimiento muy superior al que cabe esperar de un televisor convencional.

La característica más llamativa es la gran barra acústica integrada en la parte frontal, oculta tras las elegantes lamas de madera cuando el televisor permanece apagado. Lejos de ser un simple complemento estético, esta estructura alberga un avanzado conjunto de altavoces cuidadosamente diseñado para proporcionar una escena sonora amplia, diálogos nítidos y una reproducción equilibrada tanto en cine como en música.

El sistema ha sido desarrollado para trabajar en perfecta armonía con la electrónica del televisor, optimizando la distribución del sonido y aprovechando la experiencia que Bang & Olufsen ha acumulado durante décadas en el desarrollo de equipos de alta fidelidad. El resultado es una presentación sonora con cuerpo, detalle y una espacialidad difícil de encontrar en un televisor, incluso dentro del segmento premium.

Pero uno de los aspectos más interesantes del Beovision Harmony es su capacidad para convertirse en el núcleo de un auténtico sistema de cine en casa. Gracias a la plataforma de Bang & Olufsen, puede integrarse con otros altavoces activos de la marca para configurar sistemas multicanal de muy alto nivel, adaptándose tanto a una instalación estéreo como a configuraciones envolventes mucho más ambiciosas.

Todo ello demuestra que el sonido nunca fue un elemento secundario durante el desarrollo del Harmony. Al contrario, constituye uno de los pilares fundamentales de un producto concebido para disfrutar del cine y la música con el nivel de refinamiento que siempre ha caracterizado a Bang & Olufsen.

En el Beovision Harmony, el sonido no acompaña a la imagen; ambos fueron concebidos para emocionar al mismo nivel.

Barra de sonido integrada en el Bang & Olufsen Beovision Harmony
La barra acústica integrada constituye uno de los elementos más característicos del Beovision Harmony. Además de ocultar parcialmente la pantalla cuando el televisor está apagado, alberga un sofisticado sistema de altavoces desarrollado por Bang & Olufsen.

Materiales y acabados: cuando la artesanía se une a la ingeniería

En un mercado en el que muchos televisores terminan diferenciándose únicamente por sus especificaciones técnicas, el Bang & Olufsen Beovision Harmony demuestra que los materiales también pueden desempeñar un papel fundamental en la experiencia de uso. Desde el primer vistazo resulta evidente que no estamos ante un producto concebido para pasar desapercibido, sino ante una pieza de diseño creada para convivir con la arquitectura y el mobiliario de un hogar.

Cada uno de sus elementos ha sido seleccionado con un propósito tanto estético como funcional. El aluminio mecanizado aporta una extraordinaria sensación de solidez y precisión, mientras que las lamas frontales de madera natural introducen una calidez poco habitual en la electrónica de consumo. La combinación de ambos materiales refleja a la perfección la filosofía del diseño escandinavo: líneas limpias, ausencia de adornos innecesarios y una belleza basada en la calidad de la ejecución.

Bang & Olufsen ofrece, además, diferentes configuraciones de acabados para que el televisor pueda integrarse con distintos estilos de decoración. Es posible elegir entre varias maderas, tejidos y terminaciones metálicas, permitiendo que cada unidad adquiera una personalidad propia sin renunciar a la identidad visual que caracteriza a la marca.

Sin embargo, lo realmente interesante es que estos materiales no cumplen únicamente una función decorativa. Las lamas de madera forman parte del sofisticado mecanismo motorizado que da vida al Harmony, mientras que la estructura metálica proporciona la rigidez necesaria para garantizar la precisión de todos sus movimientos. Diseño e ingeniería trabajan aquí como un único conjunto, sin que resulte posible entender uno sin el otro.

Este nivel de atención al detalle también se aprecia en aspectos menos evidentes, como el ajuste entre las distintas piezas, la calidad de las superficies o la suavidad con la que cada componente encaja durante la apertura del televisor. Son detalles que quizá pasen desapercibidos en una ficha técnica, pero que contribuyen decisivamente a transmitir la sensación de estar ante un producto construido sin concesiones.

En cierto modo, el Beovision Harmony recuerda más al trabajo de un fabricante de mobiliario de alta gama o de un relojero de precisión que al de una empresa de electrónica de consumo. Esa combinación de artesanía, tecnología y diseño es precisamente una de las razones por las que sigue despertando admiración incluso varios años después de su presentación.

Los materiales del Beovision Harmony no solo se contemplan; también cuentan la historia de una marca que entiende la tecnología como una forma de artesanía.

Detalle de la calidad de materiales y acabados del Bang & Olufsen Beovision Harmony.
Primer plano de las lamas de madera natural y del aluminio mecanizado, dos materiales que reflejan el extraordinario nivel de artesanía y precisión del Beovision Harmony.

¿Quién compra un televisor así?

El precio del Bang & Olufsen Beovision Harmony sitúa a este televisor fuera del alcance de la inmensa mayoría de consumidores. Sin embargo, sería un error pensar que su público objetivo busca únicamente adquirir el televisor más caro del mercado. En realidad, el perfil de sus compradores responde a una forma muy distinta de entender el lujo y la tecnología.

Quienes se interesan por un producto como el Harmony suelen valorar aspectos que van mucho más allá de la resolución, el brillo máximo o la compatibilidad con el último formato HDR. Buscan un objeto exclusivo, cuidadosamente diseñado y capaz de integrarse con la arquitectura y la decoración de viviendas donde cada elemento ha sido elegido con el mismo nivel de exigencia.

No es extraño encontrar este tipo de televisores en residencias de alto nivel, áticos de diseño, villas contemporáneas, hoteles boutique o salas privadas de cine donde la estética desempeña un papel tan importante como el rendimiento audiovisual. En estos entornos, el Harmony deja de ser un simple dispositivo electrónico para convertirse en una pieza más del mobiliario y del diseño interior.

También existe un perfil de comprador especialmente vinculado al mundo de la alta fidelidad. Son aficionados que llevan décadas invirtiendo en equipos de sonido de referencia, giradiscos, amplificadores y altavoces de altas prestaciones, y que buscan un televisor capaz de mantener el mismo nivel de refinamiento visual y estético que el resto de su sistema audiovisual.

Precisamente ahí reside una de las mayores virtudes del Beovision Harmony. No pretende competir por ofrecer la mejor relación calidad-precio ni convertirse en una compra racional desde un punto de vista económico. Su verdadero objetivo es satisfacer a quienes desean una experiencia exclusiva en la que diseño, ingeniería, imagen y sonido formen parte de un mismo concepto.

Al igual que sucede con un reloj de alta relojería o con un automóvil artesanal, parte de su atractivo reside en todo aquello que no puede medirse mediante una simple ficha técnica: la calidad de fabricación, la atención al detalle, la exclusividad y la capacidad de emocionar a quien lo utiliza cada día.

Quien compra un Beovision Harmony no busca simplemente un televisor; busca una pieza de diseño capaz de formar parte de su forma de vivir.

Mecanismo Bang & Olufsen Beovision Harmony.

Comparativa con otros televisores de lujo

Aunque el Bang & Olufsen Beovision Harmony ocupa un lugar muy especial dentro del mercado, no es el único televisor concebido para un público que busca algo más que una excelente calidad de imagen. En los últimos años han aparecido diferentes propuestas capaces de demostrar que el lujo también tiene cabida en la electrónica de consumo, aunque cada una lo interpreta desde una perspectiva muy distinta.

Una de las marcas con mayor tradición en este segmento es Loewe, firma alemana que desde hace décadas apuesta por televisores de diseño elegante, acabados de alta calidad y una cuidada integración en el hogar. A diferencia del Harmony, su filosofía suele ser más discreta y minimalista, priorizando la sobriedad estética sin recurrir a mecanismos tan espectaculares como el desarrollado por Bang & Olufsen.

En un planteamiento completamente diferente encontramos C SEED, una compañía especializada en crear algunos de los televisores más exclusivos y sorprendentes del mundo. Sus modelos de gran formato, capaces incluso de emerger desde el suelo mediante complejos sistemas motorizados, representan una interpretación del lujo basada en la espectacularidad y en instalaciones prácticamente personalizadas.

Otra propuesta singular fue el LG Signature OLED R, el primer televisor comercial con pantalla enrollable. Su capacidad para ocultar completamente el panel dentro de una elegante base demostró que la innovación también podía aplicarse al diseño, compartiendo con el Harmony la idea de que un televisor no tiene por qué dominar visualmente una estancia cuando permanece apagado.

Más recientemente, el LG Signature OLED T ha llevado ese concepto un paso más allá gracias a su panel transparente, una solución tecnológica que difumina aún más la frontera entre electrónica y diseño interior. Aunque responde a una filosofía diferente, comparte con el Harmony la voluntad de replantear la forma en que convivimos con un televisor dentro del hogar.

Sin embargo, existe un aspecto en el que el Beovision Harmony continúa siendo una propuesta prácticamente única. Ninguno de estos modelos combina de la misma manera diseño escandinavo, materiales nobles, un elaborado mecanismo de apertura, un sistema de sonido desarrollado por una firma con casi un siglo de experiencia en alta fidelidad y un nivel de personalización tan elevado. Es precisamente esa suma de cualidades, más que cualquier especificación aislada, la que explica por qué sigue ocupando un lugar tan especial dentro del universo de los televisores de lujo.

Cada fabricante entiende el lujo a su manera. Bang & Olufsen decidió convertir un televisor en una experiencia que comienza incluso antes de que aparezca la primera imagen.

Televisor Loewe Stellar
Televisor Loewe Stellar
Televisor C SEED
Televisor C SEED
Televisor enrollable LG Signature OLED R.
Televisor enrollable LG Signature OLED R.
Televisor OLED transparente LG Signature OLED T
Televisor OLED transparente LG Signature OLED T

¿Merece realmente la pena?

Responder a esta pregunta exige dejar a un lado las comparaciones habituales basadas exclusivamente en especificaciones técnicas o en la relación calidad-precio. Desde ese punto de vista, sería difícil justificar un producto cuyo precio supera con creces al de algunos de los mejores televisores OLED disponibles actualmente en el mercado.

Sin embargo, el Bang & Olufsen Beovision Harmony nunca fue concebido para competir en ese terreno.

Su verdadero propósito es ofrecer una experiencia que va mucho más allá de la calidad de imagen. Cada detalle, desde el movimiento sincronizado de las lamas de madera hasta la integración del sistema de sonido, pasando por la selección de materiales y la extraordinaria calidad de fabricación, responde a una filosofía en la que diseño, ingeniería y artesanía forman un único conjunto.

Es cierto que hoy existen televisores capaces de ofrecer un mayor nivel de brillo, procesadores de imagen más modernos o compatibilidad con tecnologías desarrolladas con posterioridad al lanzamiento del Harmony. Pero reducir este modelo a una simple comparación de especificaciones sería pasar por alto aquello que realmente lo hace especial.

El Beovision Harmony no pretende ser el televisor más avanzado desde un punto de vista tecnológico ni el que ofrece la mejor relación calidad-precio. Su razón de ser consiste en demostrar que un televisor también puede convertirse en una pieza de diseño capaz de emocionar incluso antes de reproducir la primera imagen.

Por ese motivo, la pregunta correcta quizá no sea si merece la pena, sino para quién merece la pena.

Quien busque el máximo rendimiento por cada euro invertido encontrará excelentes alternativas por una fracción de su precio. En cambio, quien valore la exclusividad, la artesanía, el diseño escandinavo y una forma diferente de entender el lujo descubrirá en el Beovision Harmony una propuesta difícilmente comparable con cualquier otro televisor del mercado.

En un mundo en el que la mayoría de dispositivos electrónicos tienden a parecerse cada vez más entre sí, Bang & Olufsen decidió seguir un camino diferente. Y precisamente esa decisión es la que ha convertido al Beovision Harmony en uno de los televisores más fascinantes jamás creados.

Si deseas conocer con mayor detalle sus acabados, configuraciones disponibles y especificaciones técnicas, puedes visitar la página oficial de Bang & Olufsen, donde la propia marca muestra todas las posibilidades de personalización de este exclusivo modelo.

Algunos televisores buscan impresionar por sus especificaciones. El Bang & Olufsen Beovision Harmony será recordado por haber demostrado que la tecnología también puede emocionar a través del diseño, la ingeniería y la artesanía.

Televisor Bang & Olufsen Beovision Harmony en acción
El Bang & Olufsen Beovision Harmony representa una de las interpretaciones más originales y refinadas de lo que puede llegar a ser un televisor de alta gama.

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